martes, 28 de agosto de 2012

Cuestiones urgentes

El bodrio
Creo que el Partido Socialista de Galicia, ante la convocatoria de elecciones, debiera presentar al electorado una propuesta clara y realista sobre el resarcimiento a los afectados por las cuentas llamadas "preferentes", que han resultado ser un timo. Creo también que debiera estar en la cabecera del programa una investigación sobre todo lo ocurrido en CaixaGalicia Banco (antes de la fusión, tras la fusión y en la actualiad), pues no es de recibo que los que han robado se vayan de rositas sin que nadie les exija responsabilidades. Luego, los tribunales de justicia dirán. 

Creo que el Partido Socialista debiera plantear una reforma electoral en Galicia donde se primase a las personas y no a los territorios, aunque para ello haya que reformar los números cuatro y cinco del artículo 11 del Estatuto de Atuonomía. Creo que también es de vital importancia un programa a medio plazo de recuperación de la costa, deshaciendo lo que la actual Xunta ha hecho en materia de permisividad para los especuladores del suelo. 

Otra prioridad está en la educación, donde el Partido Socialista, en mi opinión, debiera proponer volver a las ratio profesores/alumnos que resulten compatibles con la moderna pedagogía, para lo cual debiera recurrir a todos los procedimientos legales para que todos los profesores que han sido despedidos por no tener plaza "en propiedad", así como los licenciados que han visto cerrado su acceso a la función pública, puedan acceder a la docencia en condicines de igualdad entre sí. 

Una nueva ordenación del territorio se hace imprescindible, no solo en materia de coordinarción de los diversos planes urbanísticos de los Ayuntamientos, sino en lo administrativo: fusionando concellos para que puedan disponer de recursos propios. 

Hay sectores económicos que están dejados de la mano de Dios: el turístico campa por sus respetos sin normas adecuadas ni previsiones sostenibles; el pesquero debe obtener mejoras de acuerdo con la capacidad de gestión que se demuestre ante el Estado y la Unión Europea; el forestal necesita un tratamiento urgente para prevenir los incendios, combatirlos cuando sean intencionados y, en definitiva, tener una política forestal en la que primen los criterios profesionales y no los de los propietarios privados. 

El pequeño comercio debe ser convocado, en mi opinión, a un gran debate para salvarlo de la voracidad de las grandes superficies, bien entendido que, en una economía de mercado, estas llevan las de ganar; pero el pequeño comercio puede ser ayudado para reconvertirse y especializarse. Otra prioridad son las infraestructuras que el Partido Popular ha paralizado, sabiendo que sin inversión no hay desarrollo ni se crea empleo. En este sentido es necesario sacar recursos de donde no deben ir: al Gaiás, por ejemplo, definiendo una política clara de cese de las obras, arreglo de los compromisos contraídos, puesta en valor de la inversión hecha, pero ni un euro más para seguir con la mole fraguista. Una clara diferencia con respecto a la actual Xunta sería definir una política de inversiones en I+D+i sin la cual no se concibe hoy el progreso.

Creo que hay todo un conjunto de profesionales y colectivos que estarían dispuestos a involucrarse con el Partido Socialista si este tiene algo que decir en el futuro gobierno de Galicia: la Universidad, los movimientos cívicos, culturales, vecinales... No podemos pasarnos otros cuatro años sin dar señal de que hay una política nueva, y creo que ello solo es posible si se obtienen unos 30 escaños, en cuyo caso se da la legitimidad para ofrecer a la sociedad gallega un gobierno en minoría con la capacidad democrática para pactar las diversas políticas con unos o con otros; no al lado de unos y contra los otros. 

L. de Guereñu Polán.

Ministros ineptos

De siempre ha existido la costumbre de nombrar a personas impreparadas para ocupar los más altos puestos del Estado, particularmente en los gobiernos, pero que esto haya sido así no debiera servir para que siga siendo. Durante el franquismo, por no ir más atrás, se nombraba a falangistas sin idea de lo que tenían entre manos con el único objeto de que amordazasen a la prensa y reprimiesen todo intento de libertad por parte de la población. Se nombraba a militares por el solo hecho de que eran leales (una lealtad servil) al dictador. Se nombraban también ministros preparados y que adoptaron importantes medidas para el "desarrollismo" del país, que no desarrollo, ello dentro de la lógica de los intereses que aquel régimen defendía: los de la oligarquía, los terratenientes, la cúpula militar, la jerarquía eclesiástica y algunos sectores meritocráticos que se adhirieron a la dictadura sin miramientos. 

Desde hace algunos años, el ministerio de Sanidad español ha estado en manos de personas que -siendo benevolente por mi parte- tomaron el pelo a los españoles: ¿como se puede poner al frente de un ministerio tan importante a la actual ministra o a la anterior socialista? La sanidad no es para tomársela a broma, sobre todo después de haber sido su máximo responsable un verdadero sabio como Bernat Soria. Tampoco es de recibo que el Partido Socialista haya tenido en la cartera de Exteriores a la señora Jiménez si antes había estado el señor Moratinos: la diferencia en preparación política y conocimientos entre ambos es abismal. Al frente de Industria el Partido Socialista tuvo a un experto en perder elecciones, el señor Sebastían, que rivalizó con la señora Jiménez en ese raro arte. 

El Partido Popular, en la actualiad, tiene también ministerios en manos de personas verdaderamente ineptas, como es el caso de la ministra de Trabajo, la de Sanidad, la Vicepresidenta, el de Justicia, el de Educación y el de Industria, por poner algunos ejemplos. ¿Por que esto es así? Por una costumbre inveterada entre los partidos políticos españoles (el régimen de Franco no cuenta salvo por lo dicho) de nombrar para estos cargos a personas de confianza del Presidente, pero el concepto confianza se entiende aquí como "confianza personal", no confianza en que el personaje en cuestión esté preparado para dirigir un ministerio. Se prefiere a un leal que a un capaz.

No dudo de que muchos ministros actuales y pasados serían unos buenos directores generales o jefes de negociado, pero al frente de un ministerio debe haber personas de gran capacidad política y experiencia (no tanto técnica, porque está demostrado que doctores en Derecho han sido pésimos ministros de Trabajo y así podriamos seguir). No debe ser ministro un jovenzuelo que no ha pasado todavía por el horno para cocerse en las lides más duras; no puede ser ministro o ministra alguien que tiene por todo bagaje ser amigo o amiga del Presidente. Los ministros deben ser personas curtidas en mil batallas y con capacidad para saber los objetivos a alcanzar, que serán unos u otros según la ideología dominante en cada caso. ¿Puede un joven ser ministro? Si es un caso excepcional y contrastado ¿por que no?

L. de Guereñu Polán.

Elecciones anticipadas en Galicia

No perderé el tiempo en intentar analizar el por que el Presidente de la Xunta ha decidido anticipar la fecha de las elecciones porque está claro que no existe ninguna razón objetiva. Es solo porque favorece a su partido que, cuanto más tiempo pase, estará más desgastado, sobre todo por el efecto ósmosis nacional.

Como lo que a mí me interesa es el resultado que obtenga el Partido Socialista me permito opinar, como un ciudadano que soy, sobre dicho asunto: en primer lugar creo que se podrán captar votos si los candidatos ofrecen una idea de renovación, de capacidad, de honestidad y no están lastrados por vicios conocidos. Si las candidaturas se confeccionan en función de las presiones de unos y otros apaga y vámonos. Galicia es un ámbito lo suficientemente pequeño como para que los candidatos sean conocidos en una provincia o en más de una comarca, por lo que si los ciudadanos les juzga aptos y honrados conseguirán votos que se abstendrán o quedarán en blanco si no es así. 

En segundo lugar el Partido Socialista puede optar por patearse Galicia hasta el mes de octubre o quedarse cada uno en su casa. Lo primero se hacía hace tiempo (creo que ahora no y si me equivoco retiro lo dicho). El Partido Socialista puede unirse en torno a su dirección (guste más o guste menos) o aprovechar las elecciones para dar un mal ejemplo a la ciudadanía: no hará falta que diga qué le beneficiará más. El Partido Socialista puede optar por presentar un programa radicalmente distinto al del Partido Popular, y también diferenciado al de los diversos grupos nacionalistas, o dejarse llevar por la "templanza" de las generalidades, por el identitarismo que tan poco tiene que ver con la tradición socialista.

Obviamente, para defender el programa que se presente ha de contar con los candidatos y los equipos más identificados con el mismo, porque de esa manera se defenderá menor en los foros, que creo están más en las plazas de los pueblos, en las ferias y el boca a boca, en las aldeas y villas, con los vecinos de las ciudades, llamando al mundo de la cultura, al mundo del trabajo (sindicatos), al mundo de la docencia, al mundo societario (asociaciones de todo tipo), que en la televisión.

Supongo que los que dirijan la campaña electoral serán personas muy avezadas, desinterresadas y guiadas solo por el progreso del Partido Socialista, de sus ideas y de su programa. Movilizar a la militancia, que debe estar bastante apática, es un objetivo primordial (creo yo). El Partido Socialista debiera ser el primero en estar en cada problema planteado, en cada conflicto pendiente de solución, en cada lugar donde surja un caso de injusticia o agravio. 

