domingo, 29 de septiembre de 2013

Salarios

Me refiero a los de los cargos públicos en España y, en general, en todo el mundo rico, porque lo de desarrollado es otra cosa. No veo la justificación para que el Presidente del Tribunal Supremo, por ejemplo, gane cerca de 200.000 euros al año, como así mismo el Presidente de las Cortes. No veo justificación para que se paguen dietas abultadísimas a los diputados y senadores, a los diputados de los parlamentos autónomos, a los alcaldes (los que las cobran) así como a los concejales, muchos de los cuales perciben remuneraciones que superan los 70.000 euros anuales. No veo justificado que se gaste tanto dinero en pagar a los cargos públicos, que han accedido a ello para realizar un servicio a la comunidad, no para hacerse ricos.

Sí se hacen ricos los miembros del Consejo General del Poder Judicial con los sueldos que perciben, y los altos cargos de la judicatura, y los ministros, consejeros de Estado y otros cargos por el estilo. Esos cargos tienen un plus en influencia y popularidad que les abren caminos inmediatamente después de haber cesado, como es el caso de la exministra Elena Salgado, el expresidente Felipe González, el expresidente Aznar (este es un caso patológico que merecería un artículo aparte), la exiministra Leire Pajín y otros por el estilo.

Si alguien se tomase la molestia de saber donde están muchos de nuestros anteriores cargos públicos vería que en suculentos puestos con suculentos sueldos, y no precisamente por su sabiduría, sino porque así está montado este tinglado. Es tal el cúmulo de influencias que han llegado a tener que son útiles a empresas privadas, consejos de administración y multinacionales.

Puede parecer que un salario de menos de noventa mil euros anuales brutos para el Presidente del Gobierno no es excesivo: pues yo creo que sí mientras en el país haya salarios de miseria, pensiones muy bajas, desempleados que se cuentan por millones. Y creo que son altas las dietas y pagos en especie que reciben diputados y senadores mientras haya tantas personas en España (que podemos cifrar en diez millones) que viven en el umbral de la pobreza o en el mismo epicentro de la pobreza; mientras haya tantos pequeños empresarios y autónomos que se las ven y desean para pagar sus impuestos, mucho más para poder sobrevivir con un poco de tranquilidad y decencia.

No es extraño ver que cuando un diputado ha estado ocho o diez años en el cargo luego adquiere un lujoso chalet, una imponente finca o es consejero de una caja de ahorros a la que se dispone a esquilmar embolsándose salarios de escándalo. Es en cambio muy extraño escuchar a un solo cargo público en España decir que, en efecto, hay que moderar sus salarios notablemente porque hay muchos necesitados en el país que podrían ver aliviada su situación si el Estado no despilfarrase tantos recursos.

Junto con esto una política fiscal verdaderamente progresiva, directa, que afectase a las rentas de más de 40.000 euros al año, es decir, una parte de la clase media se vería involucrada en tener que pagar más, subiendo el tipo impositivo al sesenta y cinco o setenta por ciento de la base imponible para las grandes fortunas, entendiendo por tales a las rentas superiores a los 200.000 euros brutos anuales; una lucha sin cuartel contra la evasión fiscal que allegase al Estado buena parte de esos 80.000 millones de Euros que deja de recaudar... Todo esto se hace necesario y, mientras tanto, rebajar a más de la mitad los salarios de los cargos públicos que más perciben; reducir un tercio al menos los salarios de los cargos públicos que perciben medianamente, pero que es mucho para la salud económica de España. (Arriba, el imputado don Narcís Serra por autoconcederse un salario y otras remuneracione de escándalo arruinando a Catalunya Caixa, mientras 2.400 trabajadores de esta entidad sufren un expediente de regulación de empleo).
L. de Guereñu Polán.

sábado, 28 de septiembre de 2013

MINERIA Y SOCIEDAD 2


De los  4300 minerales naturales conocidos y los  270 que han sido utilizados por el hombre,  unos 60 tienen  importancia económica en el siglo XXI: hay 40 componentes minerales en un teléfono inteligente, 9 de los cuales son tierras raras.

De acuerdo con los más recientes estudios efectuados  por la Comisión Europea  hay 14 minerales  que tienen la categoría de “críticos” para nuestra industria; lo cual significa que por diferentes razones – sobre todo por alta concentración de su producción en países  que no pertenecen  a la UE- su disponibilidad o abastecimiento   no está garantizados  poniendo en grave riesgo nuestra forma actual de vida.

Aunque sea una obviedad las acumulaciones naturales de  minerales que pueden acabar convirtiéndose en una explotación minera están donde la naturaleza ha tenido a bien ponerlas y no necesariamente donde nos vendrían mejor. Por tanto, salvo si existe  un conocimiento exhaustivo de la geología de cualquier territorio, lo que no es frecuente,  una ordenación del mismo en función de los intereses cambiantes de  los hombres y sus sociedades: ubicaciones  urbanas, agricultura, espacios protegidos, herencia cultural, infraestructuras, etc. no puede hacerse  sin  el riesgo de cometer grandes errores a la hora de asignar o limitar determinados espacios a la actividad minera, porque rara vez esos espacios van a coincidir con las posibilidades reales de encontrar en ellos yacimientos  explotables.

Además, el proceso de investigación de un depósito lleva años, consume millones de euros y  menos del 1 % de esos proyectos  culminan con resultados positivos. Luego, con frecuencia, los mercados y los terremotos financieros ( las especulaciones) se encargan de frustrar la viabilidad económica de muchos de ellos, retrasando o impidiendo su puesta en marcha . Frecuentemente entre el comienzo de la investigación y la decisión de ir a delante con la explotación de una mina transcurren más de diez años, y varias décadas hasta su finalización y cierre. Este cierre, de acuerdo con la mentalidad y normas legales actuales de las sociedades modernas, pero solo en ellas,  debe terminar con una restauración y/ o mejor, con una rehabilitación y quizás reutilización de los huecos y los residuos  generados.

¿Podemos creer que es posible  compatibilizar la necesidad ineludible de la minería para  nuestra  sociedad de consumo y el cumplimiento del  sueño de lo que ahora de forma rutinaria  suele llamarse   desarrollo   “sostenible”?

Dr. Alfonso S. Gracia Plaza

Geólogo

viernes, 27 de septiembre de 2013

"Derecho a decidir"

Los catalanes, como el resto de los españoles, tenemos reconocido el derecho a decidir desde 1978. Por eso lo hemos hecho dando nuestro sí mayoritario a la Constitución de dicho año, incluidos, claro está, los catalanes. Por eso hemos decidido dar nuestro voto afirmativo a los estatutos de autonomía: en el caso de Cataluña dos veces, la última hace muy poco tiempo. Los españoles, y los catalanes entre ellos, decidimos quien nos debe gobernar cada cuatro años o menos. En el cato de Cataluña cada menos en los últimos años, pues el actual President ha decidido no agotar la última legislatura y parece que está dispuesto a no agotar la presente.

Cuando el President adelantó las elecciones en la anterior legislatura perdió votos y escaños. Cabe suponer que si las adelanta de nuevo vuelta a ocurrir lo mismo, sobre todo en favor de ERC, partido muy respetable que se ha caracterizado por enmarañar las cosas allí donde ha estado. Primero con los socialistas e ICV y luego con CiU.

Ahora andan los partidos catalanes, excepto el Popular y Ciutadans, buscando la manera de saber lo que quieren los catalanes en materia de no se sabe que. Pero lo cierto es que los catalanes han dicho mil y una veces lo que quieren, tanto cuando aprobaron la Constitución como cuando aprobaron sus estatutos de autonomía y cuando han elegido a sus gobiernos para una legislatura y otra.

Los catalanes -y el resto de los españoles- han ejercido su derecho a decidir cuando votaron en diciembre de 1976 la reforma política, cuando votaron en marzo de 1986 la permanencia de España en la OTAN, cuando votaron en febrero de 2005 el referéndum sobre la Constitución Europea (que luego no ha valido para nada, pues España se anticipó a otros países en la consulta), cuando se aprobó el primer Estatuto de Autonomía para Cataluña votó afirmativamente el 88,15 por ciento de los que acudieron a las urnas; cuando se aprobó el segundo Estatuto de Autonomía para Cataluña, el actualmente en vigor, votaron afirmativamente el 73,24 por ciento (menos que en el anterior) y solo participó el 48,85% de los que tenían derecho a hacerlo, es decir, ni siquiera la mitad.

