lunes, 30 de julio de 2012

¿POR QUE NO UN BOICOT A LOS PRODUCTOS ALEMANES?

El recurso al boicot no ha tenido, ni tiene, buena aceptación entre los sindicatos a la hora de pretender forzar a una empresa a cumplir sus obligaciones laborales o atender demandas y reivindicaciones justas. Sin embargo, tal vez resulte más eficaz de lo que parece, en este mundo en el que tanto importa la imagen y eso que llaman la opinión pública. Recuerdo un boicot internacional a una conocidísima marca americana de refrescos por su comportamiento laboral en un país de América Latina, y la fulminante solución del problema. Algo parecido se produjo cuando se denunció, y se propuso boicot, por el empleo de mano de obra infantil y en condiciones infrahumanas en la fabricación de pelotas de tenis y calzado deportivo de marcas famosas fabricadas por multinacionales en países de Asia.
En las relaciones internacionales, el recurso al boicot, al bloqueo o al embargo, es frecuente. Y no me refiero a casos como el de Cuba o Venezuela. Estados Unidos, llegó a imponer serias restricciones a las importaciones de automóviles europeos. Tras la nacionalización de YPF, el Gobierno español, en represalia, dejó de importar biodiesel argentino y Argentina replicó dejando de importar jamón español. En el caso de Cuba, el boicot norteamericano restringe la venta de alimentos, medicamentos y equipos médicos. En otros casos se incluye armamento, y tecnología. El no respeto a los acuerdos de medidas de boicot, conlleva a su vez sanciones para los países afectados. China ha estado muchos años excluida de la Organización Mundial de Comercio.
Creo que el Gobierno español no podría promover un boicot a los productos alemanes en virtud de los acuerdos y obligaciones derivados de nuestra pertenencia a la Unión Europea, pero los ciudadanos españoles si podemos hacerlo.
Si esto es así, ¿Por qué no boicoteamos la compra de productos alemanes en señal de protesta por el saqueo económico que nos están imponiendo? Escuché hace pocos días que la prensa alemana se mostró “indignada” ante la posibilidad de que el BCE intervenga comprando deuda española contribuyendo así a frenar la presión especulativa de los llamados “mercados”, y que tantos beneficios lleva reportando al sector financiero alemán.
Por lo que se ve, se ha hecho creer a la opinión pública alemana -y a la del resto de Europa, incluida la española- que adquirir deuda de países como España, Grecia o Italia, es algo así como “un sacrificio solidario” de la “generosa” Alemania, cuando es justamente lo contrario. La compra de deuda soberana a estos países es un grandísimo negocio, al que, claro, no se quiere renunciar. Una bicoca que se quiere prolongar por los altísimos beneficios que genera, sin  mas cautela que la de asegurarse su cobro mas los altísimos intereses.
Mientras que por razones que ahora no es el caso analizar, a lo largo de los últimos 30 años se nos llevan imponiendo durísimos ajustes y drásticos recortes de nuestra producción industrial, agraria, pesquera, etc. (la famosa reconversión) como condición para integrarnos en Europa, con el argumento no de libre mercado, no, sino con el de que “de eso ya fabricamos nosotros lo suficiente para todos”. Así, Alemania y también Francia, se fueron quedando con el mercado, y también con nuestras industrias y marcas más rentables, convirtiéndonos en un país más dependiente cada día. Ahora parece haberle llegado la hora definitiva al sector financiero, y lo que es peor a nuestros sistemas de salud, educación, pensiones y protección social, que acabaran convertidos en puro negocio en el que vendrán a invertir sus ganancias “los mercados” que ahora nos esquilman. De paso podrán quedarse también, a precio de saldo, con algunas de nuestras mejores empresas hoy ahogadas por la política económica impuesta por la señora Merkel y sus bancos.
Entonces, todos los sectores se vieron afectados: la automoción, los electrodomésticos, las máquinas herramienta, la industria química, los seguros, la cerámica, el comercio, la hostelería… Hoy, cuando vivimos una nueva crisis de la que nos cuesta mucho salir porque nos imponen a su conveniencia nuevas normas y condiciones que lo hacen mas difícil cada día, no tenemos mas remedio que preguntarnos qué podemos hacer, como podemos presionar para al menos defendernos de estas  medidas que para colmo ¡dicen que son necesarias para salvarnos!, pero que en realidad nos perjudican mas cada día, mientras que otros países como Alemania, curiosamente les benefician.
Por eso insisto ¿Por qué no el boicot a los productos alemanes? Por si acaso recordemos que los primeros números del código de barras de los productos alemanes son el 40 y el 44.
Productos alemanes de gran consumo hay muchos. Algunos de más difícil substitución, pero otros no tanto. Por supuesto tenemos una amplia gama de automóviles (Wolksvagen, Opel, y otros), muebles de cocina, electrodomésticos, máquinas herramienta, vajillas, y productos como la aspirina por ejemplo, pero también otros muchos entre los que cabe mencionar marcas como las siguientes:
LOCTITE, PATEX, PRITT, DIXAN, MICOLOR, NEUTREX, PERLAN, VERNEL, WIPP EXPRESS, CONEJO, ESTRELLA, MISTOL, TODA LA GAMA SCHWARZKOPF, FA, LA TOJA, MAGNO, DIADERMINE, DENIVIT, LICOR DEL POLO, KETCHUP, HEIZE, Etc. Alemanas son también las tiendas “LIDL” que nos acercan salchichas, cervezas y pasteles alemanes entre otros productos. En España parece que están instaladas 1.100 empresas alemanas de primera línea. De manera que un boicot serio podría hacerles reflexionar. Claro que no faltará quien piense que esto es una quimera. Sin embargo, la simple desafección por lo alemán creo que les perjudica, y eso sí que creo que se está produciendo.
En cualquier caso, con boicot o no, es lo cierto que comprando y consumiendo productos elaborados en España (Código de barras que empieza por 84) y a ser posible con materias primas también producidas aquí, y lo más cerca de nosotros, creo que saldremos ganando.
XESÚS MOSQUERA SUEIRO
30 de Julio de 2012

POLÍTICA DE AXUSTES E LOITA DE CLASES (II)

      As políticas de axuste NUNCA, NUNCA impulsaron o crecemento económico e a creación de emprego aló onde se aplicaron.

I é que eses non son os seus obxectivos. O seu obxectivo central e único e liberar recursos fiscais dos países endebedados (xeralmente periféricos) para transferilos aos países acredores (maiormente do centro). En termos sociais, quitarlles recursos as clases de rendas medias e baixas dos países periféricos para transferilos as clases de rendas altas (maiormente intermediarios financeiros, pero tamén grandes oligopolios...) tanto dos países centrais como dos propios países periféricos.

Un dato para confirmar o que digo: os países periféricos tiñan no ano 1980 unha débeda externa avaliada en 530 mil millóns de dólares. Vinte anos despois, e logo de aplicar durísimas políticas de axustes, a débeda ascendía a 2.100 mil millóns de dólares a pesares de teren pagado xuros por un importe superior ao valor inicial da débeda.

Pero repasemos algúns casos paradigmáticos de países aos que se lles aplicaron duras políticas de axustes: Arxentina, os chamados tigres asiáticos e Rusia.

Arxentina a mediados dos anos setenta, baixo a dictadura militar tiña unha débeda externa por valor de 8.000 millóns de dólares. Vinte a cinco anos despois aquela ascendía a 160.000 millóns de dólares a pesares de teren pagado en xuros e cotas mais de 200.000 millóns de dólares (!!!). Nese intervalo tanto a dictadura militar asasina como os gobernos Alfonsín e Menem, con o apoio do FMI e o BM, impuxeran durísimas políticas de axuste que tiveron terribles efectos sociais e económicos: o pais desangrouse, os salarios caeron terriblemente, o desemprego chegou a seren altísimo, os servicios públicos a estar nunha situación lamentable, a pobreza estenderse a sectores cada vez mais amplos da poboación. Baleiráronse as caixas do Estado, unha parte moi importante do aparato productivo quedou abandonado e o patrimonio público liquidado (YPF, AA....: os Boeing 707 de AA foron vendidos a Iberia por 1 dólar cada quen). Unha paisaxe terrible. O tempo a suma de capitais que fuxían ao estranxeiro superaba ao monto global da débeda: mais 38.000 millóns de dólares so entre os anos 1978 e 1981. Unha enorme sangría.

Baixo as políticas de axuste fixadas polo FMI e o BM os chamados tigres asiáticos (Tailandia, Corea, Indonesia e Filipinas) “modelos a seguir polos países do terceiro mundo”, segundo aqueles, quedaron somerxidos nunha profunda recesión (con caídas anuais do PIB superiores ao 10%), o desemprego disparouse (por mor dos despidos masivos) deixando un saldo superior aos 23 millóns de desempregados e os salarios reais dos traballadores caeron (hasta un 25%), recortáronse drasticamente os gastos sociais, incrementouse  enormemente o número de persoas pobres, privatizouse aceleradamente o patrimonio público, déronse graves retrocesos en educación e sanidade, unha expansión da prostitución feminina, serios reveses nos programas de loita contra o SIDA, a especulación financeira disparouse, a débeda pública multiplicouse (ao asumir os estados as débedas das empresas privadas) e os pagos superaron os 9.000 millóns de dólares anuais.