Como un simple artículo no pretende sino dar algunas ideas fundamentales no diré más, pero sí pediría a los alcaldes con más influencia en la opinión pública (los de las ciudades) que no estorben, que apoyen, que den el do de pecho, que se esfuercen como si de ganar las elecciones en su municipio se tratase. Obviamente no conozco el eslogan de la campaña socialista, pero a mí me gustaría que toda ella estuviese empapada de propuestas claras y progresistas, verdaderamente innovadoras; distanciándose claramente de lo que el Partido Popular representa: la molicie, el egoísmo y la torpeza. 

La gran máquina que tiene el partido gobernante en Galicia se va a emplear a fondo: vencerla, aunque sea para que no obtenga la mayoría absoluta, es el objetivo inmediato, pero el mediato es gobernar autónomamente, sin ataduras a ningún otro partido como no sea el saludable debate en las instituciones. Quiereo decir que aspiro a que el Partido Socialista gobierne en solitario pactando aquí y allá cuanto sea necesario. 

L. de Guereñu Polán.

lunes, 27 de agosto de 2012

Fascismo en Europa del este


Símbolo de la antigua Guardia de Hierro rumana
Causan mucha sensación en Europa los relativos éxitos electorales del fascista partido francés de Le Pen, pero en los últimos años se está produciendo y reverdecimiento muy vivo el neofascismo en el este de Europa, particularmente en Rumanía, Bulgaria, Eslovenia y Hungría. En este último país está muy viva la memoria del sacerdote nazi y antisemita Jozsef Nyiro, que une a su personalidad el haber dejado una importante obra literaria. Más relevancia aún tiene el fallecido en 1998, Albert Wass, también escritor, que ha mantenido vivo el espíritu xenófobo, fascista y nacionalista extremo, además de haber sido denunciado por la Fundación Wiesenthal por considerar que estuvo implicado en la muerte de judíos cuando era joven. Como el anterior, tambien tiene una importante obra literaria y ambos tienen, por esta razón, estatuas en varias ciudades húngaras, así como crecientes seguidores que influyen, en mayor o menor grado, en la política del país, sobre todo en las medidas neoliberalizadoras de la economía como respuesta a la época comunista. 
En el caso de Rumanía hay dos partidos fascistas que están adquiriendo una creciente fuerza, más en la calle y en los centros de decisión que en las elecciones: son el Partido de la Gran Rumanía y Noua Dreapta, ambos xenófobos, nacionalistas exaltados, perseguidores de los gitanos y de otras minorías en el país. En Bulgaria ha tenido en los últimos meses una gran influencia el partido Unión Nacional Ataque, heredero del fascismo que resurgió cuando cayó el régimen comunista y muy influyente a favor de los recortes sociales y el saneamiento de las arcas públicas a costa de la población industrial. En Eslovenia el Partido Nacional ha organizado en los últimos años una serie de actos con participación relativamente numerosa de jóvenes que han levantado símbolos nazis en cada caso. 
Al déficit democrático de las instituciones comunitarias, se une el auge de los partidos fascistas minoritarios, pero capaces con su agitación de amedrentar a la clase media y a los sectores más tibios de la sociedad. No es seguro que los gobiernos respectivos estén actuando con la firmeza que las circunstancias exigen, máxime teniendo en cuenta que dichos partidos -más por estrategia que por convencimiento- apoyan las políticas de ajuste de los gobiernos con el fin de conseguir el descontento de la población. 
L. de Guereñu Polán.

Roberto Vázquez y Guillermo Collarte

Son dos políticos del Partido Popular: el primero se ha declarado culpable de un delito de falsedad en documento mercantil y de otro por delito fiscal en su cargo de Alcalde de Portas (Pontevedra, Galicia, España) para no ir a la cárcel. A cambio tendrá que pagar 315.000 euros; lo que no sabemos es de donde los sacará. 

El segundo ha hecho unas declaraciones diciendo que no son suficientes los 5.000 euros que percibe mensualmente como diputado en el Congreso. El salario medio en España está por debajo de los 2.000 euros; el salario mínimo está en 600 euros; muchas personas reciben pensiones inferiores a 400 euros; otros muchos españoles viven con salarios entre 700 y 1.000 euros... Este señor Collarte no tiene vergüenza, por lo que cabe suponer que es un "sin vergüenza"; y el primero, Don Roberto Vázquez, podría explicar a la opinión pública de donde va a obtener los 315.000 euros que se le exigen por ser convicto y confeso autor de dos delitos. 

No cabe esperar que lo haga, pero debiera hacerlo, en mi opinión, para salvar lo poco que quede de su honorabilidad. Quizá podría pedir ayuda al de los 5.000 euros mensuales, por ver si suena la flauta.

L. de Guereñu Polán.

41.577 y Samuel


Ha fallecido Mazaltov Behar a la edad de 87 años. Vivió para contarnos su durísima esperiencia a partir del momento en que fue deportada al campo de concentración nazi de Auschwitz-Birkenau, en marzo de 1943. Hasta entonces vivía en Salónica, donde la minoría judía se remonta a varios siglos. Cuando en abril de 1941 el ejército alemán ocupó Grecia, ella y más de 48.000 judíos de Salónica sufrieron la deportación, el sufrimiento y, muchos, la muerte.

Mazaltov Behar, con el número 41.577 en el campo de concentración, fue sometida a experimentos de esterilización para evitar la propagación de los judíos cuando tenía tan solo diecisiete años. Suplicante, consiguió que un judío que actuaba de ayudante del nazi Schuman, engañase a este para que Mazaltov Behar conservase sus ovarios. Samuel pagaría con su vida. Cuando llegó la liberación en enero de 1945, la presa 41.577 pudo rehacer su vida después de vencer a la tuberculosis. Más tarde tuvo un hijo al que puso por nombre Samuel.

La vida está llena de atrocidades y miserias; pero también está llena de actos de generosidad extraordinarios, como el de Samuel. La vida, que se ha apagado ahora para Mazaltov Behar, ha de enseñarnos la lección de los que han sufrido y han entregado luego su existencia a dar testimonio de la verdad. Mazaltov Behar, una de ellas.

L. de Guereñu Polán.

Cuando Don Mariano era racista

Don Mariano "pensando"
El 4 de marzo de 1983 (página 2) "Faro de Vigo" publicó un artículo firmado por el diputado de Alianza Popular, Mariano Rajoy Brey. Ya tenía una edad como para no jugar con asuntos tan graves como los que trata, además de la responsabilidad que encarnaba como diputado del Parlamento Gallego. Estas son algunas de sus ideas: 

Constituye una prueba irrefutable de la falsedad de la afirmación de que todos los hombres son iguales... y por ende de las normas que son consecuencia de ellas [hacía pocos meses que el Partido Socialista había alcanzado su más sonada victoria en unas elecciones, con 202 escaños en el Congreso]. 

Ya en épocas remotas -continúa diciendo el ahora Presidente del Gobierno- ... se afirmaba como verdad indiscutible, que la estirpe determina al hombre, tanto en lo físico como en lo psíquico. He aquí un aventajado aprendiz de las ideas racistas de Hitler y su calaña, pero bastante después de que dichas ideas hubiesen cometido la más atroz de las desigualdades: negar el derecho a la vida a millones de personas por su "estirpe". 

Los hijos de buena estirpe [suponemos que, entre ellos, Don Mariano] superaban a los demás [ideas que] han sido confirmadas más adelante por la ciencia: desde que Mendel formulara sus famosas 'Leyes' nadie pone ya en tela de juicio que el hombre es esencialmente desigual, no solo desde el momento del nacimiento sino desde el propio de la fecundación. El letrato metido a biólogo no tiene desperdicio, pues si se interpretan bien las leyes de Mendel, el hombre es desigual accidentalmente, no "esencialmente" como pretende Don Mariano. Aparte la biología, ¿no producen desigualdades los sistemas económicos según sean unos y otros, el nacer en una familia pobre o rica, el tener acceso a la instrucción y a la ciencia o no? ¡Que bien le viene a Don Mariano Mendel aunque lo interprete según sus convicciones racistas. 

Y ahora el actual Presidente se nos muestra luterano: El hombre... nace predestinado para lo que habrá de ser. La desigualdad natural del hombre viene escrita en el código genético, en donde se halla la raíz de todas las desigualdades humanas... Confunde interesadamente Don Mariano la metodología de las ciencias naturales con la de las ciencias sociales, aunque él se ha dedicado a estudiar una, el Derecho. Y las confunde porque interesa a su ideología racista, por lo menos en aquellos momentos. No es extraño que ahora aplique políticas favorables a los que son de una determinada "estirpe" y políticas distintas a los que son de otra, los que han nacido con defectos, son genéticamente deficientes o no han tenido ocasión de formarse para escapar de la maldita "estirpe" en la que han nacido. Sus padres son los culpables de la situación que padecen, pues le han legado unos genes con los que ha de vivir sometido, sin que el Estado -según Don Mariano- tenga nada que hacer: ha de confirmar y ahondar en la desigualdad.