Los catalanes, como el resto de los españoles, ejercen su derecho a decidir cada vez que se manifiestan, cada vez que hacen huelga, cada vez que eligen a sus coporaciones municipales, cada vez que expresan en el foro público sus opiniones... ¿No es esto derecho a decidir? Pues dígaseme que es si no. El derecho a decidir ya está garantizado, no ofrece discusión alguna; se ha ejercido en múltiples ocasiones y se seguirá ejerciendo.

Si CiU quiere que los catalanes se pronuncien sobre una supuesta independencia de Cataluña respecto del resto de España (de lo que nunca ha hablado), plantéelo así a los electores en la próxima campaña electoral y lea luego el resultado de las votaciones. Lo que no puede CiU -sí puede pero no cuela- es presentarse a las elecciones sin decir ni pío y a media legislatura venir con cuentos macabeos.

Un Gobierno sensato -cosa que no tienen ahora ni España ni Cataluña- sabría sacar las conclusiones políticas de que las elecciones en Cataluña las ganasen los partidos que se hubiesen presentado a las elecciones con un claro proyecto independentista; se entraría entonces en un proceso de negociación que no tendría por que excluir ni siquiera la reforma de la Constitución. Pero haciendo bien las cosas, sin engaños ni artimañas... y ateniéndose a todas las consecuencias. Supongo y deseo que en un escenario -que no creo se dé- en el que Cataluña fuese un estado distinto de España, las relaciones entre ambos serían estrechísimas, tanto como lo fueron las relaciones entre las Coronas de Aragón y de Castilla antaño.

No creo que estemos para volver a las antiguas Coronas de Castilla y de Aragón, sino para solucionar los problemas de la gente, que son muchos, acuciantes, lacerantes en muchos casos, sobre todo en Cataluña y en el resto de España.
L. de Guereñu Polán.

REY O MONARQUIA


La operación quirúrgica a la que se ha sometido el Rey de España, ha desatado un debate sobre la conveniencia de la abdicación por motivos de salud. En ese debate, sostenido con fuerza en muchos medios de comunicación, se perciben ecos del deterioro de imagen que ha sufrido el Monarca en los últimos años.

Después de tres décadas largas bajo un pacto tácito de silencio en torno a la Corona como institución, al Rey y su familia y a la Casa Real, el estallido de la crisis ha cuestionado todos y cada uno de los poderes del Estado y ha golpeado con fuerza a la primera magistratura. No son ajenos los errores y escándalos omnipresentes en los medios y en la calle, pero el contexto citado ha puesto el acento en otros problemas. Hoy se reclama la aplicación de la Ley de Transparencia, la respuesta ante la ley en términos similares a los de cualquier ciudadano, se debate públicamente su presupuesto y se publicita su nivel de vida.

Era lógico que así ocurriese y la única anomalía ha sido la enorme duración del período de gracia del que han disfrutado. Además se ha iniciado el debate sobre el futuro de la Monarquía: continuidad en la persona del heredero, poco conocido hasta ahora, o ruptura. Sin duda ésta es minoritaria, pero el contexto político actual, con movimientos abiertamente secesionistas y  desprestigio máximo de los partidos políticos que han vertebrado la vida pública y sostenido el régimen constitucional, hace posible cualquier escenario de futuro. Por el momento, la opinión pública si no monárquica es totalmente juancarlista. Pero en tiempos de cambio los procesos se aceleran.

En contra de la sucesión rápida, obran los diversos escándalos que afectan a Juan Carlos de Borbón, y que probablemente le hacen desear un proceso de sustitución más sosegado. También obra en contra la personalidad de Felipe de Borbón, distante y sin definición propia, y cuya pareja ocupa más papel rosa del que resulta prudente. Es cierto que la Reina, según la Constitución española, carece de funciones, salvo en momentos de Regencia y que por lo tanto Sofía de Grecia o Letizia Ortiz, no tienen relevancia. Sin embargo la propia exposición excesiva de los miembros de la Familia Real a los medios de comunicación sensacionalistas, ha producido un desgaste muy apreciable.

Una hipotética Constitución revisada, no podría soslayar fácilmente la forma del Estado. La República no implica necesariamente que exista un Presidente, sujeto al juego más o menos controlado del debate político. Es posible, como en Estados Unidos, que la misma persona asuma la representación del Estado y la jefatura del Gobierno. Las funciones que la Constitución atribuye al Rey, no hacen imprescindible su figura, siendo ese su talón de Aquiles.

Todas y cada una de las funciones constitucionales del Rey, pueden ser atribuidas al Presidente del Gobierno o al Presidente de las Cortes. Algunas son claramente protocolarias, de refrendo de las decisiones del gobierno, que difícilmente podría negar.

La monarquía española, de raíces tan débiles por el desprestigio de los monarcas de la Restauración,  solo puede basar su legitimidad en el consenso social. Perdido éste, su tiempo de vigencia será corto. La legitimidad de la Transición, el pacto político y social que permitió pasar con dificultades de una guerra civil intermitente durante siglo y medio a una democracia homologable a las europeas, se ha roto. Las nuevas generaciones no comparten esa visión de superación del pasado y reclaman una nueva legitimidad basada en un  acuerdo de nuevo cuño. Aspectos territoriales y culturales, es decir de reparto de la riqueza, de los hechos diferenciales, de los elementos de solidaridad, forman parte de ese debate. No es previsible que produzca cambios en el transcurso de una generación, pero sin duda será el ruido de fondo de los próximos años. Cataluña, como en tantas cosas, ha iniciado el proceso y los demás ciudadanos y territorios se irán sumando al mismo, para asentir, disentir o confrontar.
 
Jose Luis Mendez Romeu

jueves, 26 de septiembre de 2013

Las tribulaciones del President

Tengo para mí que el President de la Generalitad de Cataluña sueña todas las noches: en ocasiones que va a desafiar las leyes y convocará una consulta a los catalanes; en otras que dicha consulta solo la hará si se llega a un acuerdo con el Gobierno e incluso otras en las que dicha consulta es un mal negocio, pues ya los empresarios catalanes le han dicho que nones. Lástima que los que estaban llamados a defender los intereses de los trabajadores de todo tipo, el Partido de los Socialsitas de Cataluña-PSOE, haya entrado en esta cuestión como si le fuese la vidaen ello, cuando está demostrado que los socialista tuvieron éxito electoral cuando estuvieron con la gente de a pie, la que trabaja y recibe un salario a cambio, generalmente inferior al merecido. 

El President, que es persona de orden, es decir de aquella clase que tanto la evoca para lo que le conviene, sabe que incurriría en un delito grave y que podría ser procesado judicialmente, pues ostenta un cargo de mucha responsabilidad. Sabe también que su famosa consulta (que puede que no sea suya) podría no resultar como espera, sino de otra manera. La reciente manifestación del día 11 de septiembre por todas las regiones del Este de Cataluña demostró que hay muchísimos catalanes que desean se les consulte, pero no todos saben sobre que, pues el President nunca ha hablado de independencia de Cataluña (eso ha sido cosa de ERC). Está demostrado que el electorado dice una cosa cuando no hay elecciones y actúa de otra manera cuando se trata de depositar el voto. En ese momento se lo piensa mejor, se deja de veleidades y vota con un alto sentido práctico, se equivoque o no. 

El President tiene en contra de la famosa consulta (no se le puede llamar referéndum porque no está facultado para convocarlo) a sus sociós de Unió, a la derecha catalana más reaccionaria, al gran empresariado catalán y -¡oh paradoja!- los socialistas catalanes apoyan la consulta para luego pedir a los catalanes el NO a no se sabe que pregunta. Pues ya se me dirá para que una consulta si de lo que se trata es de pedir al electorado que nos quedemos como estamos. Otra cosa es discutir la financiación de Cataluña (la pela es la pela) que se debe de hacer en términos políticos entre los Presidentes de España y de Cataluña y en términos técnicos en los órganos establecidos para ello. Pero como el mismo derecho que Cataluña tienen las demás comunidades autónomas, o hay sentido de estado o no se llega a ninguna parte. En cuanto al tratamiento fiscal de Euskadi y Navarra es cierto que a medio plazo deberá ser revisado, cuestión que no es baladí y que quizá ocupe algunas noches en los sueños del President.

L. de Guereñu Polán. 

martes, 24 de septiembre de 2013

El federalismo del Partido Socialista

"Toupeira"
Desde uno de sus congresos, en el año 1918, el Partido Socialista se declaró federal para su organización interna, pero no para España. No eran aquellos tiempos para andar con estas cosas. Ahora el Partido Socialista -creo que a rebufo del PSC- PSOE- ha aprobado en Granada una resolución que no parece definitiva, pero es un primer paso para abrir un debate que a no dudar será delicado y debiera ser profundo.