En Rusia as políticas de axuste dictadas baixo o goberno de Yeltsin, pero dirixidas polo FMI, provocaron un empobrecemento xeral e unha caída da producción tal que “para a maioría dos que viviran na antiga URSS a vida económica baixo o capitalismo foi incluso peor do advertido polos vellos comunistas (...) a clase media foi arrasada creándose un capitalismo de amiguetes e mafias”. As medidas adoptadas afogaron o crecemento económico polo estancamento da producción e o consumo de xeito tal que a finais dos anos 90 o PIB ruso –que caera ano tras ano: un 54% na década dos noventa- estaba a niveis inferiores aos do inicio da transición. Disparouse a fuga de capitais ao estranxeiro, os prezos ao consumo medraron cen veces cada ano, os salarios reais reducíronse en mais dun 80% e os aforros de toda a vida desapareceron producíndose un empobrecemento masivo da poboación rusa. A producción industrial caeu ano a ano: “a devastación, en termos do PIB, foi maior que a sufrida por Rusia na segunda guerra mundial. Se no período 1940-46 a producción industrial da Unión Soviética caera un 24%, no período 1990-99 caeu preto dun 60%. O patrimonio público –con valores superiores ao billón de dólares- foi repartido entre os amiguetes de Yeltsin que, ao tempo, impulsaron unha intensa fuga de capitais quen facilitaron que se disparase a débeda pública de tal xeito que o estado ruso viuse obrigado a declarala suspensión de pagos (1998). As consecuencias sociais foron tremendas: Rusia descendeu 48 lugares na clasificación mundial de esperanza de vida chegando a seren unha das mais baixas de Europa, disparouse a pobreza –se en 1989 apeas o 2% dos rusos estaba na pobreza a finais de 1998 a porcentaxe era do 24%-, produciuse o esborrallamento da ciencia, a educación, a sanidade e a saúde –a tuberculose e a difteria expandíronse con rapidez, disparouse o alcoholismo-, multiplicáronse os suicidios...

Estes foron, a grandes trazos, os efectos económicos e sociais das políticas de axuste aplicadas neses países. Unhas medidas que gardan moitas similitudes con as políticas de axuste fiscal que na actualidade están aplicando –agora baixo a batuta da chamada troica: FMI, BCE e CE- os gobernos dos países europeos periféricos –Grecia, Portugal, Irlanda e España-. Por todo elo non debera estrañar a ninguén que os efectos económicos e sociais chegaran a seren moi parecidos.

Velaí o interese de lembrar que pasou naqueles países para que ninguén se leve sorpresas.

Manoel Barbeitos Alcántara

Otra vez quedándose con dinero ajeno

El expresidente del Poder Judicial y compñía
El que ha sido hasta hace poco Presidente del Poder Judicial tiene una invetereada costumbre de aprovechar sus situaciones de ventaja para quedarse con dinero ajeno. No solo no ha dado cuenta ante la justicia de sus tropelias en Marbella y otras plazas, acompañado en cenas y fines de semana con dinero público, sino que ahora se dispone a cobrar más de 200.000 euros del erario público en concepto de no se sabe qué. 

La moral no es algo que se valore en nuestros tiempos -creo que en casi ninguna época- pero algunos altos responsables del Estado, y el citado lo ha sido y es juez, tiene un concepto de la moral pública tan laxa que le permite hacer casi todo sin tener que rendir cuentas. ¿No sería mejor que se le negase el dinero que está dispuesto a cobrar sin racionalidad ni merecimiento alguno? ¿No sería ejemplar que el expresidente renunciase por sí mismo a cualquier remuneración, ya que ha estado sobradamente pagado aún teniendo que salir por la puerta falsa?

Primero negó la mayor, luego se negó a dimitir, luego salió a la palestra pública con ciertos lloriqueos, y por último dimitió -forzado por unos y otros- pero llevándose (si alguien no lo remedia) más de 200.000 euros, dinero que vendría muy bien para atender necesidades imperiosas y, sobre todo, para dar buen ejemplo, el que le falta al expresidente. 

L. de Guereñu Polán.

sábado, 28 de julio de 2012

"Comprometidos"

Éste es el título que dio Stéphan Hessel a su ensayo sobre la obligación que, según él, tienen los ciudadanos ante la situación política de cada uno de sus países. Según él no vale solo con indignarse, hay que comprometerse. ¿Comprometerse con que? No con el abstracto, sino con lo que hay dentro de las posibilidades humanas. El escritor Manuel Rico ha publicado recientemente una glosa de la obra de Hessel en la que éste habla de la diferencia entre los movimientos sociales e intelectuales de los años treinta, cuarenta y cincuencia (tras la crisis de 1929 y la segunda guerra mundial) y los de la actualidad. Ahora todo consiste en negar, en descalificar, en denunciar, pero poco en comprometerse. 

Aquellos movimientos cívicos como el Grupo de los 47, intelectuales como Glass-Steagall, Huxley, Orwell, Faulkner, etc. criticaban a los partidos de izquierda ante sus defectos e indecisiones, ante sus claudicaciones, pero les apoyaban cuando era necesario combatir a los reaccionarios de la derecha. Rico señala que "sería un contrasentido, ante las próximas elecciones presidenciales norteamericanas, castigar a Obama por no cerrar Guantánamo", por haber asesinado a Osamba bin Laden digo por mi parte. La crítica implacable no está reñida con el apoyo ante la amenaza de la reacción y el conservadurismo más pernicioso.

Los movimientos cívicos, los intelectuales comprometidos, los ciudadanos que aspiran a una sociedad justa tienen que optar. No vale con descalificar y quedarse tan campante, sino que hay que poner verde a quien corresponda y luego apoyar al que haya demostrado un mayor compromiso con los más necesitados, con una moral igualitaria y un mundo justo y equitativo. 

L. de Guereñu Polán.

¿De donde salen los 689.000 euros?

El expresidente llevándose el dinero
El expresidente de Caixanova percibe una pensión de 689.000 euros al año, es decir, suponiendo que viva diez años más (lo que le deseo y muchos más) habrá cobrado casi 7 millones de euros. ¿De donde han salido? Pues de los ahorros de los impositores, de los que han sido timados con las cuentas "preferentes", que se han convertido en demoníacas. El expresidente dice que no tenia poderes ejecutivos, que no puede hablar, después de estar casi treinta años como director, pero dice que no ha tomado ninguna decisión. ¿Quien se ha puesto, entonces, los 689.000 euros anuales de pensión? 

El expresidente no dice nada de los 3.600 millones de dinero público que ha recibido la entidad, se escabulle, no quiere ni oir hablar de las indemnizaciones millonarias (se indemniza a quien está en situación de necesidad) a unos pocos directivos como él. Se acoge a una omertà o ley del silencio mafiosa. El caso es irse a casa con el dinero de los impositores, de los miles que invirtieron sus ahorros en cuentas "preferentes" de las que él, al parecer no sabe nada. 

Éste es el "modelo" de los "patriotas" que no interesan: los que se quedan con el dinero de los demás, los que se aprovechan del trabajo ajeno, los que no tienen escrúpulos, los que se saludan y abrazan con el presidente de la Xunta de Galicia, y con sus socios Méndez, Pego y compañía (¿donde están? ¿al sol que más calienta?). Éste es el tipo de ciudadano que los gallegos tienen que desterrar, pero no quiere esto decir echarlos lejos, sino no repetirlos; exigirles responsabilidades, castigarlos, que sirvan de ejemplo de malhechores y dejarles en la cuneta de la ignominia. 

L. de Guereñu Polán.

jueves, 26 de julio de 2012

Expediente de regulación de empleo = despido


El Gobierno español actual podrá definirse ideológicamente como quiera, pero los resultados de su política son malos no solo para la economía en general, sino para los trabajadores que se ven abocados a sufrir el paro.

El Drecreo que en febrero pasado reformó las relaciones laborales ha venido a disparar los expedientes de regulación de empleo sin que exista acuerdo entre patronal y trabajadores, lo que era una exigencia hasta dicho mes. Según informan los medios, en mayo de éste año el porcentaje de los expedientes que no se pactaron y que perjudicaron a los trabajadores afectados fue el 68%. Solo en un mes hubo más expedientes sin pactar que los de los años 2009, 2010 y 2011 juntos. Un éxito si lo que se quiere es favorecer a una parte y perjudicar a la otra. 

El deterioro de la situación económica también juega en contra de los trabajadores, pues la inseguridad trae consigo que los empresarios se deshagan de personal y más si la legislación les facilita las cosas. De todas formas es evidente que la legislación de febrero ha influído más que la crisis económica en lo relativo a despidos, pues dicha crisis se remonta a 2008, por lo menos, y hasta finales de 2011 no se notó el deseo de los empresarios a despedir trabajadores; deseo que se ha visto favorecido con la legislación de febrero. 

Un Gobierno que toma decisiones en favor de una minoría es un mal gobierno; si la mayoría es la más débil es peor gobierno todavía, y si por encima no hace otra cosa sino lo que se le dicta en los despachos bancarios peor aún. Estamos ante uno de los casos de mayor insulto a la ciudadanía, no solo porque se recortan presupuestos para servicios básicos que ya se consideraban conquistas irrenunciables, sino porque no se toman las medidas que compensen los efectos de la crisis económica: un solo ejemplo es que los "patriotas" españoles que tenían sus depósitos en los bancos los han sacado del país en tan gran medida que nos han dejado descapitalizados. 

La libre circulación de capitales (porque la de trabajadores está en entredicho) debe de ser para lo bueno, pero no para defender los intereses de unos pocos en contra de la mayoría. A la Unión Europea le queda mucho por andar, pero no andará en la dirección debida con gobiernos como el de España. 

L. de Guereñu Polán.

LA REFORMA ELECTORAL GALEGA, AUSTERIDAD O TRAMPA.

El actual presidente autonómico, el Sr Feijoo anuncia como objetivo importante, para afrontar la crisis, la reducción desde los 75 escaños del Parlamento Galego a 61. La crisis que es, sobre todo, económica pero también política podría necesitar mover el panorama, incluso a nivel de agitación para oxigenar los modos y maneras de actuar, así pues una modificación de una ley que ha sido razonablemente útil y de relativamente amplia aceptación desde agosto de 1985, podría ser una medida en la buena dirección.