El hombre lucha por desigualarse, sigue diciendo el ahora Presidente. Por eso, todos los modelos, desde el comunismo radical hasta el socialismo atenuado, que predican la igualdad de riquezas... y establece para ello normas... son radicalmente contrarias a la esencia misma del hombre... Si Don Mariano hubiese nacido antes que Hilter, este no tendría que devanarse los sesos: el actual Presidente le habría allanado el camino. Los 'modelos progresistas' constituyen un claro atentado al progreso, porque contrarían y suprimen el natural instinto del hombre a desigualarse; en lo que entra en una contradicción, porque si el hombre ha nacido desigual por razones genéticas ya no tendría que "luchar" por desigualarse. Racista pero no dialéctico.

Cuando habla de impuestos -referidos a los que suelen aplicar los gobiernos socialistas- dice "cada vez más progresivos". Es que de eso se trata; un impuesto regresivo es una aberración y una injusticia. El racista diputado y ahora Presidente tenía una mente (¡vaya por Dios!) atravesada por el odio a la igualdad y por el racismo. Es de esperar que haya rectificado, pero no se nota.

L. de Guereñu.

domingo, 26 de agosto de 2012

El monte Peregrino


Al oeste de Suíza, asomándose al lago Lemán, se encuentra el monte Peregrino, en cuya falda convocó en 1947 el economista Friedrich Hayek una reunión de colaboradores suyos, alumnos y el que podría considerarse su mentor, Ludwig von Mises. Todos ellos eran partidarios de la economía de mercado, pero no solo, sino de que esta se superpusiese al control de los estados y sus gobiernos.

Tras la gran crisis de 1929 y luego la segunda guerra mundial Europa se encaminó, mayoritariamente, por la senda de una economía donde el Estado tenía mucho que decir: fijaba precios y salarios, nacionalizaba las empresas más importantes de cada país, establecía las líneas maestras de la política económica y la libertad de mercado se encontraba supeditada a las decisiones gubernamentales, expresión en la mayoría de los casos de la voluntad popular. Se trataba de las teorías keynesianas.

Durante todo el siglo XX ha existido el debate de si quien debe mandar en la economia son los gobiernos o los mercados. Los cambios técnicos (tecnológicos dicen algunos) que se han producido en los dos últimos siglos han condicionado no poco el desarrollo económico y si bien es cierto que una economía muy intervenida puede ser perniciosa si están situados en ella funcionarios curruptos e ineficaces, también es cierto que las empresas en manos privadas pueden estar dirigidas por malos gestores, en ocasiones, y siempre egoístas. Keynes fue quizá el economista que primero formuló la idea de que la economía es un todo, es decir, fue el fundador de la macroeconomía, no hay manera de solucionar un problema sin estropear otro y en la búsqueda del equilibrio está la labor de un buen economista para él.

El Presidente Roosevelt, a partir de 1932 en Estados Unidos, creó una Comisión Interestatal para el Comercio que condicionó mucho el desarrollo económico, desde el Estado, de la economía estadounidense. La lección del libre mercado desbocado durante los años veinte se había aprendido y se sabía ya que no era posible ni un crecimiento indefinido ni la aceptación de "burbujas" que podrían estallar en cualquier momento. Roosevelt dirigió su New Deal a la inversión de dinero público en la creación de empleo, de forma que cuando llegara la época de bonanza económica se pudiese presionar fiscalmente al contribuyente y así resarcir al Estado del esfuerzo hecho.

John Kenneth Galbraith fue un economista keynesiano que colaboró con Roosevelt en el control de precios durante la segunda guerra mundial. No era admisible que mientras el país estaba haciendo un gran esfuerzo de guerra, los más favorecidos especulasen con los precios, máxime teniendo en cuenta que Estados Unidos financió la guera con dinero privado, es decir, presionando fiscalmente a los ciudadanos y poniendo a la venta deuda pública. Cuando todavía no había finalizado la segunda guerra mundial (1944), en el extremo nordeste de Estados Unidos, se tomaron en Bretton Woods una serie de acuerdos que, en síntesis, crearon el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, organismos que tenían que prevenir ante la evolución de la economía mundial. Algo que llevan tiempo sin hacer y así se explica, en parte, la crisis que están padeciendo varios países del "primer mundo".

No habían transcurrido tres años cuando Hayek convocó a sus colaboradores en las faldas del monte Peregrino justo para lo contrario: para combatir la economía planificada (que en Gran Bretaña había dirigido con éxito el socialista Clement Atlee), preconizar la economía de mercado y luchar contra el intervencionismo estatal. Los argumentos, muy en síntesis, consistieron en decir que la intervención estatal en la economía la "enfriaba", es decir, no dejaba que se "recalentase", que es lo mismo que una "burbuja"; también que poner límites al libre mercado propicia el mercado negro, lo que la experiencia demuestra que es verdad.

En Alemania occidental, desde 1949, el ministro de Economía alemán, Ludwig Erhard, aplicó sin miramientos las recetas discutidas en la falda del monte Peregrino: liberalizó los precios en un momento en que todavía Alemania estaba ocupada por las potencias vencedoras en la guerra. Las autoridades económicas estadounidenses, que se habían puesto de acuerdo con las británicas y francesas para que la economía estuviese razonablemente intervenida, se alarmaron, pero lo cierto es que a Erhard le sirvió de contrapeso el canciller Adanauer, partidario de una visión socialcristiana de la política y de la economía. De esta forma Alemania del oeste creció por encima de Gran Bretaña y la aventajó como potencia continental, pero no se puede decir que el liberalismo clásico y antikeynesiano querido por Mises y Hayek hubiesen triunfado.

Otros aspectos como el flujo de inmigrantes en Alemania y la creación de la Comunidad Económica del Carbón y del Acero (1951) y del Mercado Común Europeo (1957) explican el éxito económico en la mayor parte de Europa occidental que, sin embargo, no evitó desigualdades que se hicieron compatibles con lo que se ha llamado "estado del bienestar". 
L. de Guereñu Polán. 

Manning y Assange


Los Estados tienen mucha proclividad a declarar materia reservada o clasificada asuntos que pueden afectar no solo a su seguridad sino a su prestigio, ocultando así crímenes y violaciones de los derechos humanos que deben ser conocidos para que tengan que presentarse ante la justicia los responsables. 

Que desde un helicóptero estadounidense se ametralle a unos doce civiles que estaban más o menos tranquilamente en una calle de Bagdad, que luego sigan ametrallando a las personas que les auxilian, que sigan ametrallando el furgón en el que se les quería llevar para ser atendidos en un hospital y otros muchos casos de violaciones, crímenes y asesinatos, no tienen justificación posible, no pueden ser aceptados por la comunidad internacional y el gobierno que los acepte o es un pelele o un miserable, así como la opinión púlbica. 

El soldado Bradley Manning ha demostrado que los servicios de inteligencia de Estados Unidos son bastante deficientes, pues sin categoría profesional suficiente pudo filtrar multitud de datos que ponen en solfa a las administraciones del odioso Bush como del engañoso Obama, que a la postre no deja de ser un presidente poco amigo de los derechos humanos y muy proclive a la "razones de Estado". Las informaciones que nos llegan es que el soldado Manning no está siendo tratado adecuadamente y que va a ser sometido a juicio. Esto último parece lógico, pues estaba al servicio de un estado del que reveló secretos. Otra cosa es que le haya venido bien a la humanidad, que así sabe con quien se la juega y el soldado Manning haya cumplido con su conciencia.

El caso de Julian Assange es ya otra cosa: acusado de delitos sexuales en Suecia, este país pide su extradición al Reino Unido para ser juzgado. Refugiado en la embajada de Ecuador en el Reino Unido, está negociando un salvoconducto de dicho país para poder abandonar la embajada, pero quiere evitar -y tiene razón- caer en manos de la justicia estadounidense, puesto que no tiene garantías jurídicas y no considera -también con razón- haber hecho nada punible: informar y máxime si es revelando delitos gravísimos por parte del ejército y la administración de Estados Unidos. 

Otra cosa son los delitos sexuales por los que le acusa la justicia sueca. Si el señor Assange consiguiese el salvoconducto del Reino Unido (que no ha aclarado por qué no se lo da y sospecho que es por servilismo a Estados Unidos) debiera presentarse en el país escandinavo y permitir que la justicia sueca actuase, ya que Suecia es un país donde las garantías jurídicas están salvaguardadas y, además, el señor Assange dispone de recursos para pagarse los mejores abogados (como ya está haciendo) e incluso comprar testigos dispuestos a cometer perjurio si esto fuese necesario. No lo sería si fuese inocente, lo que está por ver. 

Cabe pensar que las personas que acusan al señor Assange de ser víctimas del ímpetu de sus hormonas quieran beneficiarse con suculentas indemnizaciones, sabedoras que el acusado es rico. Esto ya son suposiciones que no tienen sentido en principio, pues todo acusador debe gozar del principio de buena fe, como también de la del señor Assange al defenderse, pero debe acceder a ello y mientras tanto será sospechoso de una acusación grave que pesa sobre él. 

Son temas muy distintos: la comunidad internacional debe exigir un trato digno para el señor Manning y un juicio justo en Suecia al señor Assange. El tema de WikiLeaks no ofrece dudas a no ser que se quiera impedir uno de los derechos más elementales conseguidos hace ya tiempo: informar y denunciar sobre crímenes cometidos por los estados. 