España es un país que se ha pasado buena parte de sus últimos siglos en estado constituyente, con muchísimos textos constitucionales cada pocos años. Treinta y cinco años después de la aprobación de la última Constitución, la de 1978, se ve la necesidad de su reforma y sabido es que tal reforma no satifará a casi nadie, pues ha de ser el acuerdo de partidos y pareces muy distintos. Aquellos que pretenden una reforma constitucional en profundidad -como yo- ya podemos irnos despidiendo y contentarnos con lo que sea posible mejorar.

El Partido Socialista propone la reforma del Senado para convertirlo en una cámara de representación territorial, lo que viniendo de un partido de izquierdas no parece coherente, ya que son los distintos intereses de clase -y no las diferencias entre los habitantes de unos territorios y otros- los que se deben ventilar en una cámara legislativa. Otra cosa es que el Senado dejase de ser parte del poder legislativo, lo que no queda claro en la propuesta del PSOE, porque sus funciones serían discutir y orientar sobre lo deseable en materia de aquellas diferencias y peculiaridades territoriales.

He dicho más de una vez que la solución adoptada en la Constitución de 1978 sobre el llamado Estado de las Autonomías fue un error, pues debió atenderse a las comunidades donde existía un verdadero problema político (Cataluña y Euskadi) y dejar pendiente para el futuro a las demás, esperando que pasase la fiebre autonomista que invadió a todos en los años setenta y ochenta. Creo también que nunca debieron transferirse las competencias en materia de sanidad y educación, como no se hizo -y bien hecho- con la Caja única de la Seguridad Social.

Otra de las propuestas del Partido Socialista es revisar -y aquí el tema es delicadísimo- los estatutos fiscales que tienen Euskadi y Navarra, los cuales fueron consagrados en la Constitución de 1978 atendiendo a razones históricas y políticas: las primeras debieron obviarse, pero reconozco que era difícil hacerlo con las segundas. Es tiempo, no obstente, de volver sobre el asunto. En cuanto a que cada comunidad autónoma pueda tener distintas competencias según su grado de compromiso, no es una novedad, pues ya se da en la actualidad y de hecho Euskadi tardó más que otras comunidades en asumir las de sanidad.

Lo dicho es casi todo lo que el Partido Socialista ha aprobado en Granada, lo cual no es mucho, pero es cualitativamente muy importante y seguramente no contará con el acuerdo del partido que hoy tiene el máximo apoyo electoral; quizá tampoco el de los partidos nacionalistas de Euskadi y Cataluña. Por su parte, el Partido de los Socialistas de Cataluña-PSOE (que este es su nombre oficial) debe actuar con lealtad ante las propuestas que se están haciendo y en las que supongo sus miembros habrán participado.

Yo no tengo muchas esperanzas en que el conflicto planteado por los nacionalistas catalanes se solucione, aún con propuestas como esta, máxime si tenemos en cuenta que enfrente están otros nacionalistas, los españoles del Partido Popular, que tienen tanta visión de Estado como un topo, aunque sí saben echar tierra sobre los problemas... que quedan sin solución.
L. de Guereñu Polán.
¿SI EL PSOE LLEGA AL PODER, CAMBIARÁ LA REFORMA DE LAS PENSIONES DEL PP?


Esta es una pregunta que a buen seguro se hacen hoy muchos miles de personas en España. También es un test para saber la disposición del partido socialista hoy para aceptar o rechazar las medidas que los grandes poderes financieros nos vienen imponiendo. Y en consecuencia, una cuestión de gran relevancia para conocer la orientación futura del partido socialista, y por ello la del propio país.

La reforma de las pensiones del PP, si no se frena, arruinará sin remedio el futuro de las pensiones públicas, y del modelo que con buenos resultados hemos ido construyendo a lo largo de los últimos 30 años, abriendo el camino a otro modelo basado en los planes privados de pensiones, que con tan poco éxito y desastrosos resultados han venido promoviendo hasta ahora las compañías de seguros de los grandes bancos.

En una sociedad democrática poner freno a esto debiera ser fácil, y aparentemente lo es. Los mayores de 60 años somos en España una parte muy importante del electorado, en Galicia creo que en torno al 40%, de manera que la influencia electoral es notable. Si como afirman estudios solventes, la reforma del PP va a suponer una pérdida de 33.000 millones de euros a los pensionistas tan solo en los próximos ocho años junto a otros perjucios graves. Si esto unido a otras reformas tambien ampliamente rechazadas, augura en las encuestas que el PP, si no pierde las elecciones que es lo mas probable, quedará muy lejos de la mayoría absoluta. Si estas mismas encuestas confirman que el PSOE, por si o mas seguramente con la colaboración de otras fuerzas políticas, particularmente IU podría cambiar de nuevo las cosas tal como ha anunciado que hará con la reforma educativa, es preciso saber si esta dispuesto a hacerlo tambien con la reforma de las pensiones. Se supone que sí, pero de momento no está confirmado.

Es imposible olvidar que el pasado mes de junio, cuando se estaba preparando el ambiente para la reforma, y el “grupo de sabios” inciaba su trabajo, Joaquín Almunia, Vicepresidente de la Comisión Europea, realizó unas declaraciones claras y tajantes a favor de la nueva reforma de las pensiones, incluso sin consenso. Hace unos días, cuando una conocida periodista pidió a Pérez Rubalcaba su parecer sobre esta reforma, el dijo que no la haría sin el consenso de los agentes sociales. Una diferencia notable si, pero que no niega sinó que parece aceptar de hecho esta segunda reforma, algo que de ser así, aún con todos los matices que se quiera, sería muy preocupante.

De la reforma firmada por el gobierno de Zapatero con los agentes sociales en el año 2011, quedó fuera un aspecto al que se había referido en varias ocasiones la señora Merkel: la supresión de la revalorización automatica según el IPC. Una pieza esta clave, imprescindible, para rebajar aún mas la cuantía de las pensiones actuales y futuras. Ahora el PP, obediente a las indicaciones de Alemania, la Comisión Europea y la banca, se inventa un comité de sabios para que diga lo que le han encargado: Que sostener el sistema público exige eliminar el llamado “Pacto de Toledo” y sus acuerdos, principalmente este de la revalorizacion conforme al IPC.

Zapatero, y con él su gobierno y el propio PSOE, perdieron de golpe una inmensa parte de su credibilidad, cuando se plegaron sin contemplaciones a la exigencias de “los mercados” y de la Comisión Europea y tomaron aquellas medidas de mayo de 2011, que pocos meses después llevarían al PSOE a su peor resultado electoral desde que se recuperó la democracia, abriendo el camino a la mayoría absoluta con que ahora nos gobierna y saquea el PP.

Decia que el tema de las pensiones es un test que va a poner a prueba varias cosas: Primero, si la dirección actual del PSOE acepta, como el PP, lo que los poderes económicos y la Comisión Europea le imponen sin mas, o si por el contrario saben como y quieren y están dispuestos a enfrentase a sus designios. Segundo, si se ha aprendido algo de los errores anteriores, y se dice a los ciudadanos la verdad y no frases con doble o triple sentido a la hora de comparecer ante el electorado. Es preciso saber con claridad que hará el PSOE con esta segunda reforma de las pensiones, y en concreto con todos y cada uno de sus principales aspectos. Luego veremos que grado de credibilidad le otorgan los ciudadanos a las propuestas y el propio partido que las hace, aunque sin verdad y coherencia no hay credibildad posible ni ahora ni en el futuro.