El primer problema surge al mirar las fechas y los sondeos conocidos, en principio no parece muy democrático cambiar las reglas de juego al final del partido, cuando los datos de las encuestas anuncian cambios desfavorables para el proponente. La segunda duda, también sobre lo democrático de la propuesta, surge al ver la justificación: es una medida de signo austero; ahorrar recortando medios al legislativo que controla el ejercicio del poder por el proponente puede interpretarse poco positivamente, sobre todo teniendo en cuenta lo escaso del ahorro, tanto cuantitativamente, como en términos relativos.
Sin embargo la Ley es muy mejorable en términos de dotar de más democracia a la Autonomía, dos ejemplos claros pueden servir para medir, con pocas dudas, las intenciones del presidente y del partido político que lo sustenta. Primero: actualmente más de la mitad de los 75 escaños (40 de ellos) se reparten sin ningún tipo de referencia a los electores, por lo que el voto de un elector orensano o lucense pesa hasta el triple que uno de la Coruña, lo que muy democrático no parece. Si la reforma reduce sustancialmente el desequilibrio, por ejemplo dejando los escaños adjudicados al terreno en menos de 20, la calidad democrática de la nueva Ley subiría muchos enteros. Segundo: el listón para los partidos minoritarios está situado en el 5% de los votos válidos emitidos, lo que, con los datos hoy conocidos, puede dejar hasta el 15% de los electores ejercientes sin representación, lo que tampoco resulta muy democrático, en especial si se suma al casi endémico 40 % de abstención de las elecciones autonómicas, dejando fuera del Parlamento Galego a la representación de más de la mitad del censo (lo que resulta muy poco deseable para la salud del sistema). Una reforma que redujera de forma sustancial la altura del listón, por ejemplo hasta un prudente 3%, mejoraría la representatividad del nuevo Parlamento.

En caso de que las propuestas no vayan en la dirección de lo antes comentado, estaría justificado calificar a las reformas, y sus proponentes, de tramposos, con una calidad democrática muy similar a la de algunos dirigentes que ellos suelen calificar de antidemocrátas, y otras cosas peores.
Julio de 2012
Fdo: Isidoro Gracia Plaza

miércoles, 25 de julio de 2012

Circunscripción única




Ahora que en Parlamento de Galicia alguien ha suscitado la idea de reformar la ley electoral para reducir el número de diputados, también tendrá que hacerse el reparto de los que se elijan por cada una de las provincias, con lo que ya tenemos servido el problema, porque siempre se tiende a favorecer a los territorios en vez de a las personas. Es decir, las provincias menos pobladas eligen más diputados -en términos relativos- que las más pobladas.

Tal cuestión tiene una "fácil" solución siempre que se esté dispuesto a modificar el Estatuto de Autonomía (art. 11º.4) donde se dice que la circunscipción electoral será la provincia. Si la circunscripción electoral fuese el conjunto de Galicia -al fin y al cabo las provincias son una rémora del centralismo decimonónico de raíz napoleónica- la proporcionalidad en el reparto de escaños sería absoluta, excepto lo preceptuado en la ley electoral en relación al porcentaje mínimo a obtener para entrar en el reparto, lo que es perfectamente lógico.

A cualquier persona que se le pregunte siempre dirá que está de acuerdo con el sistema más democrático, y el más democrático es el más proporcional. Pero si echa cuentas y "su" partido sale más beneficiado o más perjudicado con un procedimiento o con otro, entonces empiezan los problemas y los peros. Quizá a ninguno de los tres partidos que tienen representación parlamentaria en la actualidad les interese la circunscripción única, porque todos tendrían que perder una parte en favor de los que hasta ahora han quedado fuera y no se quedarían fuera si la circunscripción fuese única. Un Parlamento más plural y limitado en su fraccionamiento por el porcentje mínimo exigible para entrar en el reparto.

Como soy un gallego muy interesado en todo lo que interesa a los gallegos -los de a pie, me refiero- sugiero la circunscripción única, invito a que se me diga que problema hay en aceptarla o se me den argumentos democráticos para no hacerlo. No espero que se adopte mi propuesta, que por otra parte no es original, pues ya en las elecciones al Parlamento Europeo votamos con circunscripción única, toda España, pero por proponer y debatir que no sea.

L. de Guereñu Polán.

Si necesita operarse y no tiene dinero, muérase

En Galicia, según informan los medios, más de 34.000 gallegos esperan a ser operados. Si en el año 2001 el número medio de días de espera era de 73 ahora es de 80; en un centro privado pero que tiene concierto con la sanidad pública, en la ciudad de Vigo, se ha pasado de 122 días en 2010 a 192 ahora. En otro hospital de la misma ciudad el número medio de días de espera para ser operado es de 69 días.

Si se trata de operaciones maxilofaciales el tiempo medio de espera es de 152 días; si se trata del aparato digestivo, 81 días; si de una operación cardíaca, 74 días y para problemas vasculares 76. Todo ello es resultado de la política del Gobierno y de la Xunta de Galicia, atentos a construir edificios monstruo como el Gaiás, museos como el de las peregrinaciones en Santiago, gastarse un millón de euros en conseguir "optimismo" para los gallegos y sandeces por el estilo. 

La falta de sensibilidad ante los graves problemas sociales que padecen los grupos más pobres de Galcicia es total. No cabe sino esperar que la salud de los enfermos aguante los 80 ó 120 días que es necesario antes de que sean operados; de lo contrario, por no tener recursos para ser operados por un cirujano privado, puede que se tengan que morir. ¡Dios no lo quiera, porque en la Xunta y en Gobierno no vamos a encontrar solución!

L. de Guereñu Polán.

martes, 24 de julio de 2012

Muerte de un gran hombre


Hoy mismo ha fallecido Gregorio Peces-Barba, socialista, luchador antifranquista, gran jurista, académico, rector de la Universidad Carlos III de Madrid, ponente del texto constitucional en vigor en España y mil actividades más. Defendió en 1970 a los procesados en Burgos, en plena dictadura, cuando el régimen de Franco, dando sus últimos estertores, todavía tenía fuerzas para matar. 
Aquí no haré un penegírico de sus méritos, pues son conocidos sobradamente; aquí rindo homenaje personal a quien fue mi maestro -sin él sabelo- y del que aprendí tantas cosas sobre los derechos humanos, la libertad, la democracia y el socialismo. Gracias. 
L. de Guereñu Polán.

¿Desmantelar a función pública?

Como función pública se viña entendendo o conxunto da Administración pública, a actividade dos funcionarios públicos ou a actividade que realiza o Estado.

Ata agora parecía que o sentido e o papel da función pública estaba perfectamente claro e tamén que os traballadores que desenvolvían as súas tarefas na Administración enmarcaban o seu labor profesional na Constitución, na lexislación propia da función pública e, no seu caso, no Estatuto dos Traballadores, na lexislación laboral e nos seus convenios colectivos.

Ó longo destes anos foi unha especial preocupación dos Gobernos a racionalización da estruturas da función pública, así como a creación dun status que incentivara o labor dos traballadores públicos, creando unha carreira profesional e dando paso os sistemas de promoción negociados cos traballadores.

A sensibilidade ó respecto dos responsables da función pública foi motivo da homoxeneización de dereitos e deberes do sector funcionarial e laboral da Administración, proceso que se ía reflectindo tamén no resto da lexislación laboral e de conciliación da vida familiar e laboral para o resto dos traballadores e nos propios convenios colectivos das empresas.

No momento en que se produce a alarma en relación á crise económica, os Gobernos, rompendo coa política de respecto seguida por tódalas Administracións dende a transición, recorren rapidamente ás nóminas dos traballadores públicos, como fórmula máis fácil, alegando a súa situación de privilexio polo simple feito de ter traballo. Deste xeito fixéronse importantes reducións salariais e se modificou en tres puntos a táboa do IRPF, o que dou lugar a novas reducións. A resposta dos traballadores non se fixo esperar, pero nela primou a moderación.

Despois de afirmar unha e outra vez que non se faría, o Presidente do Goberno sorprendeu ós traballadores da función pública, no inicio das súas vacacións, coa supresión da paga de Nadal, pero non contento con iso afirmou que había que reestruturar a función pública, o que suporá e está supoñendo despidos e anulación das conquistas dos traballadores da función pública ó longo de todos estes anos. Non se trata esta vez dunha redución salarial, senón da imposición dunha filosofía, cuxa base está na consideración do traballo como “privilexio”  e non como dereito.

A resposta esta vez era previsible, no só diante do engano, senón do ataque ós dereitos profesionais dos traballadores. O que están a percibir os traballadores da función pública é que baixo o disfraz das medidas “necesarias” se oculta outra realidade que é a concepción neoliberal da función pública que ten por obxectivo o seu desmantelamento, no marco da política do Goberno actual: adelgazar o Estado e as Administracións, así como todo o público, para facilitar a liberalización e privatización de organismos públicos e empresas. De aí a campaña de desprestixio da propia función pública.

A macabra ironía é que se está empregando o argumento da igualación, que para este Goberno parece significar precarizar todos os empregos. Se mediante a reforma laboral se desarticulou a negociación colectiva e se facilitou o despido, o afán igualatorio conduce a obviar a negociación colectiva tamén na función pública, acabar, por decreto, cos dereitos, froito desa negociación, e proceder a despedir ós traballadores do mesmo xeito que o están a facer os empresarios no ámbito privado.

Despunta así, aproveitando a crise, o máis rancio das filosofías neoliberais duns gobernantes que, a estas alturas da democracia, dan as costas a todo o proceso de articulación en España dun sistema político avanzado. ¿Quere o Goberno facernos crer que todo foi unha ilusión ou pensa que os cidadáns poden vivir no mesmo limbo que el?


Roxelio Pérez Poza

Una Iglesia protegida

La Iglesia española -la jerarquía católica- se ha opuesto a todas las leyes que han representado derechos para las personas: estuvo en contra de la ley del divorcio, de que se despenalizara la interrupción del embarazo, del tratamiento que se le da a la disciplina de Religión en la enseñanza, de los diversos modelos de familia, de la legislación sobre células madre con fines terepéuticos, de la secularización de la sociedad, cuando esto último es una tendencia histórica que se da incluso en los países de credo musulmán, budista, etc.