L. de Guereñu Polán.

sábado, 25 de agosto de 2012

Islandia y Grecia


Cuando a principios de la pasada década (comenzaba el siglo) se privatizaron los principales bancos islandeses, la política de sus gestores consistió en relacionarse más que nunca con las finanzas de Estados Unidos, Gran Bretaña y Holanda, principalmente. Hasta tal punto esto fue así que muchos depósitos recibidos en los bancos islandeses procedían de británicos, norteamericanos y holandeses. Algunos señalan que una de las causas de que Islandia saliese en la página del mundo cuando surgió la crisis financiera que le afectó (y le afecta) fue que capitalistas y ahorradores de aquellos países estaban implicados. De lo contrario, tratándose de un país con algo más de 300.000 habitantes, el eco mundial no hubiera existido. 

La abundancia de dinero en los bancos islandeses hizo que se facilitase el crédito, con lo que aumentó el nivel de vida de la población autóctona, pero a costa de endeudarse; en realidad de endeudar al país, porque la banca islandesa estaba ligada a Lehman Brothers y otras. Cuando la banca de "los hermanos" quebró arrastró consigo a los desregulados bancos islandeses, descubriéndose que habían concedido créditos por encima de sus posibilidades, es decir, habían endeudado al país. Uno de los bancos islandeses pidió ser intervenido por el Estado, lo cual destapó todavía más la naturaleza de la crisis. 

¿Que hizo el gobierno socialdemócrata-verde en el poder? (había sustituido a un gobierno conservador autor del desaguisado): aplicar casi la misma política, pero con una diferencia: convocó sendos referendos que, aunque con escasa participación (¿no confiaba la población en la eficadia de su opinión?) derrotó las medidas de ajuste duro que se iban a discutir en el Parlamento, el cual no pudo seguir con dichas medidas e Islandia no ha respondido, ante las finanzas internacionales, de la enorme deuda contraída. Pero la población no ha pagado el pato como sí lo han hecho los griegos, los españoles y otros países. 

Es cierto que Islandia no está atada como Grecia porque no pertenece a la Unión Europea (diríamos que no es una "provincia" de Europa) pero sí pertenece al Espacio Económico Europeo, por lo que tiene preferencia para introducir sus productos -sobre todo pesqueros- en el territorio de la U. E. Cuando en Grecia gobernaba el Partido Socialista con el primer ministro Papandreu, este quiso convocar un referendo que legitimase las medidas que tenía pensado tomar o que el pueblo las rechazase. Las presiones internacionales debieron de ser feroces, porque se temía que la población griega adoptase la misma actitud que la islandesa. 

Grecia es un país con muchos más habitantes que Islandia, su economía es más difícil de gestionar, pero los problemas son los mismos: un sistema financiero desregulado, donde el Estado ha estado ausente, donde los tiburones de la política (nacional e internacional) han actuado a sus anchas, donde se ha engañado a la población día a día, año a año (en Galicia tenemos el irresuelto y sangrante caso de las "preferentes"). Por mi parte creo que no será viable una Unión Europea sin una política fiscal común, para que la libre circulación de capitales no encuentre mejor trato en unos paises que en otros; por otra parte tendrá que tener un verdadero banco central con capacidad para comprar deuda de cada una de las "provincias" con criterios de racionaldiad, sin obedecer a un gobierno o a otro (que siempre es el alemán por razones obvias). Es decir, la U.E. se enfrenta a una crisis sin ser ni un Estado unificado, con instituciones verdaderamente comunes, ni un conjunto de Estados confederados porque estos han delegado una enorme cantidad de soberanía. A la U.E. la crisis le ha cogido en la etapa de crecimiento, como a un adolescente, y ya se sabe que un muchacho, a los 16 ó 17 años, presenta problemas mayores que cuando era más joven o cuando ha madurado. En buen lio estamos metidos y malos gestores parece que tenemos, porque entre otras cosas no van a la cárcel los responsables del desastre: ni en Islandia, ni en Grecia, ni en España...

L. de Guereñu Polán.

Más decisiones miserables

El Gobierno ha echado sus cuentas y ha visto que puede ahorrar dinero a costa de los parados. Si antes no era necesario que un parado de larga duración tuviese que reunir el requisito de que la unidad familiar de la que forma parte no ingresase más de 481 euros por persona, ahora sí, con lo que se puede dar el caso de parados durante más de un año que no tengan derecho a percibir el subsidio de 400 euros como hasta ahora. Ahorrar a costa de los parados ya implica tener una idea miserable de la política y ser miserables los que toman dichas decisiones. 

Si la esposa o compañera de un parado de larga duración percibe una remuneración mensual de 963 euros, el parado en cuestión no podrá recibir la ayuda de 400 a la que hasta ahora sí tenía derecho, pues aquella cantidad supera en un euro la exigencia impuesta por el Gobierno. Una miseria.

El proyecto de ley sobre desahucios a inquilinos es otra muestra de insensibilidad social por parte del Gobierno, pero esta forma de hablar ya parece eufemística por lo que habrá que cambiarla. Debe decirse, en mi opinión, que el Gobierno ha cedido a las presiones de los propietarios de pisos (hay organizaciones en España que agrupan a propietarios de más de cuarenta o cincuenta pisos) a costa de los inquilinos, la mayor parte de ellos jóvenes. Debe tenerse en cuenta que en torno al 50% de los jóvenes menores de 24 años están en paro, con lo que el ataque sin ambages a este sector social es flagrante. 

Otra medida tomada recientemente por el Gobierno es limitar a 500.000 euros el máximo de remuneración que un directivo de entidades bancarias y otras empresas intervenidas por el Estado puede percibir, con lo que ya sabemos a que manos van a ir a parar los beneficios y las plusvalías de aquellos bancos que han tenido que ser rescatados por el Estado o de aquellas empresas participadas por el Estado en más de un 50% del capital. De escándalo. A España le ha caído una peste que ella misma se ha buscado, porque una correlación de fuerzas distinta a la que hoy existe en el Parlamento impediría los desafueros que aquí se resumen. Malditos sean. 

L. de Guereñu Polán.

viernes, 24 de agosto de 2012

Sin política forestal

Las fragas del Eume
Los incendios en el verano una vez más. Ya sabemos que obedecen a múltiples causas: intencionados, excesivo calor y viento, descuidos, desatención de los montes y bosques... Pero un Gobierno que quiera combatir los incendios forestales lo primero que tiene que hacer es tener una política definida sobre los bosques y montes. Luego ya se verá si hay que corregirla o no. 

En primer lugar la mayor parte de los montes (en Galicia, por ejemplo) están en manos de comunidades vecinales que obtienen de ellos madera para venderla y disponer de recursos con los que atienden necesidades de las aldeas implicadas. Pero esos montes no están bien cuidados porque ya no se vive del monte como antiguamente, y -aunque también había incendios- los campesinos y ganaderos hacían las labores necesarias para evitar las quemas. En segundo lugar no existe una política de repoblación con especies autóctonas que sean menos fáciles de incendiarse, ni en todos los bosques y montes existen los cortafuegos necesarios, ni la vigilancia preventiva exigible.

La limpieza debiera ser una obligación ineludible: a sus propietarios, por parte de los Ayuntamientos, las Diputaciones (mientras existan), a las Comunidades y al propio Estado. La Constitución española, en su artículo 148, señala que son competencia de las Comunidade Autónomas (números 8 y 9) "la gestión en materia de protección del medio ambiente", asi como las competencias en "montes y aprovechamientos forestales" y en el artículo 149 se correspondabiliza al Estado en ello (número 23). Pues habiendo tantos interesados en la conservación del monte no se adoptan las medidas que ya han dicho los expertos hasta la sacidad: prevención, cortafuegos, limpieza y servicios eficaces de extinción.

Ahora se va a declarar "parque nacional" la sierra de Guadarrama, donde hay roquedo, prados, arbolado y servicios turísticos entre Segovia y Madrid: ojalá me equivoque, pero ya veremos si el año próximo es o no pasto de las llamas. Un país que, según los escritores antiguos, podia ser recorrido por un ardilla de norte a sur sin tocar el suelo, es ahora un desierto en muchas comarcas. La falta de política forestal durante mucho tiempo tiene buena culpa de ello. 

L. de Guereñu Polán.

El inmigrante que dona


Éste Gobierno no da una. Me refiero a que no dispone una norma que favorezca a la población ni que le maten. Deseo con todas mis fuerzas que la legislatura no se agote, que se convoquen elecciones antes, que la población se movilice, que los partidos de oposición contribuyan a ello. Lo deseo pero no sé si nos libraremos de esta peste. 

Ahora nos vienen con que a los inmigrantes que no tengan permiso de residencia en España se les negará la tarjeta sanitaria, con lo que no podrán ser atendidos por los médicos salvo en casos extremos. Muchos médicos ya han dicho que, fieles a su juramento hipocrático, atenderán a dichos inmigrantes como a cualquier otra persona: ¡bien por los médicos! Que sirva de ejemplo para otros colectivos. Cumplir la ley está bien y es deseable, pero incumplirla y luego atenerse a las consecuencias es también lícito. Si muchos hubiesen incumplido las leyes en la Alemania de Hitler o en la España de Franco otro gallo nos hubiera cantado. 