Xesús Mosquera Sueiro.
24 de Septiembre de 2013











sábado, 21 de septiembre de 2013

El mejor sistema económico posible

Es sabido que Leibniz mantenía en su Teodicea una tesis muy sui géneris: Dios ha creado el mejor mundo de todos los posibles, todas las cosas tienen su justificación, su causa suficiente y todo mal posee su razón de ser al estar ordenado a conseguir un bien superior. Tal vez se encuentre aquí la explicación de que Franco tras el atentado del presidente Carrero Blanco pronunciase aquella frase aparentemente tan enigmática: “No hay mal que por bien no venga”.
Voltaire no participaba de una visión tan optimista y no dudó en ridiculizarla con una novela, “Cándido”. No solo el protagonista, cuyo nombre sirve de título a la obra, sino también el resto de sus personajes sufren toda clase de desgracias. No obstante, todas ellas no consiguen que el preceptor de Cándido, Pangloss (personificación de Leibniz), cambie un ápice su tesis de que vivimos en el mejor de los mundos posibles.
Hoy abundan también los pangloss que nos repiten por doquier que contamos con el mejor sistema económico posible; que la globalización maximiza las riquezas y el crecimiento económico y que la Unión Europea y Monetaria constituye la mejor opción para las economías europeas. Bien es verdad que esta visión idílica choca día a día con la realidad personal de cada uno, pero, ya se sabe, esos males particulares son simples elementos necesarios para el bien general.
Los cándidos del siglo XXI contemplan el fin de la estabilidad en el empleo y se ven obligados a olvidar la seguridad con que contaban sus padres de mantener el puesto de trabajo. La indemnización por despido desaparece y los empresarios pueden rescindir los contratos laborales sin apenas coste. La amenaza de acabar incrementando el ejército de reserva, es decir, la legión de los parados, está siempre presente y actúa como incentivo eficaz para que las jornadas aumenten y los salarios se reduzcan. Ya lo dijo aquel presidente de la patronal que ahora se encuentra en la cárcel: “Hay que trabajar más y cobrar menos”. Pero siempre habrá algún pangloss cerca que les diga que todo ello es necesario para que funcione el sistema, el mejor sistema económico posible; deben aceptar de buen grado tales medidas porque la flexibilidad en el mercado laboral es precisa para que la economía sea competitiva frente al exterior. Males necesarios para un bien superior.
A los cándidos actuales se les dice que cuando lleguen a la jubilación no podrán cobrar las mismas pensiones a las que tenían derecho sus padres; que estas no mantendrán ya el poder adquisitivo, que no se actualizarán anualmente por el índice de precios y que, si no quieren caer en la pobreza en su vejez, deben ir apartando una porción de su exiguo salario para prestársela a los bancos, que la manejarán a su antojo durante largo tiempo y se la devolverán a la hora de la jubilación en una cantidad devaluada por la inflación. Pero ello es un mal necesario para que el sistema funcione, las cotizaciones sociales se reduzcan y así seamos más competitivos. Como contrapartida, gozan del sistema económico más eficaz, la globalización.
Tampoco es viable ya la sanidad gratuita, los beneficiarios tendrán que ir poco a poco asumiendo parte del coste si no quieren que las prestaciones y los servicios públicos se deterioren. El presupuesto no da más de sí y los impuestos tienen un límite, ya que no se puede gravar ni a las empresas ni al capital para evitar, dicen, que las inversiones emigren a otras latitudes más permisivas fiscalmente. Esto que puede parecer un mal, afirman los pangloss de turno, tiene su razón suficiente, que no es otra que los mercados globalizados, que es el sistema económico óptimo.
Los cándidos de hoy comienzan a ser conscientes de que la democracia es una cosa del pasado, de que en países como España, Portugal, Grecia o Italia los parlamentos y los gobiernos son marionetas de otros poderes extranjeros, de Bruselas, Frankfurt o Berlín. Los ciudadanos eligen a quien no manda y a quienes mandan no se les puede elegir. Pero si los sistemas democráticos están trufados, si la democracia desaparece, hay que conformarse y asumirlo con buen talante, afirman los pangloss oficiales, ya que no hay efecto sin causa y todo está perfectamente ordenado hacia un bien superior: la pertenencia a Unión Europea y Monetaria que, sin duda, constituye opción óptima para los países europeos.
En el mejor sistema económico posible la desigualdad se hace cada vez mayor, los ricos son cada día más ricos y los pobres cada vez más pobres. Es más, el colectivo de los pobres aumenta cada día debido a la incorporación progresiva de las clases medias. Pero no debemos preocuparnos, ello es tan solo un ingrediente imprescindible para conseguir un bien superior, la eficacia de la economía.
El mejor sistema económico posible, el de la globalización, el del libre comercio, el de la libre circulación de capitales, es la causa suficiente de que se incremente la desigualdad, que los sistemas fiscales se hagan más regresivos, que desaparezca el Estado del bienestar, que se trabajen más horas y se cobre menos, que las condiciones laborales empeoren año a año, que exista un elevado porcentaje de paro, que se privatice la sanidad, la educación y hasta la justicia, que cada jubilado tenga que apañárselas como pueda, que los gobiernos entiendan que son los mercados los que mandan. ¿El mejor sistema económico posible? Será para los integrantes del decil superior en la distribución de la riqueza y de la renta. ¿Acaso el 90 % restante no debería preguntarse qué pasaría si adoptásemos un sistema económico menos perfecto y más ineficaz?¿por qué no mandar a la mierda el mejor sistema económico posible?

Juan Fco. Martín Seco - República.com
 

La separación de Cataluña

El clérigo Pau Claris
Siempre me ha resultado sorprendente que en Cataluña se delebre su Diada el 11 de septiembre en recuerdo de una derrota, la de 1714, a manos del rey Felipe de Anjou o Felipe V de España. Más lógico me parecería que en Cataluña se celebrase su Diada recordando el establecimiento de la República Catalana, pues se trató de una victoria sobre la monarquía española del rey Felipe IV (17 de enero de 1641). Ante el ataque del ejército real, el canónigo y presidente en aquel momento de la Generalitat de Cataluña, decició proclamar la República Catalana y entregarse al rey francés Luis XIII, dependencia catalana que se prolongaría durante parte del reinado del francés Luis XIV.

Cuando Cataluña luchaba contra la monarquía española a principios del siglo XVIII lo hacía para defender sus fueros e instituciones propias, que estaban en peligro como luego se demostró con los Decretos de Nueva Planta, dictados por el rey Felipe V. A cambio los catalanes podrían ocupara cargos en la administración castella y pocos años más tarde parte de aquellos fueros le fueron reintegrados a Cataluña. Cuando las clases poderosas catalanas se sublevaron contra la monarquía española en 1640 (que no Cataluña) lo hicieron contra la política fiscal y militar del valido del rey, duque de Olivares, que pretendía hacer lo que no se conseguiría hasta el siglo XVIII: que Cataluña contribuyese al coste del Estado como el resto de los habitantes de la monarquía española. Otra cosa es la sublevación de los segadores (els segadors) que lo hicieron contra los poderosos catalanes, ávidos de riqueza y que mantenían en la miseria a dichos campesinos.

Para estos campesinos no hubo mejoras a pesar de su sacrificio durante varios años de la guerra, pero para los que ocupaban las instituciones catalanas sí: se mantuvieron en ellas gracias a separarse de la monarquía española y someterse a la francesa. Luego Cataluña volvería a intergrarse en la monarquía española (1652). 
L. de Guereñu Polán.

viernes, 20 de septiembre de 2013

Hay que empezar a plantearse que lo de Cataluña va a terminar mal.


La historia muestra que los varios y diversos intentos similares de separación de Cataluña fueron, tanto para Cataluña como para el conjunto de España, desastrosos para los intereses de todos.

He seguido con atención lo que en el Parlamento se argumenta respecto a la actual situación del enésimo intento de secesión de España de una parte de lo que los promotores califican como “paisos catalans”. También lo que los responsables de los gobiernos más directamente involucrados dicen. Las referencias a agresiones, pre demócratas (sic) se responde en términos de adoctrinamiento, presión intolerable, etc. Incluso a anuncios de uso de “todos los medios legales”, como quizá algo más que una advertencia, se responde con el uso de las fuerzas policiales propias o al posible alquiler de ejércitos (es literal). Atención especial merecen los términos españolizar y catalanizar, a los otros, que por cierto son los mismos, se esté en lo que se esté.

Es decir nos hemos situado ya en una fase previa avanzada de lo que ya se vivió en otros momentos históricos, la fase del convencimiento a la opinión pública propia para que acepte las acciones que sus dirigentes le van a proponer.

Acudiendo a una explicación esquemática, por lo tanto poco profunda y no muy exacta, pero cierta en lo básico:

Cuando la clase dirigente catalana se ve incapaz de afrontar una revuelta campesina (guerra de los segadores), que se inicia contra el virrey y los abusos del ejercito que le mantiene, que termina por volverse contra ellos, se alían con sus históricos enemigos, los franceses, para recuperar el control y enfrentarse al ejercito con el que el rey español defiende sus intereses. Resultado, pierden el rey español y los dirigentes catalanes, gana el rey francés, que se queda con El Rosellón y parte de La Cerdaña, cuyos habitantes llegan a sublevarse para quedarse en España.