Los obispos españoles, que reciben abundantes recursos del Estado pagados por casi todos los españoles, pronuncia frases incendiarias como que "el Estado laico no debía ser perseguidor de la religión" (cardenal Carlos Amigo), cuando que se sepa, en España cada uno practica la que quiere y nadie es molestado por ello; muy al contrario, es un derecho reconocido en la Constitución y en las leyes. Confunde el cardenal "religión" con "Iglesia", que tampoco es perseguida a no ser que entienda por tal restarle los privilegios que secularmente venía disfrutando. Martínez Camino (Secretario de la Conferencia Episcopal) ha calificado a los matrimonios homosexuales de "virus" y "falsa moneda". ¿Quien se ha creído para faltar al respeto a miles de personas que tienen derecho a que se reconozcan legalmente su orientación sexual y sus afectos? El oblispo de Jerez ha hablado de "fobia religiosa" respecto al anterior gobierno socialista (nada dice del actual gobierno). ¿Alguien nota esta fobia cuando los templos están abiertos, el patrimonio de la Iglesia a salvo, sus presupuestos económicos pagados por los españoles?

El anterior papa llegó a decir que el gobierno del señor Zapatero ingnoraba y cercenaba la libertad religiosa, olvidando que quien así actuó fue la Iglesia hasta el concilio Vaticano II (a partir del cual la legislación franquista se cambió para establecerla en España).

¿Querrá la Iglesia que los españoles volvamos a pagar el diezmo, pasemos obligatoriamente por la vicaría, por el confesionario y, de lo contrario, estemos expuestos a la vergüenza pública? El artículo 16.3 de la Constitución española ha sido interpretado por la Iglesia como una patente de corso para campar por sus respetos, cuando allí se habla de que el Estado "mantendrá las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones", artículo que fue desarrollado por la Ley Orgánica 7/1980 de Libertad Religiosa.

Hubo un tiempo en que la Iglesia, si las autoridades civiles actuaban contra sus intereses materiales (digo materiales) ponía en entredicho a dichas autoridades, es decir, no podían participar en los oficios religiosos; en otras ocasiones excomulgaba a todo aquel que osaba frenar a la Iglesia en sus privilegios; la Iglesia ejercía una justicia eclesiástica, cobraba tributos, el diezmo y el rediezmo, cobraba por la administración de los sacramentos, establecía aranceles en sus universidades, los clérigos estaban exentos de la justicia ordinaria y mil canonjías y prebendas más.

Pero hay muchos católicos y cristianos que están por la democracia, por el estado laico, por la secularización de la sociedad, por respetar lo religioso en el ámbito privado, por eso la Iglesia no se puede financiar a sí misma a pesar del enorme patrimonio que atesora, porque sus teóricos fieles le han ido dando la espalda.

La Iglesia no ha entendido lo de "dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios". No da al César, al Estado, lo que le corresponde (no paga el impuesto de bienes inmuebles, por ejemplo; evade el IVA en varios negocios lucrativos que realiza...) y no da a Dios... se lo quiere quedar todo. 

L. de Guereñu Polán.




lunes, 23 de julio de 2012

Al paso alegre de la paz

Restos del campo de concentración de Castuera
El verso que figura como título corresponde al himno "Cara al sol", obra de Dionisio Ridruejo, falangista de primera hora que, vista la evolución que tomó el régimen del general Franco en España, se apartó de él y llegó al final de su vida a relacionarse con sectores de la oposición a dicho régimen.

Aquellos falangistas de primera hora -los más exaltados- cometieron crímenes sin duda: ahí están los testimonios de familiares, las investigaciones de historiadores, incluso de quienes fueron vigilantes en los campos de concentración franquistas que, en algún caso fueron también de exterminio. La historia es sabida: como ha señalado el historiador Antonio Muguel Bernal, con la guerra no se acabó el exterminio, sino que hubo campos donde éste siguió, y ello hace al régimen de Franco especialmente odioso.

El campo de Castuera concentró a personas de diversas ideologías no concordantes con las de los que resultarían vencedores en la guerra civil española de 1936. Personas de Castuera, al este de la provincia de Badajoz, en la comarca de La Serena, junto con otras de Cabeza de Buey y de otros pueblos allí fueron a parar. Algunos consiguieron sobrevivir, otros fueron asesinados de forma arbitraria, sin juicio previo, por capricho o por odio, por venganza y vilmente. La inmensa mayoría de los extremeños de la época eran pobres, campesinos y pastores en su mayoría, y los partidos de izquierda, o simplemente republicanos, habían trabajado muy bien aquellas tierras. Se daban las condiciones objetivas, pues la propiedad agraria estaba muy mal repartida y las diferencias sociales eran abismales. Ahí están los testimonios de las familias Sayabera, Navarro, Garrido (Albino llegó a fugarse del campo), Espinosa, Trenado, Conde, la familia de Libertad González, la familia Murillo y la de los Navas. Incluso un exvigilante del campo de concentración de Castuera ha servido de testimonio a lo que allí ocurrió (Abundio Durán).

Desde el aire todavía se puede ver la forma rectangular del campo, en medio de la llanura rodeada de pequeñas alturas, cerca de la vía férrea que comunica Extremadura con la región de los Pedroches, en el norte de Córboda. La mina del Quintillo, la mina de la Gamonita, con su torre desmochada que aún se conserva, fue probablemente el lugar de muchas muertes inútiles e injustas. Los cadáveres yacen bajo tierra, o en las proximidades, como han podido investigar los historiadores Bernal, Pablo Ortiz, Antonio López y Justo Vila. Pasa el tiempo pero la memoria no se borra. Si no son los hijos serán los nietos; un régimen nunca dura tanto para que pueda desaparecer la verdad, y ahora descubrimos cosas -y quedan por descubrir- que ponen de manifiesto la crueldad de los vencedores en la guerra. Ya no había frentes militares, ya no había que defender el Puerto de la Venta; toda Extremadura y toda España estaba ya en manos de los vencedores y, sin embargo, continuó el exterminio. Mayor o menor, pues no están cuantificadas las víctimas en el caso del campo de Castuera.

Los desfiles por las principales calles de las ciudades españolas se hacieron acompañar, durante muchos años, de himnos victoriosos, pero el silencio de los muertos vuelve al cabo del tiempo, y el "paso alegre de la paz" no fue más que un verso.

(Ver: http://www.youtube.com/watch?v=MAtWuuQbbQM)

L. de Guereñu Polán.

sábado, 21 de julio de 2012

¡Sí hay dinero!

Esto mismo dice el profesor Vicenç Navarro en un reciente artículo publicado y del que me aprovecho para exponer aquí sus argumentos. Antes quiero decir que esta crisis, después de machacar a la mayoría de la población, al menos servirá para que todos sepamos más sobre macroeconomía y dónde están las fuentes de ingresos a los que un Estado progresista puede acudir para combatir la penuria.

Del Ministro de Hacienda nadie en su sano juicio puede esperar otra cosa que defienda los intereses para los que está puesto en el Gobierno. En cuanto al profesor Vicenç señala que el gasto público en España es uno de los más bajos de la eurozona, por lo que alegar que hay que reducir dicho gasto es suicida; en cuanto a los ingresos del Estado también son de los más bajos de la eurozona, por eso fue un error del expresidente Zapatero bajar los impuestos, lo cual benefició sobre todo a los que más tenían que pagar; España es uno de los países donde la riqueza está peor distribuida en relación a la eurozona, como también tiene una fiscalidad altamente regresiva en relación a los mismos países de la eurozona.

Sin embargo el país no es pobre: el PIB de España es el 94% del promedio de la UE-15, mientras que el gasto público es solo el 72% del promedio de la UE-15. España ha tenido y tiene que pedir dinero prestado (la deuda pública) y pagar altos intereses por ello, porque no recauda lo suficiente. Con la congelación de las pensiones el actual Gobierno español ahorrará 1.200 millones de euros, pero si subiese el impuesto de sucesiones podría obtener 2.500 (más del doble). El actual Gobierno ha reducido el presupuesto de sanidad en 7.000 millones, pero si elevase el impuesto de sociedades podría obtener 5.600 millones. Ha establecido el doble pago sanitario, pero si aumentase los impuestos por los capitales invertidos en las SICAV y en ganancias especulativas podría obtener ingresos para no tener que gravar a los españoles necesitados de medicinas.

Ha aumentado el IVA, pero podría aumentar el impuesto de sociedades a las empresas que ganasen más de un millón de euros al año, de lo cual podría obtener 14.000 millones; en vez de reducir puestos de trabajo en el sector público podría establecer un impuesto a las transacciones financieras (cosa que tampoco hizo el anterior Gobierno), con lo cual se podrían obtener 5.000 millones. En vez de restar esfuerzo de las Comunidades Autónomas para gastos sociales podría combatir la economía sumergida obteniendo así 38.000 millones de euros, pero no haciéndolo mediante una amnistía fiscal, sino mediante la persecución de dicha economía sumergida, pues de lo contrario no sabemos para que queremos a los funcionarios del Ministerio de Hacienda.

Se puede hacer que la Iglesia pague impuestos como todo hijo de vecino y se puede combatir, a medio plazo, la evasión fiscal, que está cifrada en 70.000 millones de euros, pero esto es harina de otro costal.

Súmense las cantidades citadas y véase si hay dinero o no. Sí lo hay; otra cosa es que el actual Gobierno prefiera obtenerlo de las clases medias, trabajadoras y asalariadas en vez de quienes detentan el poder económico en España.

L. de Guereñu Polán.

viernes, 20 de julio de 2012

SINDICATOS VIVOS, FUERTES, UNIDOS.