Es veradaderamente aleccionador el caso de un médico que escribe hoy en un periódico de tirada nacional: dice que cómo le va a negar atención médica a un inmigrante sin permiso de residencia en España y luego pedirle que done sangre (en caso de que sea de los pocos que tiene el grupo sanguíneo requerido) o que done un órgano para salvar una vida, como ya se han dado casos de éste tipo. Es que la señora Mato, Don Mariano y compaía no las piensan. Están en otra cosa: con sus banqueros, sus malandrines, sus evasores de impuestos, sus usureros, sus terratenientes, su gente guapa de derechas de toda la vida y no reparan en que hay otras cosas, verdaderamente humanas, verdaderamente importantes, que son las que hay que atender. 

L. de Guereñu Polán.

jueves, 23 de agosto de 2012

Un delincuente anda suelto


Obviamente hay más de uno en España que anda suelto, entre los que se encuentran banqueros, empresarios, contrabandistas, proxenetas y demás calaña, pero al que ahora me refiero es al reincidente Ruiz-Mateos, acusado de estafa, por lo que una magistrada ha dictado, mediante un auto, su busca y captura por no presentarse a la citación judicial a la que estaba obligado.

Otros delitos de los que se acusa al señor Ruiz- Mateos son administración desleal y alzamiento de bienes, de la suficiente gravedad para no andarse con contemplaciones. Pero el personaje pertenece a un "selecto" grupo de españoles que creen estar todavía en el régimen del general Franco, cuando eran mimados y se les permitían todo tipo de tropelías sin vérselas con la justicia. 

Las impertinencias, estupideces, faltas de respeto, incumplimientos, delitos y faltas cometidos por el personaje en cuestión sobrepasan lo imaginable, con el agravante de que no estamos hablando de un desheredado de la fortuna, sino de alguien que la ha amasado haciendo trampas una y otra vez. 

L. de Guereñu Polán.

Wert el discriminador


A pesar de que los Tribunales de Justicia han ordenado que no se subvencione a los centros educativos que discriminan a los alumnos por razón de sexo, el Ministro de Educación español dice que lo va a seguir haciendo. A pesar de que la Convención de la UNESCO contra las discriminacion señala que no se discriminará por "raza, el color, el sexo, el idioma, la religión, las opiniones políticas o de cualquier otra índole", el Ministro de Educación español hace y hará caso omiso. Es el ejemplo genuíno del no respeto a la ley y a los acuerdos libremente firmados por España. Parece que el señor Wert ha sido pueso ahí para que favorezca lo más posible a los centros privados, dentro de estos a los religiosos y dentro de los religiosos a los del Opus Dei. Se trata de una constante burla: se reducen las becas, se aumenta la ratio de alumnos por aula, se despide a profesores, no se dota a los centros de especialistas en pedagogía terapéutica, no se atiende a las reclamaciones de los docentes en materia de horarios pedagóticos, se ciñen dichos horarios -en ocasiones- a los deseos de las empresas de transporte, se cometen mil agravios entre los que están una total desvirtualización de la Ley de Educación y el hacer oídos sordos a los mandatos judiciales. 

Es de esperar que los sindicatos y los claustros de profesores actúen, que los padres y los alumnos actúen, pero mientras tanto el ministro Wert ¿estará pensando en centros para cojos y para no cojos, en centros para gordos y otros para flacos, para pobres y otros para ricos (ya existen, pero no con el patrocinio del Estado), en centros para torpes y otros para listos...?

Cuando el señor Wert hablaba en las tertulias de televisión como sociólogo nunca dijo nada sobre estos asuntos, seguramente porque le caían lejanos; por eso probablemente ha sido puesto ahí, para que no le repugne tomar las medidas que está tomando, para que discrimine a los alumnos por sexto y a los centros según se trate de religiosos, privados o públicos; porque si fuese alguien relacionado minimamente con el mundo de la docencia le respugnarían esas medidas, a no ser que la capacidad de soportar el asco haya superado ya todos los humbrales. Una miseria.

L. de Guereñu Polán.

miércoles, 22 de agosto de 2012

¡Viva la ideología!

El responsble del Negociado de Cultura sonriente
El que hasta hace poco ha sido responsable en la Xunta de Galicia de la Política lingüistica, ha pasado ahora a dirigir el Negociado de Cultura de la Consellería del ramo (¡qué difíciles denominaciones!). Yo creí que era socialista, pero al parecer se ha acomodado muy bien en el Partido Popular. A eso se le puede llamar coherencia ideológica. 

Podrá decir el aludido que hoy en día tanto da, pero no es cierto. Yo he dejado de creer que el Patido Socialista sea un instrumento para transformar la sociedad y sin embargo distingo muy bien entre dicho partido y los nietos de Franco, a cuyo régimen todavía no han condenado, y de ahí que me anime a relacionarles de esta manera. 

Debe pensar el ahora responsable del Negociado de Cultura (socialista o exsocialista, conservador ahora o escéptico, acomodaticio u oportunista, que ya no sé cómo calificarlo) que mientras le den algún cargo podrá amortiguar las políticas conservadoras que otros harían en su puesto. Es un argumento, poco creíble pero un argumento. Lo cierto es que estamos en una situación tal que ya no nos debe extrañar nada. Hace tiempo también un tal Damborenea se pasó al Partido Popular con no sé que razones; igual hizo un comunista reconvetido (el señor Arias) que ahora sirve a los intereses del Partido Popular. Menudo carrerón el de algunos...

L. de Guereñu Polán.

POLÍTICA DE AXUSTES E LOITA DE CLASES (IV)


Volvendo aos problemas estructurais da economía española que explican, en parte, as súas dificultades, compre lembrar que a pesares do crecemento que experimentara durante a derradeira fase expansiva aqueles non puideron ocultarse senón que incluso se acentuaron: un grande e crecente déficit da balanza de pagos, unha grande regresividade da política fiscal e un modelo de relacións laborais precario e de baixos salarios.

Un déficit da balanza de pagos que, acentuado pola entrada no euro, deriva de seren unha economía pouco productiva –ladrillo e turismo-, que xera escaso valor engadido pero moi especulativa.

Unha regresividade da política fiscal reflectida tanto na baixa presión fiscal como na súa centralizade nas rendas do traballo mentres as rendas de capital son as grandes beneficiadas e as que presentan un maior nivel de fraude.

Un modelo de relacións laborais que coñece numerosas reformas pero que todas camiñan na dirección de precarizar os empregos e reducir a negociación colectiva para baixalos salarios e facilitalos despedimentos.

Tres grandes desequilibrios macroeconómicos que son reflexo do ENORME poder de clase –económico, político e mediatice- da elite financiera-immobiliaria española durante moitas décadas.

Un enorme poder que explica o modelo de crecemento económico español habido na fase expansiva última: un modelo de crecemento que alimentado polos sucesivos gobernos de Aznar-Rato (PP) e Zapatero-Solbes (PSOE) tivo na expansión das burbullas inmobiliaria e crediticia os principais motores. Unha xuntanza de bruxas inmobiliaria non so de vivendas privadas senón tamén de infraestructuras faraónicas –autopistas, autovías, aeroportos, parques temáticos, cidades da cultura.....- e unha borracheira crediticia             –créditos sen limite, a moi baixo xuro, sen apeas garantías.....- que se transformaron en burbullas que, como pasa sempre, terminaron por estoupar e deixar ao descuberto tanto unha enorme débeda privada como un desemprego que se dispara deica valores nunca coñecidos.

Deste xeito a economía española xuntou aos problemas estructurais xa reflectidos –desequilibrio na balanza de pagos, regresividade na política fiscal e precariedade nas relacións laborais- dous novos e decisivos problemas –unha enorme débeda privada e un desemprego intenso- que paralizaron a demanda e frearon o crecemento económico.

Unha débeda privada maiormente dos bancos e as empresas inmobiliarias pero tamén de moitas empresas privadas e familias. Compre subliñar debidamente este punto polo que logo veremos: cando estopou a crise o problema da débeda en España era un problema de débeda privada maiormente contraída polos bancos e as empresas inmobiliarias na súa tolemia constructora. Naqueles momentos nin ó déficit público –a pesares da reflectida regresividade da política fiscal- nin a débeda pública eran problemas relevantes.

Unha débeda privada que a banca española ten contraída con a banca europea –pilotada polas bancas francesa e alemana- e anglosaxona                  –estadounidense maiormente-. Para financiar o burbulla inmobiliaria a banca española, falta de liquidez suficiente, acudiu maiormente ao mercado interbancario percibindo enormes transferencias de sumas, a xeito de créditos baratos e brandos por parte da banca europea e anglosaxona: créditos que aínda que foran concedidos con “xenerosidade” pasaron a formar parte do pasivo da banca española por seren unha débeda con a banca internacional. Un endebedamento que si en época de bonanza e cando os prezos dos activos inmobiliarios se multiplicaban inmediatamente non parecía excesiva nin problemática con o estoupido da crise pasou a seren un fardo moi pesado e unha obriga de difícil cumprimento. Unha obriga que colocou a banca española –bancos e caixas- con problemas non so de liquidez senón tamén –o que resulta mais grave- de insolvencia.  Problemas que ao tempo explican a parálise do crédito bancario.