Llegamos a tiempos del denostado Felipe V, quien a pesar de haber jurado guardar los fueros de Cataluña vio como los dirigentes catalanes cambiaban de bando y en consecuencia envía un ejército que toma Barcelona y retoma el control. Resultado, los dirigentes catalanes y Cataluña pierden fueros y privilegios y Felipe V pasa a la historia como absolutista y centralista, España gasta en esta guerra recursos que no tiene y pierde oportunidades de progreso.

A raíz del advenimiento de la 1ª República, los federalistas más radicales proclaman un Estado Catalán federado a la república Española, la experiencia duró un par de días y fue frenada por los catalanes presentes en el gobierno de Madrid, la propia 1ª Republica dura algo menos de dos años, como es bien sabido no termina bien.

A principios del siglo XX, por el medio de la negociación se constituye, con autorización del gobierno del Estado, la Mancomunidad de Cataluña, que en el tiempo que duro contribuyó muy adecuadamente a la creación de infraestructuras que permitieron el desarrollo de un potente sector industrial. La burguesía catalana aplaude y apoya la llegada de Primo de Rivera, cuya dictadura la suprimió y prohibió el uso de la lengua y bandera catalanas.

El mismo día de la proclamación de la 2ª Republica  se proclama la Republica Catalana y, a pesar de haber conseguido un Estatuto de Autonomía, se intenta una sublevación un par de años después, sublevación reprimida por un gobierno dirigido por un ex diputado por Barcelona. Resultado, este tipo de acciones debilitan la Republica y favorecen la llegada y triunfo de la dictadura franquista.

Con la actual Constitución los catalanes han conseguido el mayor grado de autogobierno de la historia, reciente y antigua, a pesar del error político de pasar por el filtro judicial un texto de Estatuto aprobado por el Parlamento del Cataluña, por las Cortes Generales y votado afirmativamente en referéndum democrático por el pueblo catalán. Lo cierto es que algunos dirigentes, de Cataluña y de España en su conjunto, están dando pasos que recuerdan, en demasía,  a los que en su día dieron los antiguos dirigentes situados en posiciones similares y que llevaron a los resultados antes expuestos.

Si la historia no está sirviendo para que todos aprendamos de las experiencias habidas, y parece que no, lo lógico es pensar que los resultados van a ser similares, es decir malos para todos.
Septiembre de 2013.
Isidoro Gracia

miércoles, 18 de septiembre de 2013

La peligrosa derecha holandesa

Desde una perspectiva social los partidos conservadores casi siempre han sido una amenaza para la mayoría de la población, pero otra cosa es que esa mayoría lo perciba así. En Holanda está gobernando una coalición formada por el Partido Popular, conservador, del "triunfador" Mark Rutte y los socialdemócratas del Partido del Trabajo, siendo Holanda uno de los países con un nivel de bienestar mayor del mundo debido a varias causas: su pertenencia a la Unión Europea, sus bases económicas firmes en contacto con las grandes potencias europeas (Gran Bretaña, Francia y Alemania) y la recuperación tras la II guerra mundial que ha disparado exponencialmente los "inputs" de crecimiento.

Pero ahora el nuevo rey de Holanda ha leído al dictado del Gobierno un discurso en el que sostiene que no es posible seguir manteniendo el estado del bienestar como se ha entendido en el mundo desarrollado hasta ahora. Será necesario -dice- hacer importantes recortes en las prestaciones sociales como consecuencia del enorme gasto que soporta el país en sanidad, educación, pensiones, subsidios de paro, seguridad, investigación y desarrollo, sostenimiento de la Administración, entre otros aspectos. 

Está clara la influencia del Partido por la Libertad, nombre oficial de una organización de extrema derecha que condiciona las políticas que se discuten en el Gobierno holandés. En ese mismo Gobierno está un partido de izquierdas (o de centro-izquierda si se quiere) que es el Partido del Trabajo, en realidad no la genuina izquieda de Holanda, que está mejor representada en el Partido Socialista, fuera del Gobierno. También ciertas "imposiciones" de la derecha alemana, en el poder con la señora Merkel, han influido en el Gobierno holandés, pero no solo. 

Los gobiernos griego, portugués y español, entre otros, también están en la misma línea: hay una necesidad imperiosa para los intereses oligárquicos de los diversos países europeos de que el gasto del Estado se reduzca, de que las grandes conquistas obtenidas desde mediados del pasado siglo se aminoren o se financien de forma menos segura. De lo contrario el Estado tendría que echar mano a las grandes fortunas, cambiar las políticas fiscales en un sentido más redistributivo, aumentar los ingresos públicos... lo que la derecha de todos los tiempos ha impedido siempre que ha podido, y ha podido.

L. de Guereñu Polán.

Aprendiendo de la SFIO

Los partidos políticos suelen tener una fuente de conflictos en la elaboración de las candidaturas electorales, de forma que aquellos que han logrado situarse en sus "aparatos" burocráticos se creen con el derecho a tenerla garantizada. De igual forma los dirigentes locales, que consideran su comarca no estará bien representada en el Parlamento o en el Ayuntamiento respectivo si no están ellos. Desde una perspectiva socialista no son los territorios los que deben estar representados en las instituciones, sino los intereses que el socialismo defiende, los de una inmensa mayoría de la población, la asalariada, que puede en su seno tener intereses contrapuestos: la población urbana, por ejemplo, y la población rural. 

También suele ocurrir que el personal burocrático de los "aparatos" no sea el más preparado, ni el más representativo para defender aquellos intereses, y otro tanto ocurre con los dirigentes locales. Una cosa es el partido y otra las instituciones. En los estados comunistas hasta 1990 se confundían ambas cosas, mientras que diferenciar partido e instituciones públicas es una de las señas de identidad de los estados democráticos. La Sección Francesa de la Internacional Obrera (SFIO) que ha sido estudiada por varios investigadores, aplicó en el período de entreguerras un cambio en la elección de candidatos: estos debían estar estrechamente vinculados y comprometidos con los intereses que debían defenderse en el Parlamento, muy particularmente los de los campesinos, que era un sector social que había escapado al socialismo hasta esa época. Enseguida se empezaron a notar los cambios de actitud de los pequeños propietarios agrícolas, los aparceros y los arrendatarios, que de estar dominados por los partidos confesionales y/o burgueses, pasaron a apoyar sensiblemente a los socialistas. 

Una condición más se requería en la SFIO para que el líder campesino, el sindicalista o el que había constituido una cooperativa agrícola -por lo tanto sabía de lo que hablaba y conocía los problemas del sector- fuese candidato: aceptar los presupuestos doctrinales básicos del socialismo, una disciplina que, en un partido democrático, donde la discusión y el debate son constantes, no era difícil de seguir. Las mejoras electorales que experimentaron los socialistas en el campo francés, particularmente en algunas regiones, fue espectacular y ello permitió que Francia fuese gobernada a mediados de los años treinta por un Frente Popular, porque también los comunistas -separados en esto de los dictados de Moscú- comprendieron que la pequeña propiedad campesina no era obstáculo para el avance del socialismo si aquellos pequeños propietarios campesinos no eran fagocitados por las estructuras capitalistas en el campo, fenómeno que había comenzado a finales del siglo XIX. 

Las ambiciones personales de muchos dirigentes o personalidades ante una candidatura suelen no estar justificadas, salvo para el interesado, que en este caso no se está comportando como una parte del todo, sino como el todo que quiere considerar a la organización a la que pertenece, "su parte". 

L. de Guereñu Polán.

domingo, 15 de septiembre de 2013

125 años desde la fundación de la UGT

Casa del pueblo de Vigo
Ya que es costumbre recordar ciertas fechas cuando estas se refieren a efemérides, bueno será tener en cuenta que se cumplen este año 125 desde que se fundara la Unión General de Trabajadores, la primera central sindical española, que estaba llamada a cubrir páginas extraordinarias en la lucha de los trabajadores organizados por sus mejoras en lo laboral y en lo político.

Unos pocos entre los que se encontraba Pablo Iglesias fundaron en Barcelona, en 1888 la UGT, mientras asistían a la Exposición Universal de esa ciudad. España vivía bajo el régimen de la restauración monárquica desde hacía quince años y ya se habían puesto de manifiesto las limitaciones de las clases dirigentes del país para democratizarlo: ni sufragio universal, ni derechos sociales... pero sí un caciquismo galopante que no era sino continuación del desarrollado durante el siglo. La Unión General de Trabajadores se fue diversificando según se incoporaron a ella mineros, ferroviarios, trabajadores de las artes blancas, carreteros, obreros de las industrias textiles, del sector metalúrgico, del campo, del comercio... Así se llegará a la "semana trágica" de 1909, donde la UGT tuvo una participación activa contra la guerra de Marruecos. Luego en 1917, siendo una de las organizaciones convocantes de la gran huelga general por el encarecimiento de los productos de primera necesidad.