Para proteger sus políticas neoliberales y asegurar el cambiazo del modelo social vigente hasta ahora, una de las principales premisas de sus mentores es la del debilitamiento del sindicalismo, hasta dejarlo en anécdota, en mero apéndice formal de su modelo de democracia cautiva. Lo hizo ya Margaret Thatcher cuando tras la caída del muro de Berlín, inicio su ataque para el progresivo desmantelamiento del modelo social europeo, llamado por otros “estado de bienestar”, acusándolo de obsoleto y poco competitivo. Ataque que incluyó de manera prioritaria a los sindicatos de clase considerándolos un obstáculo para esa competitividad, entre otras cosas por “alterar las leyes del mercado”.

En lugar de defenderlo y exigir al resto del mundo unos modelos de producción y organización social acordes con los derechos humanos y la dignidad de las personas, se optó por todo lo contrario: convertir en referente para la competitividad a las economías emergentes de Asía, desreguladas y sin control, sin mas leyes que las del mercado. El resultado está siendo un desastre mundial, cuyos vergonzosos resultados reales, sus cifras y sus imágenes se ocultan y se silencian: Inmensas fortunas y concentración de riqueza cada vez en menos manos, y aumento de la pobreza, junto al trabajo infantil, el hambre, la miseria, y la feroz explotación del hombre por el hombre, reduciendo al ser humano de sujeto con derechos a simple mercancía.

La socialdemocracia europea, con matices pero en general, sucumbió ante la presión económica, mediática, cultural y política de las grandes entidades financieras internacionales y sus instrumentos (FMI, Banco Mundial, OCDE, OMC, etc.), emprendiendo el camino de “las reformas y modernización del sistema” conforme a los postulados de estas entidades. La crisis económica lejos de servir para una revisión del sistema capitalista que la ha causado, se está utilizando para todo lo contrario: intentar dar la puntilla a lo que resta del modelo social europeo. Las dudas, la debilidad y los errores de los partidos socialdemócratas en los diversos países de la Unión Europea, propiciaron la llegada al poder de la derecha y su consiguiente gobierno de Europa y sus instituciones.

Es en este contexto donde hay que situar la ofensiva contra los sindicatos llevada a cabo con especial virulencia en España a lo largo de los últimos años. Ofensiva que no es nueva, que viene de atrás, y de la que Aznar, Rato, Rajoy y Montoro entre otros saben un rato largo, por sus años de gobierno entre 1996 y 2004. El actual acoso de la derecha española a los sindicatos se inició y fue en paralelo, al emprendido contra José Luís Rodríguez Zapatero sobre todo en su segundo mandato, siendo la crisis económica no algo a superar sino una oportunidad para llegar al poder y conseguir sus objetivos. Por eso no se contribuyó a su solución, y por eso se boicotearon todos los posibles acuerdos sociales, con un Díaz Ferrán al frente de la CEOE y a las órdenes del Partido Popular, y por eso desde los medios de comunicación controlados por la derecha española empezaron los mas infames infundios contra la labor de los sindicatos, sus dirigentes, las subvenciones que reciben, y las críticas mas feroces contra cuanto hacen o dejan de hacer.

Muchos de los principales dirigentes del PP se sumaron directamente a esta campaña, que el Gobierno de Rajoy completó con la reforma laboral, la quiebra de la negociación colectiva, la reducción de permanentes y subvenciones públicas, la expulsión de muchas instituciones, la progresiva supresión de la presencia de los sindicatos y sus dirigentes en los medios de comunicación que ellos controlan, y lo mas indigno: Intentar convertirlos en culpables de la crisis económica.

Las movilizaciones que los sindicatos están llevando a cabo desde hace meses, y sobre todo las manifestaciones de ayer, han puesto en evidencia el fracaso de su objetivo, y que la derecha tiene crudo el objetivo de debilitarlos y menos aún el de destruirlos. Los sindicatos en España gozan de buena salud, y a pesar de los recortes y de las feroces campañas en su contra, están vivos, fuertes y más unidos que antes. Además, los han hecho más necesarios que nunca.

Xesús Mosquera Sueiro
20 de Julio de 2012


jueves, 19 de julio de 2012

POLÍTICA DE AXUSTES E LOITA DE CLASES (I)


As políticas de axuste como as que agora están impoñendo os gobernos dos países europeos periféricos –GIPS: Grecia, Irlanda, Portugal e España- teñen un longo percorrido: veñen aplicándose dende fai mais de vinte anos cando estoupara a crise da débeda externa mexicana. Son todas iguales –a mesma receita- e contaron sempre con o mesmo director e recadador: o Fondo Monetario Internacional (FMI) ao que en Europa se suman agora o Banco Central Europeo (BCE) e a Comisión Europea (CE).
Pertencen ao ideario neoliberal de estabilidade económica e axuste estructural e teñen como obxectivo central liberar ingresos públicos para pagar “os servicios” da débeda –cotas e xuros-. Son por tanto un mecanismo moi eficaz de transferencia de recursos dos países debedores aos países acredores e mais en concreto aos intermediarios financeiros (bancos, fondos de pensións, aseguradoras...).
O fundamento macroeconómico destas políticas está en que os países que importan mais que exportan teñen necesidade de “axuda financeira”, de préstamos para comprar. Necesidade que, como no caso de España, Portugal e Grecia vese acentuada pola débil balanza fiscal –neses países os “ricos” apeas pagan impostos polo que teñen unha presión fiscal moi baixa-. Nesta situación eses países acoden ao mercados financeiros na procura de financiamento caendo entón en mans dos axentes financeiros especuladores. Axentes que, co apoio dos organismos internacionais citados –a troica: FMI, BCE e CE- impoñen como condición para os préstamos a execución de duros programas de axuste. Cando un país non ten outros mecanismos de financiamento que os prestamos internacionais vese moi limitado para rexeitar esas políticas xa que en caso de facelo terá enormes dificultades para obter novos préstamos.
Unhas políticas que esixen, en primeiro lugar, austeridade orzamentaria que afecta a tódalas categorías de gastos públicos pero maiormente aos relacionados con as funcións públicas de benestar social. O obxectivo con esta medida resulta obvio: liberar ingresos públicos para o pago do servicio da débeda. Unha austeridade que, case sempre, empeza pola reforma das pensións para así impulsar os sistemas de aforro, os fondos de pensións.
Imponse tamén a desregulación, flexibilización e liberalización do mercado laboral con especial fincapé na eliminación da negociación colectiva e na flexibilización das relacións laborais –ámbalas dúas permitiran unha diminución dos salarios reais e, xa que logo, un incremento dos beneficios empresariais- pero para o que e preciso a eliminación dos “privilexios” dos sindicatos, o seu debilitamento.
Normalmente estas medidas van acompañadas dunha alza nos prezos dos carburantes e os servicios públicos que buscan por vía indirecta un aumento dos ingresos públicos.
Introdúcense reformas fiscais que afectan fundamentalmente a imposición indirecta e mais en concreto ao IVE –pois permite “unha mellor distribución dos recursos económicos”- pero apeas roza a imposición directa –IRPF- sobre as rendas altas xa que esto “xeraría distorsións custosas na distribución de recursos e incitaría ao fraude fiscal”.
Outra medida estrela do axuste é a liberalización do sistema bancario que busca tanto a privatización da banca pública e semipública –caixas de aforro españolas, p.e.- como a desregulación da banca comercial con o que se consegue a “desestabilización” do sistema bancario nacional. Imponse tamén a privatización das empresas públicas –co gallo de facilitar o libre movemento de capitais- que así pasan mais facilmente á mans do capital internacional.
Os efectos de estas políticas de axuste son tanto políticos como económicos e sociais. A nivel político supoñen que os países que as aplican perden toda ou parte da súa soberanía política –como se está vendo no GIPS- e o control das políticas fiscal e monetaria que pasa a mans dos organismos internacionais –como é caso da troica- e os países do centro –Alemana-. A nivel económico impiden diminuír o prezo da débeda polo que incrementan o endebedamento e levan ao país a unha recesión xeral que provoca un incremento exponencial do desemprego e un empobrecemento masivo da poboación por unha diminución dos ingresos reais. E a nivel social un desmantelamento do estado de benestar social con efectos exclusivos na educación e na saúde especialmente nos cidadáns de rendas mais baixas.
Velaí o panorama español se non somos quen de poñerlle freo a esta desmesura.

Manoel Barbeitos Alcántara

Mahmud Dulatabadi

Es un escritor iraní que, lejos de ser complaciente con el régimen dictatorial que hay en su país, ha optado desde hace tiempo -como otros- por criticarlo y publicar lo que considera acorde con su conciencia. Una obra suya es la titulada "El Coronel", donde se recrean los hechos acaecidos en Irán en los años noventa: importantes intelectuales fueron ejecutados y el propio Dulatabadi fue interrogado. Pero ya con el régimen-farsa del sha Dulatabadi habia mostrado su disconformidad, hasta el punto de que, en 1974 (cinco años antes del régimen teocrático iraní) la Savak, policía de la época, le detuvo. Como la única acusación fue que sus novelas subversivas eran leídas por muchas personas, y Dulatabadi no estaba dispuesto a dejar de escribir y publicar, la cosa quedó en agua de borrajas, aunque con serio riesgo para su seguridad.

La única intención que tengo con estas líneas es reivindicar a luchadores como Mahmud; alertar a la comunidad a la que yo puedo llegar para que esté atenta sobre lo que le pueda ocurrir, como a otros muchos iraníes. El problema para el mundo no es solo el régimen de Irán, belicoso para con sus vecinos, sino también para muchos de los iraníes que no están dispuestos a comulgar con ruedas de molino.

L. de Guereñu Polán.

O dimite o es cuento

La conselleira de Benestar de la Xunta de Galicia ha criticado al Gobierno español por rebajar las aportaciones estatales para atender los casos de dependencia (personas mayores con la movilidad disminuida o anulada, así como otras con niveles de minusvalía determinados). No vale. Cuando una persona ocupa un cargo de tanta responsabilidad como es la atención a personas dependientes, o cumple con los objetivos que se ha planteado o debe dimitir.