Unha débeda (privada) que a banca española, con o apoio da banca internacional, puxa por que se transforme en débeda pública.  Un intento que, grazas as sucesivas medidas dos gobernos españois (PSOE e PP) vai camiño de ter éxito xa que estes van asumindo a débeda privada. Medidas que non son mais que un reflexo dese enorme poder de clase do que falaba anteriormente: mentres que se recorta de xeito drástico e irracional  o gasto público destinado as funcións sociais e de benestar -que benefician especialmente as cidadáns de rendas medias e baixas- se multiplican as axudas públicas e os beneficios fiscais a elite financiera-immobiliaria que deste xeito consegue que a súa débeda (privada) pase a seren asumida polo goberno español transformándose en débeda pública –de tódolos españois-.

Un enorme poder de clase que tamén ten o seu reflexo no comportamento da troica (FMI, BCE e CE) algo do que falarei mais adiante. Nembargantes quero subliñar agora que se equivoca quen pense que a troica está prexudicando –tamén- aos intereses dos españois de rendas altas. De ningunha das maneiras: os axustes que esixe a troica benefician, en primeiro lugar, as clases de rendas altas españolas, lideradas pola elite financiera-inmobiliaria que ten os mesmos intereses que a  homóloga europea.

Un enorme poder de clase que tivo e ten o seu reflexo na realidade do mercado laboral español.  Un mercado laboral caracterizado pola súa “mala calidade” -baixos salarios, alta temporalidade, elevada sinistrabilidade, grande inseguridade pola facilidade para o despedimento, elevada porcentaxe de traballadores pobres....- que fai que nas fases recesivas o desemprego en España se dispare ata cotas elevadísimas e se transforme nun problema macroeconómico de primeira magnitude como estamos vendo na actualidade.

Con o estoupido da crise en España o desemprego e a débeda privada pasaron a seren os problemas macroeconómicos mais relevantes xa que a súa extensión e amplitude paralizaron –e seguen paralizando- a demanda  e, conseguintemente, frean o crecemento económico.

Por este motivo, e como explicarei en sucesivos escritos, votarlle a culpa ao déficit e a débeda públicos da crise económica non so é un tremendo erro senón que é desviar a atención sobre os problemas reais da economía española. Se o déficit e a débeda públicos medran é como consecuencia tanto da recesión económica como dos problemas estructurais da economía española que describía ao principio deste comentario.

Problemas estructurais que, por outra parte, as políticas de duro axuste fiscal implementadas polos sucesivos gobernos españois (PSOE, PP) non fan mais que intensificar ao tempo que afunden á economía española na recesión sen que consigan reducir o déficit e a débeda públicos senón todo o contrario.

Manoel Barbeitos Alcántara

lunes, 20 de agosto de 2012

Los ricos no tienen crisis

Don Amancio Ortega, quizá el hombre más rico de España, sonriendo por los beneficios obtenidos a cuenta de las plusvalías generadas por sus trabajadores
Don Mariano los conoce bien, como cualquier ministro o presidente de gobierno, como cualquier alto cargo de la Administsración, pero a Don Mariano no le interesa hincar el diente en éste asunto. O son sus amigos, o los financieros de su partido, o sus aliados coyunturales, o de todo un poco.

Los grandes empresarios españoles, que salen a la palestra pública permanentemente para pedir reducción de salarios, más competitividad y reducción del gasto público, no han dado un solo paso -como sí ha ocurrido en otros países- para aportar más al esfuerzo colectivo: ¿para que hacerlo si el Estado no se lo exige? Los grandes banqueros están a lo suyo: si han gestionado mal los ahorros de sus depositantes, que el Estado les rescate, si han practicado la usura y gozan de buena salud, adelante, sin miramientos. 

La mayor parte de los impuestos que recauda el estado anualmente (160 mil millones de euros en el último año) proceden de las rentas del trabajo, mientras las rentas de los beneficios empresariales aportan muy poco a aquella cantiad y además son opacas en muchas ocasiones, porque las empresas tienen buenos equipos de asesores para evadir impuestos. Lejos de aumentar el impuesto de sociedades se ha bajado, con la explicación de que cuanto más alto esté en España dicho impuesto, menos sociedades radicarán en nuestro país. Otra vez la necesidad de una política fiscal común en la Unión Europea, porque de lo contrario, lo que tuvo de bueno la U.E. para España y otros paíes se puede volver en contra.

La economía sumergida, según la propia Administración pública española, mueve 245 mil millones de euros al año, lo que podría representar unos ingresos para el Estado -si no fuese sumergida- de 80.000 millones al año. Hay ricos que tienen una forma peculiar de demostrar su patriotismo (el dinero no tiene patria): colocando sus fortunas fuera de España. Unas 3.000 cuentas de españoles están abiertas en bancos suízos, un paraíso fiscal. Una forma de invertir el dinero (solo para ricos) son las SICAV, que entre otras cosas permiten retrasar el pago de los impuestos (solo el 1%) por los beneficios obtenidos. Otra vez la misma disculpa: si el Estado exige más impuestos a estas inversiones, sus titulares las suscribirán en otros países. La economía global, sin contrapartidas para que la comunidad no sufra el abuso de los ricos es un fraude, cuando hay aspectos de la economía global que sí son positivos.Hay empresas (y ricos) que compran en un país y pagan en un paraíso fiscal, de forman que copran más barato porque no pagan impuestos. El desmadre.

Hay grandes empresas españolas que tienen participación en otras empresas residenciadas en paraísos fiscales... En definitiva: el camino fácil es subir el IVA, bajar los sueldos a los asalariados, restar prestaciones a los parados, reducir el gasto en educación, sanidad, dependencia, becas... Lo difícil, pero lo realmente justo, es atacar aquellos problemas (que solo son un esbozo) de los párrafos anteriores. Para ello se necesita querer hacerlo, se necesita acuerdo con los demás países de la UE (difícil si sus gobiernos son como el español actual) y, en definitiva, dar un giro tan importante a la política económica que se muevan los cimientos del sistema. Y es posible si un gobierno de otro signo cuenta con sindicatos, asociaciones cívicas, organizaciones no gubernamentales, si el partido o partidos que le apoyen moviliza a la sociedad, a los intelectuales, a los universitarios, a todos los que tengan aquella inquietud de que las cosas no sigan como están por la sencilla razón de que están mal. 

L. de Guereñu Polán.

domingo, 19 de agosto de 2012

Un buen libro sobre la crisis


O al menos eso me parece a mí después de haberlo leído estos días. Su autor, Carlos Marichal, procede del campo de la historia más que de la economía, pero se ha especializado en el estudio de las grandes crisis económicas mundiales (de origen financiero casi todas) desde mediados del siglo XIX hasta ahora. 

Lo que se nos plantea en éste libro es, en primer lugar, si hay alguien capaz de decir en que momento de la crisis estamos: al principio, en el centro o al final. No lo sabemos y, que se sepa, nadie lo ha dicho, por lo que podría ocurrir que la recesión que padecen importantes economías del mundo continuase, arrastrando a otras dependientes. En segundo lugar se dice con claridad que, tras esta crisis, habrá otras, porque ello es consustancial al sistema capitalista, por lo que, o se reforma éste drásticamente (hoy por hoy improbable por el gran poder económico de los conservadores en el mundo y la debilidad de los progresistas) o tenemos crisis aseguradas, lo que no es descubrir gran cosa porque llevamos más de siglo y medio con ellas. 

Por otro lado ¿sabe alguien si el riesgo de que Alemania caiga en recesión se puede convertir en siniestro con más o menos probabilidades? Tampoco veo que lo diga -razonadamente- nadie. Leo que el crecimiento del PIB alemán en el último período dado ha sido del 0,5%. No es un crecimiento muy pequeño, pero sí pequeño en relación al abultado PIB alemán. Si la "locomotora" europea crece a ese ritmo tan bajo más tiempo ¿que les pasará a los demás países? Una lección que se aprende de la lectura del libro que aquí comento es que, cuando hay euforia económica, cuidado, porque es probable que se avecine una crisis. Es fácil entender esto, porque se expande el crédito, aumenta el consumo, por lo tanto la producción hasta que la desconfianza en el ciclo alcista cunde en los inversores y se retraen. En momentos de zozobra los tiburones de la economía barren para casa y ya tenemos otra crisis que se lleva por delante a millones de trabajadores.

El libro habla de las relaciones entre finanzas, política y relaciones internacionales; y habla de que las locomotoras mundiales, ahora, están siendo China, Brasil y otras economías emergentes, particularmente latinoamericnas, países que están creciendo a un ritmo alto; pero si en principio esto es bueno lo es dentro de un sistema que está viciado desde su origen, el capitalismo, por lo que no cabe fiarse. 

En algo no estoy de acuerdo con el autor del libro, y es que los gobiernos actuaron con rapidez ante la quiebra del emporio Lehman Brothers y otros. Creo que tampoco actuaron con rapidez los organismos internacionales: Banco Mundial, FMI, Unión Europea... Y lo creo porque estoy convencido de que sus responsables no tuvieron idea de lo que se avecinaba, como no tuvieron idea de que una vez saltó la primera chispa, qué tipo de gran hoguera se formaría. Creo que hay un exceso de técnicos en dichos organismos, que estudian (si lo hacen) los procesos en el corto plazo en vez de en términos históricos, como así hace el autor del libro que comento. 