En 1919 se conseguirá la jornada laboral de 8 horas, vieja reivindicación del movimiento obrero internacional y español y, a partir de 1923, la época más controvertida con la aceptación de Largo Caballero de la dictadura primorriverista, hasta el punto de que fue nombrado Consejero de Estado. La oposición de otros dirigentes socialistas pone de manifiesto que ya existían diversas sensibilidades en la UGT, pero Largo Caballero, procedente del sector más popular de la sociedad, quiso ante todo garantizar la sobrevivencia de la UGT, lejos de las persecuciones de que era objeto la CNT, por ejemplo.

En la guerra civil los locales de la UGT se convirtieron en centros para el reclutamiento de milicianos que defenderían la República, así como de comités engargados de auxiliar a la población más necesitada. El exilio forjó a grandes sindicalistas y dirigentes obreros que ya habían desempeñado una labor importantísima en España: el citado Largo Caballero, Trifón Gómez, Anastasio de Gracia, Pascual Tomás, González Peña, Rodolfo Llopis... A estos hay que unir aquellos que dirigieron la UGT en los primeros tiempos: García Quejido, Josep Comaposada, Basilio Martín, Luis Zurdo, Pablo Iglesias... Justo es recordar a Tomás Centeno, asesinado por las fuerzas de seguridad franquistas en Madrid en 1953: no fue en una refriega, ni en la ladera de una montaña, ni huyendo de nadie, sino en los calabozos de la policía.

Con la restauración de la democracia a partir de la Constitución de 1978 se consiguió el Estatuto de los Trabajadores en 1980, llegando durante dicha década a ser la UGT la primera organización sindical de España. En el año 1986 se consiguió que el Estado devolviese el patrimonio sindical usurpado por el franquismo y ya a finales de dicha centuria tuvo que oponerse la UGT a los tecnócratas que se habían hecho dueños del Gobierno socialista de Felipe González. Hoy, sindicato de servicios como otros, las reivindicaciones van más dirigidas hacia el Estado que contra la patronal, responsable de tantos desmanes en las desgracias de los asalariados. En 2011 la UGT consiguió, junto con otros sindicatos, un acuerdo sobre pensiones que el Gobierno actual está vulnerando. La negociación colectiva, viejo logro del sindicalismo español, está ahora también en peligro.

Personajes como García Duarte y Nicolás Redondo han venido a completar la nómina de todos aquellos que dirigieron la UGT a lo largo de estos 125 años, y que aquí no pueden ser citados en su totalidad. Que el aniversario sirva para cobrar nuevos bríos, para que todo socialista se sienta obligado a colaborar en la labor sindical allí donde se encuentre. El sector servicios mayoritario hoy en España, menos combativo que el secundario, explica la decadencia relativa de los sindicatos en nuestro país, pero la necesaria reconversión para los nuevos tiempos se impone si se quiere ser leal con todos aquellos que dieron su vida, su trabajo, sus ideales, por los logros de movimiento obrero.
L. de Guereñu Polán.

viernes, 13 de septiembre de 2013

Taurinos y antitaurinos

Lo que asoma por la boca del matador es el asta del toro
Tengo para mí que los taurinos son aquellos que quieren y luchan para que no se maltrate a los toros bajo concepto alguno, de igual manera que a cualquier animal, y los antitaurinos son los que disfrutan con dicho maltrato con un fin u otro: diversión, negocio, etc. Lo que está claro es que una tradición no es razón suficiente para mantener a ciertos animales sujetos a sufrimiento potencial y/o real. Ya se ha dicho que una tradición fue la esclavitud -incluso una institución- y a nadie en su sano juicio se la ocurriría hoy defenderla. Por otra parte la "fiesta de los toros" (en realidad la barbarie) se practica en otros países sin que el animal irracional sufra (porque el racional es otra cosa). Portugal es solo un ejemplo. 

También está claro que si en torno a las corridas de toros no hubiese montado un negocio monumental, la cosa no pasaría de anécdota. Hay otras manifestaciones de la crueldad humana cuando se prende fuego a las astas del toro y se le burla, cuando se le alancea ferozmente, cuando se le persigue y maltrata, cuando se le tira desde un campanario... (esto ocurría no hace mucho en determinado pueblo hasta hace pocos años con una cabra). Ganaderos, empresarios, matadores de toros (en realidad maltratadores), banderilleros, caballistas y demás tropa obtienen pingües beneficios a costa de un animal del que se aprovecha su bravura para la carnicería que vengo comentando.

La cultura del toro está en todas las civilizaciones mediterráneas, desde la antigua Creta pasando por las ciudades griegas, Italia, la península Ibérica y, desde aquí, a América e incluso al sur de Francia. Pero una cosa es la cultura del toro y otra el maltrato del mismo. Antes los mozos del pueblo guiaban mediante burlas y lances al animal hasta su encierro; verdaderos atletas se valían de una larga pértiga con la saltaban por encima del toro enbravecido; los forcados portugueses son mozos que, colocados en fila y dispuestos para recibir el empuje del animal, sujetarlo. ¿Donde está aquí el crimen? En ningún lado: no hay sangre, no hay crueldad, no hay sufrimiento. 

En Tordesillas, en varias poblaciones catalanas, en Andalucía, en varios pueblos castellanos... se maltrata a los toros, a novillos, a becerros o a otros animales, preferentemente cornúpetas. Pero hablando de tradición  también lo han sido las censuras de estas prácticas desde los tiempos más remotos: las "venationes" fueron criticadas por Cicerón; los cristianos partidarios de maltratar a los toros debieran leer a Agustín de Hipona (su San Agustín tan venerado), varios papas prohibieron estos "festejos" por considerarlos crueles, pero también porque eran motivo para excesos que la Iglesia consideraba inmorales.

Son peregrinas e hipócritas las argumentaciones de los que desean llenarse los bolsillos a cuenta del sufrimiento de los animales: "es que si no el toro bravo se extingue...", "la carne de toro se aprovecha para la alimentación humana...", "es cultura...". Sí: nuestra cultura está llena de atrocidades y de méritos extraordinarios. La palabra cultura no es en sí misma positiva; depende de qué manifestación cultural estemos hablando para valorarla bien o mal. El "botellón" forma parte de nuestra cultura y no parece que contribuya al progreso humano; la ablación de clítoris forma parte de la cultura de algunos países y no es para estar orgullosos a la luz de la razón y del bien común. La palabra "cultura", en su sentido sociológico, equivale a "forma de vida". Podemos escoger una forma de vida justa y benéova u otra miserable y cruel.

L. de Guereñu Polán.

¿Existe política forestal en Galicia?

Incendio forestal en Barbudo (Ponte Caldelas)
Teóricamente sí porque está la Ley 7/2012, pero en la práctica los poderes públicos gallegos -la Xunta de Galicia en primer lugar- no está cumpliendo con dicha ley aunque muchos de los incendios forestales que estamos sufriendo sean intencionados. ¿Es que la comunidad no va a poder frenar nunca acciones criminales de unos pocos, locos o interesados? El artículo 148º.1.8ª señala que una de las competencias de Galicia son "los montes y aprovechamientos forestales" y en 9ª se dice "la gestión en materia de protección del medio ambiente".

Pero estas competencias, que tan pomposamente se reclaman para luego no ejercerlas, son incompatibles con la reducción presupuestaria en materia de conservación y mejora de las superficies forestales, el aprovechamiento
maderero y la preservación de espacios naturales constituidos por montes y vegetación. Tanto ahorrar y al final salimos perdiendo.