Podría ocurrir que la conselleira no contase con recursos para atender a aquellas necesidades, que no hubiese sido diligente en decidir de donde obtenerlos, que ignorase las posibilidades que la ley correspondiente le da para estos casos... en todos ellos la única salida digna es la dimisión. No vale decir "ya he protestado ante el Gobierno..." y ahora a otra cosa. No, no: la voluntad de llevar a cabo una determinada política, y en este caso se trata de personas muy necesitadas, se demuestra con todas las consecuencias. Todo lo demás es cuento.

L. de Guereñu Polán.

La fiscalía no investigará

Ya es casualidad, pero en un periódico español de tirada nacional aparecen en la mima página, separadas por una sutil línea, dos fotografías: una es la de un expresidente de la Diputación provincial de Ourense y la otra de una piara de cerdos que, demostrando su alegría, salen en libertad del camión que habia volcado en una rotonda de la ciudad orensana. ¿Se debe la alegría de los puercos a la noticia contigua según la cual la fiscalía anticorrupción "no investigará [al citado expresidente] porque la denuncia es poco precisa"?

También podría ocurrir que el vuelco del camión hubiese causado en la fiscalía tal conmoción que le llevase al archivo de la denuncia que pesa sobre el expresidente, acusado de enriquecimiento personal y prácticas políticas irregulares. Pero lo cierto es que, según informa el periódico en cuestión, la denuncia iba acompañada de un amplio informe sobre las propiedades del "cacique bueno" de Ourense, en el que se incluían "recomendaciones manuscritas sobre quiénes debían aprobar las oposiciones de la Diputación y la afiliación fuera de plazo de una veintena de compromisarios al congreso provincial que dio la victoria a su hijo", el heredero.

Y es que hay casualidades asombrosas.

L. de Guereñu Polán.

Un Gobierno de locos

No conozco otro Gobierno que haya perdido el norte en tan poco tiempo. Es tal el afán de cumplir con los objetivos de someter a la población en favor de los intereses de unos pocos que éste Gobierno ya desvaría. Cuando hablo de Gobierno de locos no me refiero a los que están en un hospital a tratamiento médico, sino a los locos que andan sueltos armados con un hacha (como en las viñetas de Peridis). La ministra de Sanidad elimina en la práctica la ayuda a la población dependiente (sobre todo mayores con grave pérdida de la movilidad o de la consciencia y obliga a pagar dos veces las medicinas a los pacientes; la ministra de Trabajo rebaja las prestaciones a los desempleados hasta niveles insultantes, además de entretenerse en filtrar a la prensa datos que solo deben estar en manos de los jueces; el ministro de Justicia ha puesto en su contra a buen número de jueces, fiscales y abogados, además de pretender una reforma del Código Penal que ya veremos si es constitucional, con lo que estaríamos perdiendo el tiempo y restando garantías jurídicas a los ciudadanos; el ministro de Hacienda -en vez de hacer una reforma fiscal para subir el porcentaje de contribución de las rentas más altas y establecer un impuesto a las grandes fotunas- se dedica a ahuyentar a los inversores con declaraciones escandalosas. En otro orden dice cosas tan obvias como que pagar impuestos es equivalente a ser patriota, pero no hace nada para combatir el fraude y la evasión fiscal. El ministro de Economía se pasea por Europa aceptando toda cuanta imposición le hacen los poderes económicos, que no han sido elegidos y por lo tanto no son democráticos. El ministro de Industria tiene en pie de guerra a los mineros españoles por el capricho de restar unos trescientos mil euros de ayuda al carbón. El ministro que tiene la competencia del medio ambiente pretende agravar más la situación de las costas españolas rebajando la franja urbanizable, con el solo objeto de favorecer a los infractores de la Ley de Costas de 1988. El ministro de Educación es otro caso: no solo no se ha informado sobre cual es el modelo educativo en nuestro país desde la aprobación de la LOGSE y luego de la LOE, sino que, en vez de presentar un proyecto alternativo para ser discutido, va tomando medidas día a día, contradictorias entre sí, gravosas para el alumnado y los profesores, sin pactar un ápice con las Comunidades Autónomas que tienen en buena medida las competencias (en mala hora) de educación. El ministro de Defensa quiere dejar indefensa a la población afgana ante el ataque terrorista de los talibán. El ministro de Exteriores no asiste a reuniones clave para combatir el terrorismo en el Sahel y ayudar al desarrollo de sus poblaciones.

Las declaraciones de los ministros españoles son explosivas, pero sin altura intelectual, son chulescas, son ofensivas, son miserables en algunos casos, como cuando se criminaliza a los parados por el solo hecho de que la picaresca hispana cuente con una minoría de ellos que defrauda al Estado. Estos locos se lo han creído: gobernar con mayoría absoluta da pie a no contar con la opinión de nadie; los intelectuales, los cientificos, los universitarios, los periodistas, los estudiantes, los profesionales, los profesores, los investigadores, los pequeños y medianos empresarios a quienes se ha subido el IVA indiscriminadamente, a las organizaciones cívicas y los sindicatos (muchos de todos ellos) están atónitos. No saben si les han cambiado el país en un arrebato furioso de los dioses o es que, realmente, es lo que digo: éste Gobierno es de locos, pero de los que andan sueltos...

L. de Guereñu Polán.





ROMA NO PAGA A TRAIDORES

La reciente comparecencia del nuevo Gobernador del Banco de España Luís María Linde ante el Congreso de los Diputados, no sirvió para aclarar gran cosa su tarea en estos momentos, pero sí para arremeter contra la gestión de su antecesor, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, por los graves fallos de supervisión y el desacierto en las actuaciones con respecto a la situación y reformas del sistema financiero español. El señor Linde se sumaba así a las tesis del Gobierno de Rajoy culpando de los males de ahora a la “herencia recibida”, reforzando las recientes y perjudiciales declaraciones de De Guindos y de Montoro en contra de la institución.

La verdad es que la actuación del señor Fernández Ordóñez al frente del Banco de España fue muy negativa para el país, como en repetidas ocasiones pusieron de manifiesto los sindicatos UGT y CC.OO. Porque no solo cometió fallos serios en materia de supervisión, es que se dedicó a intentar gobernar en lugar del Gobierno en materia de política económica, elaborando informes del gabinete de estudios de la institución sobre la reforma laboral, la negociación colectiva y el sistema de pensiones, en línea con las demandas de la CEOE, los bancos españoles y las recomendaciones de la Comisión Europea, Merkozy, y las demandas de las grandes instituciones financieras internacionales. Informes que presentó en numerosas comparecencias ante los medios de comunicación y ante el Parlamento, que sirvieron para ejercer presión sobre el Gobierno de Zapatero, desautorizar a los sindicatos, y dar un supuesto “rigor técnico” a las políticas neoliberales que, a la vista esta, lejos de servir para la recuperación económica que él prometía, están sirviendo para todo lo contrario: colapso y recesión económica, mas paro, mas deuda, mas deterioro de las condiciones de trabajo y de las relaciones laborales, y un crecimiento de la tensión social que augura la llegada de una crisis política para el país de consecuencias impredecibles.

Se equivocó por completo el señor Ordóñez. Traicionó a los que de un modo u otro lo llevaron al cargo, y bendijo cual gran precursor, las políticas neoliberales que (como un secreto a voces entonces)abanderaba el PP, quien sin embargo, ni antes ni ahora le mostró el mas mínimo reconocimiento. Como tampoco lo hicieron las entidades financieras, que hoy se suman a culparlo de sus males. El daño del personaje a los llamados socialdemócratas que le auparon al cargo, y al propio PSOE, está siendo importante. Y es que no hay cosa más fea y desagradable que el travestismo político. Por lo que se ve, hoy como ayer, Roma no paga a traidores, de lo cual me alegro.

XESUS MOSQUERA SUEIRO
19 de Julio de 2012

miércoles, 18 de julio de 2012

El Sahel se muere

A pesar de que organizaciones de todo tipo se lo han pedido, el ministro español de Asuntos Exteriores no ha asistido a la Conferencia de Donantes de Sahel, celebrada el pasado día 18 de junio en Bruselas para combatir la crisis alimentaria que padecen los habitantes de varios paises de África.

Desde Mauritania a Sudán, pasando por Senegal, Malí, Burkina Faso, Níger y Chad, el Sahel es una amplia zona de África equivalente a ocho veces España donde la población padece problemas de todo tipo. Los secuestros y asesinatos de occidentales constituyen uno de los problemas derivados del crecimiento terrorista, de la mano de al Qaeda, que se aprovecha de la debilidad de los regímenes y de los gobiernos de dichos países. Los citados son de los más pobres de África, razón de más para que España estuviese presente en la Conferencia, convocada por la Comisión Europea.

Los terroristas reciben el apoyo de algunas poblaciones tuareg ante la desesperación por el hambre, el abandono y la miseria que padecen dichos países. España, país especialmente sensible a los problemas de terrorismo por razones obvias, da ahora la espalda a una región de importancia estratégica primorial para combatirlo. Pero no es todo: Malí contiene reservas de oro que están pendientes de ser explotadas; Níger tiene reservas de uranio para el que ya algunas empresas chinas y estado-unidenses se han ofrecido. También está en proyecto un gasoducto que pondrían en comunicación Nigeria con Argelia, pero para ello es necesaria la tecnología que los países del Sahel no tienen.

España y Francia, por razones distintas, son objetivos primordiales de los terroristas de al Qaeda, como se puso de manifiesto en el "Plan África 2009-2012" que el Gobierno español de entonces aprobó para la ayuda al desarrollo de esos países. ¿Será para la explotación de los recursos y no para el desarrollo de sus poblaciones cuando el Gobierno español actual se interese por la región?