La obra se completa con una página (www.historiadelascrisis.com) que es de gran utilidad para comprender las crisis financieras entre 1857 y 1914, las de 1920 a 2008 y los antecedentes de la crisis que padecemos ahora.

L. de Guereñu Polán.

El caso Hervé Falciani


Resulta curioso que uno de los bancos que más contribuyen a la evación fiscal, el suízo HSBC, se queje de que un empleado suyo ha utilizado información para revelarla sobre unas 130.000 cuentas bancarias, que corresponderían a otros tantos evasores fiscales. El empleado, Hervé Falciani, tenía acceso a dicha información y ahora, al parecer, la vende al mejor postor: en realidad un producto del sistema. El problema no es Falciani; el problema es el banco; el problema es Suiza, un paraíso fiscal para los evasores de impuestos; el problema son Merkel y Cameron (por ejemplo) que no han hecho nada, ni se espera que lo hagan, para combatir un delito que perjudica al conjunto de las poblaciones.

En realidad Falciani era un topo (como el que la policía incrusta en las bandas criminales) que, al parecer, se valdrá de la información para hacerse rico. Pero capturar a Falciani satisface los deseos del Estado suízo, del banco para el que trabajaba y de los evasores fiscales, pero no satisface deseo alguno de los europeos corrientes y molientes. 

Suíza ha pedido la extradición de Falciani a España, pero lo grave no es lo que ha hecho éste ciudadano (allá su conciencia e intenciones) sino lo que ha hecho el Estado suízo durante más de un siglo y lo que NO hacen las autoridades europeas contra los paraísos fiscales. Porque ¿de donde sale el dinero de esas 130.000 cuentas bancarias? ¿es lícito? Si lo es ¿a qué ocultarlo? ¿Como se producen las plusvalías de dichas cuentas? ¿Que transferencias financieras escapan a los controles de los Estados cuando debían cotizar para el bien común? Muchas de esas cuentas son de empresas y de otros bancos: debieran dar ejemplo antes de perseguir a Falciani, una pieza minúscula en el mercado ponzoñoso de las finanzas internacionales. 

Por último ¿que países tienen los datos que Falciani, presuntamente, ha ventido o pretende vender? ¿Que uso se hará de dicha información? Estos son los temas que interesan, no la posible extradición de un ciudadano que, aparte sus dudosas intenciones, ha hecho un favor a la comunidad internacional. 

L. de Guereñu Polán.

sábado, 18 de agosto de 2012

Falacias y más falacias

El Gobierno español y el partido que le apoya, fieles a las exigencias de la banca alemana y a los partidos conservadores que gobiernan en la mayor parte de Europa, se ha empeñado en aplicar políticas -de las que no había hablado en la campaña electoral- que perjudican al conjunto de la población, a los asalariados en particular y al Estado como tal. 

Algunos economistas han publicado datos salidos de organismos oficiales españoles según los cuales en el año 2007 el Estado ingresó 9.564 euros por cabeza mientras que en 2011 dichos ingresos han descendido a 8.175 euros por cabeza. Si bien es posible pensar que tal disminución es debida, en parte, a la disminución de la actividad económica (empresas que echaron el cierre, trabajadores en paro) también es debido a la bajada de impuestos que empezó ya durante la segunda legislatura con gobierno socialista. Si comparamos el último dato con el de otros países veremos que representa el 62% de los ingresos de los Estados de la UE-15, cuya media es 13.126 euros por cabeza. Menos Estado, más pobreza, parece axiomático.

El actual Gobierno, ahora, propone (y no es el único en el conjunto de Europa) bajar salarios y eliminar la capacidad de los agentes en la negocicación colectiva, con lo cual se supone -dice- que aumentaría la competitividad del país (como ocurre con los productos chinos, malayos, coreanos, filipinos, etc., cuyos trabajadores cobran sueldos misérrimos) aumentando las exportaciones: de ahí vendría la reactivación de la economía. No se dice nada, en cambio, sobre la reducción de los beneficios empresariales, que en algunos casos son de escándalo, aunque en otros han disminuido, como es lógico, debido a la desconfianza sobre España por los "mercados". 

Pero no hace falta ser un lince en economía para saber que si descienden los salarios (el Gobierno ha decidido aumentar los impuestos indiscriminadamente) descenderá el consumo, por lo tanto no será posible mantener los índices de producción y el país se empobrecerá, sobre todo en la franja más abultada de la sociedad: asalariados, autónomos, pequeños y medianos empresarios, profesionales libres... 

Por tanto no se trata de discutir si el actual Gobierno acierta o no en su política económica; se trata de ver que intereses representa y defiende. La banca va a estar a salvo, la gran empresa también, sobre todo aquellas que suministran productos competitivos (tecnología, energéticos) mientras la mayor parte de la población sufre las consecuencias de una crisis que es sistémica, es decir, del capitalismo, que golpea unas veces a una región económica y otras a otra, pero que repercute en el conjunto del mundo: las exportaciones chinas ya se han resentido porque Europa ha relajado la demanda de sus productos.

L. de Guereñu Polán.

sábado, 11 de agosto de 2012

POLÍTICA DE AXUSTES E LOITA DE CLASES (III)

Co gallo da crise financeira internacional, e utilizando como pretexto a chamada crise da débeda soberana, a troica (FMI, BCE e CE) –con o inestimable apoio duns gobernos incompetentes e entregados- impoñen agora duras políticas de axuste aos países europeos periféricos (Grecia, Irlanda, Portugal e España) con os conseguintes efectos económicos –caída en recesión-, sociais –se dispara o desemprego e se destrúe o estado de benestar- e políticos –perda total de soberanía-.

Para entender mellor o que está a aconteceren na Europa periférica hai que, por unha parte, retroceder algúns anos ata o proceso de construcción da unión europea (UE) –especialmente da arquitectura financeira: a UEM-  ao tempo que coñecer as propias características macroeconómicas deses países e o modelo de crecemento económico adoptado nos derradeiros anos.

A creación da UEM (Unión Económica e Monetaria) tivo lugar en tres fases continuadas entre os anos 1990 e 2002. Na primeira fase os países europeos asinantes aprobaron dúas medidas relevantes: a liberalización completa do mercado de capitais e a supresión das moedas nacionais que pasaron a ser substituídas por unha moeda única común –o euro-. Na segunda fase a decisión mais salientable foi a adopción do Pacto de Estabilidade e Crecemento que fixou uns límites, obrigatorios para todos os países, para o déficit público (3% do PIB) e a débeda pública (60% PIB). Na terceira, e derradeira fase, creouse o BCE (Banco Central Europeo) encargado da política monetaria común –tipo de cambio do euro- e da loita contra a inflación.  

Por razóns que explicarei mais adiante, aínda que a situación actual ben que o evidencia, estes acordos foron en si mesmo un despropósito con consecuencias desastrosas para os países europeos periféricos. Baste saber que con a creación, tal e como tivo lugar, da UEM os países europeos da chamada “zona euro” cederon soberanía en aspectos claves da política macroeconómica: política fiscal, monetaria e comercial. Asemade fixaren unha mesma moeda para países con moi diferentes balanzas de pagos, balanza fiscal e mercado laboral é, como se está vendo, un terrible hándicap para os países menos desenvolvidos como é caso dos países europeos periféricos.

Estes países teñen en común o contar con importantes desequilibrios macroeconómicos que afectan a balanza de pagos, a balanza fiscal é o mercado laboral. Grecia, Portugal e España –Irlanda en menor medida- son países que importan mais que exportan –con resultados negativos na balanza comercial- e que soportan unha crecente fuga de capitais –o que desestabiliza a balanza por conta de capital- fenómenos ambos que derivan nuns  elevados déficits das respectivas balanzas de pagos. Son tamén países que teñen unha baixa presión fiscal –os ricos pagan pouco- e un elevado nivel de fraude o que debilita a balanza fiscal a pesares de teren uns moi baixos gastos públicos        –débiles estados de benestar-. Son tamén países con unha baixa capacidade de aforro –baixos salarios-. Finalmente Grecia, Portugal e España teñen elevadas taxas de desemprego nuns mercados laborais moi precarios que frean a demanda interna.

Eses desequilibrios macroeconómicos dificultan o crecemento económico ao tempo que fan que estes países sexan moi vulnerables e que precisen, mais que outros países europeos, de acudiren ao financiamento exterior sendo así víctimas fáciles dos especuladores internacionais como se está vendo co galo da chamada crise da débeda soberana. Estes países precisan tamén tanto de mellorar a súa balanza comercial –exportar mais- para o que necesitan de actuar sobre o tipo de cambio –algo que agora non poden facer por mor de pertencer a zona euro- como de impulsar a demanda interna –o consumo- para o que deben mellorar de forma importante a situación do mercado laboral.

Si estes desequilibrios poden seren parcialmente soportados nas fases expansivas grazas ao crecemento económico –como sucedeu nos anos previos a crise en España, Grecia, Portugal e Irlanda- cando se produce unha recesión aparecen en toda a súa dimensión polo que os gobernos nacionais precisan de dispoñer de tódalas pancas da política económica para poder corrixilos. Algo que, como dixen, agora non resulta posible por mor de pertencer a UEM.