Entre los objetivos de la ley citada está "la creación de riqueza y empleo, el desarrollo del medio rural y la puesta en marcha de modalidades de reorganización de propiedades forestales que permitan conseguir una clarificación y seguridad en la tenencia de la propiedad, así como la dimensión necesaria para llevar a cabo una gestión forestal viable y sostenible, y el fomento de iniciativas de gestión forestal conjunta". Pues bien, esto no se está cumpliendo: con la quema de las masas forestales se está destruyendo riqueza, no creándola y no se ha creado el empleo necesario para lo primero que hay que hacer, evitar que los montes se quemen. ¿Que "medidas de obligado cumplimiento encaminadas a restaurar los montes afectados por incendios forestales" ha llevado a cabo la Xunta de Galicia, como señala la misma ley? Pues véanse las masas forestales quemadas desde hace años (y décadas) sin que se hayan repoblado las zonas afectadas, además de no tomar las medidas de ordenación y prevención para que no vuelva a ocurrir salvo casos muy aislados. 
Los montes -públicos y privados- siguen sin limpiar de maleza y hojarasca, siguen sin estar ordenados; no hay una política para regenerar de árboles autóctonos el monte gallego, los árboles que tienen un aprovechamiento económico (no entro aquí en sus efectos sobre el suelo) se pierden o sirven a intereses espúrios en vez de al bien público. Mientras tanto la Xunta duerme un sueño culpable. No quiero decir que sea fácil combatir los incendios forestales cuando hay personas interesadas en provocarlos, o cuando caprichosamente se prende fuego a un monte. Pero toda una comunidad no puede claudicar de una obligación ecológica, económica y moral. La Xunta sí ha claudicado: se lamenta pero ha claudicado; ahorra en lo que no debe y gasta en estupideces, como pagar a centros de educación privados que segregan a sus alumnos por sexo y por condición social. Un desastre.
L. de Guereñu Polán. 

martes, 10 de septiembre de 2013

El otro holocausto

Yehzov y Stalin
Según la Real Academia Española de la Lengua holocausto es una gran matanza de seres humanos. Siendo esto así también se dio en la Unión Soviética un holocausto durante los años treinta del siglo pasado. Autores como Oleg V. Naumon señalan que la poblacion encarcelada en la Unión Soviética, al dar comienzo el año 1939, era de más de dos millones de personas, la mayoría por causas políticas. Según ha investigado Hermida Revillas, que ha consultado los archivos del Comisariado Popular de Asuntos Interiores (NKVD), los fusilados entre 1937 y 1938 fueron 681.692 y si se tiene en cuenta el período 1930-1953 la cifra es de 786.098 personas, por lo tanto el bienio 37-38 fue terrible. Si al más de un cuarto de millón de fusilados que he citado, se suman los muertos en los campos de trabajo llegaríamos a 1,5 millones de asesinados. El mismo autor, citando a Viktor Zemskov, señala que la cifra podría haber alcanzado los 2,5 millones de asesinados. 

Las purgas de Stalin afectaron sobre todo a bolcheviques, incluso a muchos de los que habían participado en la revolución de 1917, a estrechos colaboradores suyos, a personas que, habiendo cumplido una misión criminal, luego fueron víctimas de sus sucesores al frente de los cargos que aquellos habían tenido, como es el caso de Yezhov, al frente de la NKVD que, al ser sustituido por Beria, fue mandado ejecuttar por este. Además de bolcheviques fueron asesinados refugiados comunistas procedentes de otros países, finlandeses, kulaks o campesinos ricos, militares, mediante juicios farsa que luego se ha podido demostrar constituyeron arbitrariedades de la más variada crueldad. Stalin llegó a entregar a la Gestapo alemana a refugiados de los que no se fiaba.

Algunas personas que consiguieron sobrevivir, como es el caso de Margarette Buber-Neuman, estuvieron en el gulag soviético y en campos de concentración nazis. La esposa de Bujarin, asesinado también, fue internada en un campo de trabajo y luego pudo escribir unas memorias reveladoras, igual que las de la citada Margarette. Y es que los familiares de los asesinados no se libraron de las vigilancias, persecuciones, ejecuciones... Así pudo mantenerse Stalin en el poder hasta su muerte en 1953, pero este holocausto no fue reconocido en Rusia sino en la década de 1990 pasada, e incluso muchos intelectuales de izquierda occidentales no lo reconocieron por diversas razones; otros sí y dirigentes comunistas europeos, por lo que comenzó un lento apartamiento de Moscú en la época de Kruschev.
 
Premonitorio fue Lenin, que tampoco se quedó corto en crímenes, cuando en su "Carta al Congreso" señaló: Stalin es demasiado brutal, y este defecto plenamente soportable en las relaciones entre nosotros, comunistas, se hace intolerable en la función de secretario general. Por lo que propongo a los camaradas que reflexionen sobre la manera de desplazar a Stalin de este puesto y de nombrar en su lugar a un hombre que, en todos los aspectos, se distinga del camarada Stalin por su superioridad, es decir, que sea más paciente, más leal, más educado y más atento con los camaradas, menos caprichoso...  
 
Si a las víctimas de las dos guerras mundiales, que se cuentan por millones, les sumamos las de la guerra civil rusa de 1918 y contra Polonia, además del holocausto stalinista, los pueblos de la Unión Soviética han sufrido más que cualesquiera otros.

L. de Guereñu Polán. 

lunes, 9 de septiembre de 2013

Julián Besteiro contra Hjalmar Branting

Hjalmar Branting
El impacto de la revolución rusa en toda Europa fue enorme, poniendo en guardia a las burguesías respectivas y dividiendo al movimiento obrero. En una de las conferencias celebradas por la Internacional Socialista, la de Berna en 1919, el delegado del Partido Socialista Obrero Español, Julián Besteiro, se mostró contrario a la resolución mayoritaria, propuesta por Hjalmar Branting, que rechazaba los métodos empleados por los bolcheviques para llevar a cabo la revolución de 1917. En 1919 Rusia estaba en plena guerra civil, en la que lucharon cuatro ejércitos: el partidario de la revolución (rojo), el de los mencheviques, zaristas y potencias occidentales (blanco), el de los anarquistas ucranianos (negro) y el ejército verde de los nacionalistas.
 
También en 1919 Branting se encontraba en la cúspide de su relevancia política: había sido ministro de Hacienda del gobierno sueco y en 1920 sería jefe de dicho gobierno, propiciando que su país entrase en la Sociedad de Naciones. Astrónomo, fue uno de los más importantes representantes del socialismo sueco desde 1889. El profesor de Filosofía Julián Besteiro venía de participar en la huelga general de 1917 siendo uno de sus organizadores, lo que le llevaría a ser condenado a cadena perpetua por un tribunal militar, pero en las elecciones de 1918 fue elegido diputado y liberado.
 
En el seno del socialismo español, como en otros países europeos, se produjo la viva discusión de si abandonar la Internacional Socialista (II) e ingresar en la recientemente creada III Internacional con sede en Moscú (1919). Avilés Farré señala que, con este motivo, la agrupación socialista madrileña pidió un referéndum en el que los militantes socialistas pudieran pronunciarse por la integración en la Internacional comunista. Frente a ello -sigue diciendo Avilés Farré- la dirección del PSOE, encabezada por Pablo Iglesias, inició una táctica dilatoria que mantendría durante dos años, con el objetivo de evitar una escisión en dicho partido, pues entre los militantes de base había una fuerte corriente de opinión favorable a la III Internacional: a España solo llegaban los ecos de una revolución obrera triunfante, no las primeras medidas sectarias de los bolcheviques. 

Por aquellos años el socialista alemán Kautsky se separó de los métodos de Rosa Luxemburgo y, tras abandonar el SPD, volvió a él en 1922. Supo ver que el socialismo solo tenía sentido dentro del respeto a la democracia formal, a la libertad de expresión, de los derechos individuales, del sufragio, pero en España sus ideas no fueron tenidas en cuenta ante la euforia que representó el triunfo de la revolución soviética. En un congreso celebrado en 1919 el PSOE decidió permanecer en la II Internacional, pero propuso la fusión con la III. La escisión, tras muchos debates y varios congresos no se evitó: los socialistas españoles partidarios de la III Internacional entraron en contacto con Mijail Borodin, un bielorruso que colaboró con los republicanos chinos que se habían hecho con el poder desde 1911.

No hubo mucha coherencia entre algunos de los que pretendieron escindirse del PSOE, siendo el caso más sonado el de Mariano García Cortés, pues pasándose al Partido Comunista español recientemente creado, luego se adhirió al liberalismo del conde de Romanones. Ya en 1920 Ramón Merino, entonces secretario de las Juventudes Socialistas, se pasó con armas y bagajes al Partido Comunista de España (poco después lo abandonaría para militar en el sindicalismo amarillo). En el Partido Socialista, por último, triunfaron las tesis que había defendido en 1919 Branting, y no las de Julián Besteiro, que sin embargo siempre colaboró con Pablo Iglesias para que el partido no se escindiese.
L. de Guereñu Polán.

sábado, 7 de septiembre de 2013

¿Por que ayudó Stalin a la II República española?