L. de Guereñu Polán.

martes, 17 de julio de 2012

La famosa línea roja

La línea roja de Tàpies
Se hablaba de que el Gobierno no debiera atravesar una línea roja para salvaguardar la sanidad y educación públicas, la atención a los dependientes, a los parados... Todo ha saltado por los aires. A éste Gobierno no le para nadie... por ahora. Hasta los jueces y fiscales, corporaciones generalmente conservadoras, han protestado ante los desafueros del ministro de Justicia, un listillo que ya traicionó en su día al señor Hernández Mancha aunque de esto nadie habla. Los mismos funcionarios del Palacio de la Moncloa (bien pagados) han salido a protestar, los de las televisiones autonómicas y los de otras empresas públicas, los funcionarios de los ministerios en sus sedes centrales; no digamos los mineros, que han dado un ejemplo de sacrificio y solidaridad que para mi país quisiera yo.

A los parados se les bajan las prestaciones e incluso las pueden perder si se dan ciertas condiciones, a los dependientes se les deja al pairo, a los docentes se les dificultan las cosas porque la enseñanza no es una prioridad de éste Gobierno, como no lo es la sanidad pública, ya que lo que realmente desearía éste Gobierno es una sanidad pagada por cada uno, como en Estados Unidos hasta ahora (esperemos que prospere el intento del presidente Obama). Pero las grandes fotunas no se ven afectadas por medida alguna, los evasores de impuestos tampoco (a pesar de que son muy pocos, pues entre unos miles concentran más del 50% de la evasión fiscal de España, valorada en unos 70 mil millones de euros). A los que tienen invetidos sus capitales en Sociedades de inversión de capital variable (SICAV) no se les toca, cuando se sabe que son un foco de fraude de primera magnitud, pues quienes figuran como societarios no son los que aportan el capital, que quedan opacos, sino otras personas; además de que estas SICAV están tratadas fiscalmente con suma benevolencia y son difíciles -por la propia ley que las regula, 35/2003) para ser fiscalizadas por la Agencia Tributaria.

Se suben los impuestos indirectos (los más injustros y regresivos, ya que afectan a todas las rentas por igual), se aumentan las retenciones a los salarios mientras que no se gravan las rentas del capital como se debiera (los capitales que debieran ser gravados serían los de cierta cuantía). Se provoca una disminuación del consumo, con los efectos que ello tendrá sobre economías débiles: el tendero del barrio, el dueño del bar, el que regenta un comercio de telas, la hostelería... No se persigue judicialmente a los ladrones de bancos (es decir, a muchos de sus gestores) ya que no hevmos visto actuar a la fiscalía del Estado por la simple razón de que el Gobierno no se lo ha pedido.

Creo que vivimos un momento histórico. Negro, pero histórico. Un gobierno del Partido Popular nos metió en una guerra internacional (la de Iraq) y otro del mismo partido nos mete en una "guerra" interna: la de los ricos, comandados por el Gobierno, contra la mayoría del país, al que se ha engañado vilmente. El Partido Popular no tenía programa, lo ha hecho en estos meses cuando ha visto que la tarta estaba a su disposición y la de los suyos. La excusa de la Unión Europea, en parte es una falacia: ¿está interviniendo la Unión Europea en Polonia, en la República Checa, en Rumanía, en Francia -por cierto, también con graves problemas- en Suecia y Finlandia? No más allá de lo que le corresponde. La Unión Europea interviene en España solo para que se devuelva a la banca alemana lo que la banca española le debe; todo lo demás es falacia.

Presumiblemente -lo ha dicho el Fondo Monetario Internacional- el Producto Interior Bruto de España caiga, es decir, la riqueza nacional. ¿Y como no va a ser así si no se hace nada en favor de la economía productiva? Se paralizan obras importantes que sirven para el desarrollo económico, no se invierte en investigación y desarrollo, se bajan las dotaciones para becas, mientras el Gobierno avala a la banca, que parece va a recibir más dinero de la U.E., esta vez, eso sí, con un control que no ha existido hasta ahora.

Los partidos progresistas -con el socialista en primer plano- debieran plantearse una estrategia contra éste Gobierno que no debiera pasar del próximo otoño. El verano para reflexionar y calentar motores. Nada de paños calientes: con toda la prudencia que las necesidades exijan, pero un objetivo a medio plazo es que éste Gobierno no llegue a la mitad de la legislatura. Para ello ha de movilizarse la población -y ha empezado a hacerlo- pero el cuerpo social no debe adormecerse, debe estar atento porque el ataque a los derechos que creíamos irrenunciables están seriamente amenazados. Más amenazados que nunca.

L. de Guereñu Polán.







lunes, 16 de julio de 2012

El heredero

El presidente de la Diputación de Ourense ha dicho una frase amenazante: "Cuando yo hablo, habla Ourense". Doble error: primero porque denota una visión totalitaria de la política. En nombre de una provincia pueden hablar más personas que el presidente; por eso vivimos en una democracia, aunque el heredero no se haya enterado. Con mayor o menor representatividad existen una pluralidad de portavoces que expresan la voluntad de los orensanos. En segundo lugar porque el presidente no ha sido elegido, sino que ha sido cooptado. No sé si el heredero sabrá lo que ello significa, pero los lectores de este foro sí, por lo que me ahorro toda explicación.

La red clientelar y caciquil que el anterior presidente de la Diputación de Ourense heredó a su vez de otro personaje del que ya casi nadie se acuerda, el señor Franqueira, es una muestra genuina de a donde puede llegar el atraso político de una comunidad en un determinado territorio. De las cuatro provincias gallegas la de Ourense es la que vive en un atraso más acusado, no solo político, sino económico. El cacicazgo prolongao del progenitor, precedido del cacicazgo prolongado del citado señor Franqueira no han servido para que Ourense sea una provincia próspera; muy al contrario, pierde población a marchas forzadas. Las instituciones locales están viciadas en deudas, obras inútiles y favores a particulares que dicen muy poco de los cacicazgos citados, que parece se van a prolongar con el del heredero.

Bueno sería que la sociedad gallega hiciese ver a sus representantes políticos, sobre todo al heredero, que esa forma de gobernar no es la que trae la prosperidad y la felicidad. La que procura estos bienes es muy otra, y ejemplos tenemos, cerca y lejos, para seguirlos.

L. de Guereñu Polán.

Despues del timo, las frases

"Antes de nada, perdón", dice el presidente de Novagalicia Banco. Podría completar la frase con una promesa de que va a devolver a todos los afectados por los timos el dinero que les pertenece (las famosas "preferentes"). Podría también anunciar que, contrariamente a sus predecesores, no se pondrá un sueldo millonario, pero ya se ha puesto un sueldo millonario. No es creíble el presidente.

Una empleada de Novagalicia Banco se ha prestado a preguntarse en público: ¿puedo pedir que me crean? En mi opinión no, por muy buena intención que le eche la empleada, pero es que el problema que tiene la banca española es sistémico. La presidenta de los comerciantes de Vigo dice que solo quedan dos opciones: "ou lle damos a volta ou dámoslle a volta". A mi se me ocurre otra opción: devuelvan el dinero a los afectados por las preferentes, pleiteen contra los que se han llevado el dinero de Caixagalicia Banco y luego hablamos...

Un empresario se ha prestado a la campaña de frases diciendo: "hai que traballar moito, botarlle ganas e ter apoio". Justo lo que no han tenido los timados, justo lo que no han tenido los jóvenes y justo lo que han tenido los antiguos y nuevos dirigentes,que se han llevado unas sumas de dinero insultantes (robo le llamo yo sin ambages). Lo de "traballar moito" ya lo hicieron los ahorradores que depositaron su dinero en Caixagalicia Banco, pero se lo han quedado unos pocos.

La guinda sale hoy mismo: "Os galegos necesitamos un banco propio". ¿Propio de quien? Hasta ahora Novagalicia Banco ha sido de unos pocos, las entidades que se fusionaron para formalo también fueron de unos pocos y creo que el banco seguirá siendo de unos pocos si el Estado retira su intervención sobre la entidad. Solo si la mayoría de las acciones es estatal se podrá pensar que el banco el de todos; solo si el Banco de España vigila a los estafadores se podrá pensar que el banco es de todos; solo si se captura a los delincuentes que se han llevado el dinero se podrá pensar que el banco es de todos.

L. de Guereñu Polán.

domingo, 15 de julio de 2012

FRENTE AL GRAN ENGAÑO, ELECCIONES O REFERÉNDUM

Ante la gravedad y el alcance de las medidas que está llevando a cabo este Gobierno de España, absolutamente contrarias y radicalmente distintas al programa electoral con el que el Partido Popular concurrió a las elecciones celebradas en noviembre del año pasado, creo que lo decente y sobre todo lo democrático es convocar de nuevo elecciones generales o en su defecto un referéndum y permitir que el pueblo, la ciudadanía, se pronuncie sobre lo que quiere en un momento tan difícil y trascendente para todos los hombres y mujeres de este país. No hacerlo es consumar un engaño colosal y un fraude político absoluto e intolerable, o bien pensar -como siempre han dicho los franquistas- que el pueblo español “no está preparado para decidir sobre cuestiones tan complejas”.

Todo el mundo sabe que en democracia, una victoria electoral, por muy clara que sea, ni da un cheque en blanco para hacer cualquier cosa, ni menos aún legitimidad para hacer todo lo contrario de lo que se ha prometido en la campaña electoral. Lo hicieron Hitler y el partido nazi en Alemania en 1933, hace ahora 79 años, y el resultado fue la ruina de Alemania y de Europa, y una guerra considerada la mas mortífera de la humanidad, que finalizaría en 1945, hace tan sólo 67 años, con cerca de 70 millones de víctimas. Aquella amarga experiencia y su lección, trajeron consigo ni mas ni menos que el llamado modelo social europeo, que desde hace algunos años el capitalismo internacional se está dedicando a erosionar, y que ahora el Gobierno Español, el Alemán, el BCE y la Comisión Europea, cautivos todos de las grandes entidades financieras, quieren cargarse en España en tan sólo unos meses. Se están rompiendo todos los consensos que nos llevaron a décadas de prosperidad y progreso, y eso tendrá consecuencias.

Los paralelismos con aquellos años terribles de Europa y de España, van más allá del engaño al electorado con toda la gravedad que eso encierra. Es que además, ahora el señor Rajoy se ve a si mismo y se presenta como un nuevo salvador de España, poseedor y administrador de una única verdad revelada (por la señora Merkel y sus bancos) de la que se considera fiel y leal depositario y administrador. Como Hitler, Rajoy parece considerarse un predestinado, un elegido, en este caso para salvar a España y regenerarla, y está dispuesto a hacerlo como antes lo hizo Franco, de cuya tarea se considera continuadora la derecha española de hoy. Para gentes así, hoy como ayer, “el fin justifica los medios”, cualesquiera que sean los medios. Dicen que del sacrificio -no de todos ni de los culpables por cierto- vendrá la regeneración, la prosperidad y la gloria de España, y de paso, para algunos, la fortuna personal.

Dice Rajoy que estamos ante un gobierno fuerte, que sabe lo que quiere y lo que tiene que hacer y lo hará. Cree tener diseñados los mecanismos para neutralizar las protestas cualesquiera que sean: confrontaciones, manifestaciones y huelgas de todos los tamaños, incluidas las generales. Cuenta para ello no sólo con una clara mayoría parlamentaria, sino también con un sólido aparato represor, rápidamente “purgado” de mandos considerados poco afines. Dispone igualmente de unos medios de comunicación controlados y sumisos tras hacer desaparecer a aquellos más críticos y discrepantes, siendo el último baluarte conquistado el de RTVE. Las consignas informativas son “no alarmar”, sino “entretener”, “explicar lo que hace el Gobierno”, y “sordina o silencio a la oposición”. La connivencia de la derecha española con el poder judicial no es de ahora, se ha puesto y se sigue poniendo en evidencia cada día, hasta el punto de considerarla como la garantía última de su control absoluto.

No están improvisando, sino ejecutando su muy estudiado programa oculto, con la crisis económica como pretexto y gran coartada. Ya en diciembre del año pasado hicieron acopio de partidas extraordinarias de material antidisturbios, prueba de que sabían lo que iban a hacer, y sus consecuencias. Creen firmemente que la mentira es una arma política legítima (el fin justifica los medios), y la utilizan siempre que pueden. Como Joseph Goebels creen y tienen fe en la propaganda, en la contrainformación y en que una mentira repetida mil veces por centenares de medios se acaba convirtiendo en verdad. Algunos de ellos, todavía hoy siguen queriendo convertir en posible verdad el gran engaño, la gran mentira de Aznar y su gobierno sobre los atentados de Atocha el 11 de marzo de 2004.

La realidad actual, además de las protestas, concentraciones, marchas, manifestaciones, y huelgas, exige además una reivindicación clara: La convocatoria de elecciones o un referéndum para que el pueblo decida. Si las cosas son como dice el Gobierno el pueblo lo entenderá y les dará su apoyo, pero con verdad, no con mentiras. Si por el contrario, el pueblo no lo ve así la política española tendrá que cambiar y lo mas rápidamente posible. Lo que no vale es seguir con el engaño, la mentira y el mangoneo y por encima llamarle a eso democracia.

No pedir la dimisión del Gobierno ante lo que está haciendo y no exigir la inmediata celebración de elecciones o referéndum es tanto como transigir con su engaño y su mentira, y sentar un peligroso precedente para el futuro de nuestra democracia. Si el pueblo español tolera que un partido político prometa y pida el voto para un programa, y luego en el poder traicione por completo ese programa y sus promesas, sin que le pase nada, corre un gravísimo riesgo de involución política e irreversibles perjuicios sociales y económicos. Lo democrático no es “esperar tres años y medio” a las nuevas elecciones. No se puede ni se debe esperar tanto tiempo, ni podemos caer en ese engaño. Dadas las circunstancias, lo democrático es consultar al pueblo ahora, todo lo demás es engañarlo deliberadamente y de paso esquilmar sus bienes y derechos.

XESUS MOSQUERA SUEIRO
15 de julio de 2012



viernes, 13 de julio de 2012

Más amnistía para los delincuentes

¿A que Gobierno se le ocurre permitir que se degrade la costa para intentar sacar al país de una crisis económica y financiera? Al español. No sé si existirán otros, con la sensibilidad que estos temas han sido abordados en todo el mundo en los últimos años, actuando de esta manera.

El Gobierno anuncia que se alargarán en el tiempo las concesiones a las casas construídas en las playas hasta los 75 años, para lo que será necesaria una reforma de la Ley de Costas, verdadero caballo de batalla entre políticas de izquierda y de derecha siempre.

La protección ambiental es fundamental para que los "imputs" de la economía se multipliquen: si degradamos la costa se enriquecerán unos cuantos constructores, promotores y especuladores del suelo, pero habremos hipotecado una riqueza para muchos años. Ahora se nos propone -se nos obliga- que sigamos hipotecando dicha riqueza durante más años.

Que estas medidas se lleven a cabo a iniciativa del Ministerio de "Medio Ambiente" tiene bemoles. ¿Como llamarle medio ambiente a un ministerio que lo destruye en su estado natural para convertirlo en un "medio ambiente artificial"? Si usted tiene una casa construida ilegalmente en zona costera, no se preocupe, podrá usted venderla en un plazo de 75 años sin tener que regularizar (legalizar) la situación.

Por otro lado parece que la zona de protección de la costa pasará de los 100 m. desde la pleamar a los 20 metros. Es decir, los grandes propietarios de suelo en las costas, muchos de ellos vinculados al actual Gobierno, se están frotando las manos. Y lo peor es que no se me ocurre en que beneficiará esto a la economía del país, pero sí tengo claro a quien beneficiará.

Un escándalo más: una necesidad más para la movilización cívica, para hacer ver a un Gobierno que tener mayoría absoluta en el Congreso de los Diputados no le da derecho a maltratar al país, a su elemento natural y a su elemento humano. Si la ciudadanía fuese consciente del berenjenal en el que estamos -creo que será conscidente de forma creciente- saldría a la calle, haría huelgas, demostraría que ejerce la soberanía de la libertad, y no sería la primera vez que un Gobierno con mayoría absoluta no agota la legislatura. Hay un ejemplo muy próximo en Grecia.

L. de Guereñu Polán.



¡Que se jodan!

Los que se tienen que joder según la diputada
La elocuente frase de la diputada del Partido Popular en el momento en que el Presidente del Gobierno anunciaba el Decreto-Ley por el qe los parados verán reducida su prestación al sexto mes de recibirla, es una muestra no solo de bajeza moral sino de nula sensibilidad social y de desprecio inadmisibles.

La derecha española, históricamente, ha tenido muy poco tacto con los problemas sociales; han sido pocos los dirigentes políticos conservadores que se han preocupado por la situación de las clases menesterosas, el proletariado, los asalariados y las clases medias bajas en su conjunto. Solo a finales del siglo XIX se intentó mediante una Comisión de Reformas Sociales, que luego derivó en Instituto, estudiar la situación de una gran cantidad de la población española que, por aquel tiempo, vivía en la pobreza. La derecha española ha sido proclive, sin embargo, a apoyar golpes de Estado, sumarse o participar en ellos, colaborar con e inspirar dictaduras, aliarse con los poderosos para que, antes que justicia, haya orden.

Los banqueros españoles actuales son los herederos de las políticas bancarias del último franquismo, por lejano que pareza dicho régimen. Los grandes empresarios de la construcción han estado y están acostumbrados al pelotazo y al enriquecimiento rápido, a defraudar al fisco cobrando por los pisos y las casas una parte del valor que no figura en la escritura notarial; los detentadores de la riqueza en España, junto con la oligarquía administrativa del Estado, los terratenientes del sur y algunas otras grandes corporaciones imbricadas en negocios internacionales, no han variado su visión del mundo,de la economía y del sufrimiento de muchos millones de seres. El actual Gobierno, expresión de los grupos poderosos, tampoco. Y los gobiernos socalistas, habiendo heredado muchas medidas que habían tenido éxito en la Europa de postguerra, también han comedito errores y son responsables de parte de la situación que ahora se padece en el país.

Debe tenerse en cuenta -y sigo en esto al profesor Vicenç Navarro- que el Estado español tenía un superavit en sus cuentas durante los años 2005 a 2007; que su deuda pública era de las más bajas de Europa; que entre 2004 y 2007 bajó del 45% al 36%. Cuando el presidente Zapatero bajó los impuestos metió la pata sin lugar a dudas, porque las políticas de izquierdas siempre se han caracterizado por el esfuerzo fiscal para que crezca el gasto público y se redistribuya la riqueza en favor de la mayoría del país. Sin embargo el gasto público empezó a bajar y España tiene hoy menos crecimiento económico que hace dos años.

Por otro lado está el caso de la banca, que se dedicó a pedir dinero a los bancos europeos para dar créditos a los especuladores del suelo (lo que se ha llamado la burbuja inmobiliaria). Cuando la banca europea recibió productos tóxicos de la banca norteamericana -desregulada desde la era Reagan- la banca europea dejó de surtir dinero a la española: la construcción se hundió, pero con ella muchas pequeñas empresas auxiliares que vivían del crédito para pagar sus nóminas. Como la principal banca europea -y acreedora de la española- es la alemana y sus banqueros saben que no van a poder cobrar si el país no sale en ayuda de su banca, de ahí la política de Don Mariano, que no es otra sino decirle a los banqueros: ustedes cobrabarán y España recuperará su crédito, pero mientras tanto los parados, los dependientes, los autónomos, los asalariados... ¡que se jodan!

L. de Guereñu Polán.