Alexander Orlov, agente soviético en España

Es muy interesante el trabajo de Ángel Viñas sobre los pormenores que llevaron a Stalin –muy pronto- a ayudar a la II República española. El autor habla de un telegrama que el presidente del Gobierno español, José Giral, dirigió al embajador soviético en París el 25 de julio de 1936. “Giral planteó la posibilidad de adquirir material de guerra de la URSS, pero ni especificó su volumen ni su composición”. También se dirigió a los gobiernos francés y al alemán, por contradictorio que parezca esto último. Por lo tanto no fueron peligrosos extremistas los que recurrieron a la URSS ante el golpe de estado, sino un republicano de izquierdas, cofundador con Azaña de Acción Republicana y luego miembro de Izquierda Republicana. El Ministro de la Guerra era Juan Hernández Saravia, un militar afecto a la República y, como se sabe, los socialistas apoyaban al Gobierno pero no formaban parte de él.

La Unión Soviética, según el autor citado, mostró interés en los asuntos de España el 22 de julio de 1936, por lo tanto unos días antes del telegrama de Giral, y consistió en el suministro de combustible a la República a un precio reducido. Ángel Viñas sostiene que las razones de la colaboración (creciente) de la Unión Soviética con la República española fueron estratégicas e ideológicas. Entre las primeras está el hecho de que durante los años de la guerra civil en España se estaban produciendo las grandes persecuciones y purgas contra todo disidente, sobre todo troskistas, y en España los había, prueba de lo cual es el Partido Obrero de Unificación Marxista, recientemente fundado y que actuó muchas veces al lado de los anarquistas, sobre todo en Barcelona. La actitud del Partido Comunista de España y agentes soviéticos contra el POUM contribuyen a esa lucha entre los seguidores de Stalin y los troskistas. Obviamente, la actuación del Gobierno de Juan Negrín contra el POUM entró en la lógica de disciplinar a todos los que se reclamaban antifascistas.

Las razones ideológicas para que Stalin ayudase a la República estarían en segundo plano, aunque lógicamente a la URSS no le interesaba un régimen afín a los nazis en España. De todas formas Ángel Viñas demuestra como Stalin no pretendía la sovietización de España, sino una República en manos de la burguesía de izquierdas, socialistas, etc., máxime teniendo en cuenta que la política de Frentes Populares ya había sido aceptada en Moscú para el resto de Europa y que el Partido Comunista de España contó con ministros desde el primer gobierno de Largo Caballero (1936).

(Ver: http://www.cepc.gob.es/publicaciones/revistas/revistaselectronicas?IDR=9&IDN=645&IDA=26805)

L. de Guereñu Polán. 

Siria y Obama

Lo de que el presidente Obama tiene un objetivo exclusivamente estratégico al intervenir militarmente en Siria parece estar cada vez más claro. Veremos si -llevada a cabo dicha intervención- no se producen los famosos "daños colaterales" que sufriría la población civil. Las razones humanitarias para evitar que dicha población no sufra los desmanes del régimen sirio no parecen estar en la mente del presidente norteameriano, pues de ser así hay sobrados casos para que Estados Unidos interviniese y no solo militarmente. Lo que pasa es que Siria está donde está, en oriente próximo y es una aliada de Irán, verdadera potencia regional y hostil a los intereses norteamericanos y occidentales en general. A ello se une la prisa que las autoridades israelíes tienen porque se produzca dicha intervención militar, porque es con el gigante americano detrás como tiene razón de existir Israel. 

En Yemen la violación de los derechos humanos es diaria y masiva, con gas mostaza o sin él; en Uganda una guerra que lleva décadas utilizando a niños-soldado se ha cobrado ya más de 200.000 víctimas; en Birmania, en Chad (donde la guerra se ha extendido a Darfur); en Etiopía las masacres se cuentan por cientos; en Filipinas el pueblo moro está siendo sometido por la fuerza; en el norte de Pakistán la guerra hace estragos entre la población civil; en la República Centroafricana las milicias han atacado a la población cobrándose cientos de víctimas (otra cosa es que las muertes no se hayan producido con armas químicas); en la República del Congo, en Somalia, en Sri Lanka hay conflictos lacerantes; en Sudán, mientras que colea gravemente todavía la intervención de Estados Unidos en Irak (con la ayuda vergonzantes del Reino Unido y España, además de otros países-comparsa). No cito aquí todos los conflictos en los que la ayuda humanitaria de occidente -y particularmente de Estados Unidos- o es insuficiente o no existe. 

Los aliados de Estados Unidos, por ahora, son los déspotas de Arabia Saudí (todo un ejemplo de respeto a los derechos huamnos), Corea del Sur (donde el nivel de corrupción es la seña de identidad del país), el mundo anglosajón con Australia, Canadá y Reino Unido a la cabeza (en este último el Parlamento ha desaprobado la intervención), Japón (unido a Estados Unidos por razones puramente económicas), Turquía (que es la otra potencia regional en la zona y que quiere hacer méritos de occidentalización), Francia e Italia (gon gobiernos o presidentes socialistas que son la vergüenza de la izquierda internacional) y España, que ya veremos a donde llega el mentiroso don Mariano con sus bravuconadas. Nada parecido a una verdadera coalición internacional, pues no están por la labor muchos países árabes, ni democráticos europeos, mucho menos sudamericanos... mientras tanto las autoridades chinas están haciendo negocios.

Obama, como Bush, no quieren entender que el respeto al derecho es básico en las relaciones entre personas y entre pueblos; también entre estados. Que el asesino Asad lo sea, que su régimen sea repugnante, no da legitimidad (mucho menos legalidad) a ningún mandatario para intervenir si no es con la aprobación del Consejo de Seguridad de la ONU, precisamente porque allí es donde se discuten todos los intereses en juego: los humanitarios, los estratégicos, los ideológicos, los económicos. Lo demás es un delito en el el que presidente Obama incurrirá (si interviene) pero no le coge de novato, pues ya ha demostrado su idea de la democracia en Guantánamo y con el asesinato de Osama bin Laden, entre otros ejemplos.

L. de Guereñu Polán.
Australia, Canadá, Francia, Italia, Japón, Corea del Sur, Arabia Saudita, España, Turquía, el Reino Unido

EEUU incluye a España en la lista de aliados que apoyan un ataque a Siria,Política. Expansión.com
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EEUU incluye a España en la lista de aliados que apoyan un ataque a Siria,Política. Expansión.com

martes, 3 de septiembre de 2013

MINERÍA Y SOCIEDAD


La minería es tan antigua como la civilización humana. Incluso  sin saberlo estamos rodeados de innumerables  productos mineros : en la pasta dentífrica, las medicinas ,  muchos  alimentos y   los colores de nuestra ropa,  además  de , como es evidente ,  en  casi todos los productos  y  procesos  de nuestra sociedad de consumo. Sin minerales simplemente no habría civilización y cualquier  discusión sobre si la posibilidad de prescindir de ellos  es tan  absurda como  inútil. Si no los explotamos en nuestros territorios, donde el proceso está sometido a todo tipo de normas y vigilancias,  tendremos que seguir robándoselos a los países poco desarrollados.

Hay dos modelos de propiedad  de los recursos minerales de un país: o pertenecen al conjunto de la sociedad (al Estado) o son propiedad  privada de   personas (físicas o jurídicas). En España desde hace siglos  el modelo seguido ha sido el primero y solamente mediante un sistema de concesiones, regidas por normas jurídicas precisas  puede cederse su investigación y explotación a  las personas privadas. Sin un conocimiento profundo del entramado jurídico desarrollado como fruto de la larga historia  de este sector económico en nuestro país no es razonable pretender cambiar  sobre las normas aplicables  a la explotación   de estos recursos que, por otra parte,  son no renovables, pero cada vez más reciclables.

Como todas las actividades humanas la actividad minera puede hacerse de manera racional, siguiendo los  conocimientos disponibles en cada momento, o de forma improvisada y falta de cualquier criterio técnico, legal, ético o social. Las repercusiones de hacerlo de una u otra manera  no son  diferentes a las de hacer lo mismo  con  otras actividades básicas para la sociedad como la agricultura  o la construcción de  grandes   infraestructuras. Si se hacen aprovechamientos racionales y siguiendo  normas   adaptadas a los mejores conocimientos disponibles en cada momento, los resultados serán  asumibles  por la sociedad. En caso contrario  solamente se llegará  a situaciones imposibles de manejar  y a la  decadencia social.


Dr .Alfonso S. Gracia Plaza

Geólogo