Retrocedamos agora a fase expansiva última e repasemos algúns dos piares centrais do modelo de crecemento económico destes países xa que así chegaremos a entender mellor algunhas das claves da situación actual. Nos anos anteriores a crise os países europeos periféricos -maiormente os seus bancos- foron receptores de elevados préstamos da banca europea, liderada pola banca alemana, que eran utilizados preferentemente para financiar ben o boom inmobiliario –España, Irlanda-, a compra de armas –Grecia: había que facer fronte ao potencial perigo otomán-,  ou o déficit comercial –Portugal-. Entradas de capital que se ben facilitaron o crecemento económico provocaron tamén que neses países se disparara a débeda privada –unha débeda maiormente bancaria- contraída sobre todo con bancos europeos liderados pola banca alemana. Unha débeda privada que, por mor do seu elevado volume, pasou a converterse nun dos principais problemas macroeconómicos   –o outro é o desemprego- neses países ao paralizala demanda. Unha débeda privada de elevado volume que explica –que non xustifica- o comportamento da troica (FMI, BCE, CE) con os países europeos periféricos: defende os intereses financeiros e especulativos dos prestamistas europeos que esixen cobra-las súas débedas con os seus xuros correspondentes.

Sen entender este complexo panorama resulta moi, moi difícil chegar a comprenderen correctamente o que está pasando que, como podemos ver, ven resultando un reflexo da vella loita de clases agora a nivel europeo. A loita entre as clases de rendas medias e baixas dos países europeos periféricos contra as clases de rendas altas tanto dos seus países como dos países europeos centrais –liderados por Alemana-. Clases de rendas altas que queren aproveitar a chamada “crise da débeda soberana” provocada por elas mesmas                    –especialmente polos intermediarios financeiros- para reducir ao mínimo o estado de benestar e  eliminar o consenso e a negociación colectiva nas relacións laborais nos países europeos periféricos.

Loita de clases a nivel europeo que en España adoptou primeiro a forma dunha “farsa” (gobernos Zapatero –PSOE-) para agora aparecer como unha “traxedia” (goberno Rajoy –PP-).
Manuel Barbeitos Alcántara

martes, 7 de agosto de 2012

Liliputienses morales


Hay grandes paralelismos entre la situación actual de España y la de otras épocas, por lejanas que parezcan. Ya sabemos que la técnica se ha adueñado de nuestras vidas, que vivimos o hemos vivido (muchos) en el estado del bienestar, que contamos con "creativos", ejecutivos, ingenieros financieros, informáticos y otros que dicen saber más de lo que saben, pero las semejanzas entre la España actual y la que narra el periódico "El Debate" el 12 de junio de 1913 era la siguiente: "La situación política. Crisis total". 

No es que España no tenga pulso, como afirmó don Francisco Silvela, ni que ignore o renuncie al ejercicio de la ciudadanía, no. Es la convicción y la experiencia de la inutilidad de todo esfuerzo 'legal'. Porque es así que una oligarquía de liliputienses morales ha secuestrado los resortes todos de la vida pública, del Gobierno nacional, dejándonos a los que no formamos parte de ella, ni nos avenimos a ser sus lacayos, la ficción de que por los medios legales lo podemos todo y la realidad de que no podemos nada.

También Maura -escribió Ortega- creyó que existía una masa de españoles, la más importante en número y calidad, apartada de la vida pública por asco hacia los usos políticos. Tanto en el párrafo anterior como en éste no se me dirá que no hay una gran semejanza con la situación actual de España, y han sido suficientes unos pocos meses para que esa situación de hastío, al menos entre un sector importante de la sociedad, haya tocado fondo. 

El actual presidente del Gobierno se parece mucho a otro que lo fue varias veces antes de 1923. Cuando le preguntaron al conde de Romanones cual era su programa contestó que bastante programa tenía cada mañana con mantenerse en el poder un día más. Don Mariano tiene una mayoría dócil en las Cortes Generales; nada que objetar a dicha legitimiad, pero tampoco tiene programa. Lo copia de lo que le dictan desde fuera, renuncia a la soberanía que debiera ejercer por mandato legal. Y para ejercer la soberanía, lo primero que hay que hacer es tener un programa.

Las organizaciones cívicas, los sindicatos, los partidos de oposición, la sociedad en amplias capas, ha empezado a tomar medidas de protesta, pero no es suficiente. Hay una lagor ingente por hacer para que una población adocenada por la ficción de ciertos avances técnicos (¿quien no tiene coche, una finquita y mil artilugios más para presumir ante los amigos?) no ve el túnel hacia el que nos aboca el actual Gobierno. Un Gobierno que contemporiza con los Fabra, con los Pego, con los Camps, con los Costa, con los Baltar, con todo cuanto antipatriota se enseñorea todavía por la piel y la carne de España. 

L. de Guereñu Polán.

lunes, 6 de agosto de 2012

José Canalejas (a cien años de su muerte)


Leer las páginas del periódico "El Heraldo", publicado en Madrid desde 1890, ilustra sobre muchas de las iniciativas de éste político católico y liberal, incluso en algunos aspectos partidario de la democracia que, sin embargo, no pudo sustraerse al tiempo que le tocó vivir. Era una época de claroscuros, porque si bien España estaba atrasada con respecto a otros paíes europeos, la industrialización había empezado en algunas regiones, aunque la renta nacional estaba muy mal repartida, la nación sufriría la pérdida de Cuba (antes o después habría de producirse) y el régmen político tenía no pocas contradicciones que, por otra parte, eran comunes a los de otros países europeos. 

El catolicismo español no siguió los pasos de Canalejas, sino más bien del integrismo religioso y del conservadurismo social; quizá por ello, entre otras causas, no ha existido nunca en España un partido demócrata-cristiano, comprometido con el progreso en política y con una visión social moderna. El catolicismo belga fue muy otro, así como el francés, y en lo social ya Bismarck, en Alemania, había dado pasos que en España no se ensayarán hasta mucho más tarde. José Canalejas es un ejemplo singularísimo de católico anticlerical, porque distinguía claramente lo religioso de la Iglesia y su instrumento humano: el clero. Sus convicciones religiosas no tenian que venir refrendadas por autoridad eclesiástica alguna, ya que su preparación intelectual le hizo ver que la actitud personal ante un credo tiene bastante poco que ver con los tradicionales privilegios del clero en España, así como las dificultades que planteaban a la economía la sobreabundancia de conventos y monasterios.

En cuanto a la descentralizacion del Estado fue uno de los primeros que se dio cuenta había que aceptar los requerimientos de los nacionalistas catalanes. Recibió en cierta ocasión a Prat de la Riba y de aquella reunión salió el proyecto de ley de Mancomunidades y Delegaciones, cuando en el campo liberal había un sector que protestó por dicha "concesión". 

Con el Vaticano no tuvo casi más que diferencias. El día 8 de octubre de 1910 habló en el Congreso de los Diputados de la siguiente manera: Monjes que no tenían asilo en otra parte, a España llegaron, bien se dedicaran a la contemplación mística del Altísimo y a las oraciones fervorosas, bien traficaran en la 'Chartreuse' o el 'Benedictino" o cualquier otro licor aromático, esencia divina o esencia alcohólica; conexiones del ideal o consorcios del interés, todo fue lo mismo. Y España ha recibido aqui lo que no podía prosperar allá... No puedo, no debo sustraer por mucho tiempo al Parlamento la noticia de lo que dije y de lo que hice, y por qué lo que dije no fue aceptado, y por qué lo que hice fue motivo de censura. Tengo al par que adoptar aquellas resoluciones que estimo necesarias, y por eso dije en la Alta Cámara y repito aquí, que para mí la ley llamada del Candado es una obligación de Gobierno inexcusable, y a esa ley está adscrita mi vida ministerial, y yo no sabría gobernar si esa ley no prosperase...

Se trataba de limitar el número de conventos y monasterios en España a lo razonable para que no perjudicasen a la economía nacional; no ya porque los profesos no contribuían a producción alguna (a no ser los licores a los que hizo referencia Canalejas), sino porque con tanta exención fiscal y tantos privilegios como el clero había venido disfrutando, todo eran inconvenientes para el país. La misma jerarquía eclesiástica era consciente de que proliferaban demasiados conventos en una época en la que se había dado -tras la revolución "Gloriosa"- un rearme neocatólico, que además se expresó en agrupaciones de todo tipo para defender los intereses materiales de la Iglesia (porque los espirituales no estaban en peligro en un país abrumadoramente católico). 

Cierto que la ley del Candado no llegó a aplicarse porque dependía de la aprobación de una ley de Asociaciones y el asesinato de Cánovas hizo que esta última no llegase a aprobarse, lo que quiere decir que el programa anticlerical no era tanto del partido liberal como de un hombre que sí estaba dispuesto a llevarlo a cabo, Canalejas, en la medida en que dicho programa favoreciese al conjunto de la nación. El conde de Romanones, que le siguió en la presidencia del Gobierno, prefirió gobernar con menos sobresaltos.

Siendo ministro de Educación Santiago Alba, con Canalejas como presidente del Gobierno, se aprobaron leyes sobre secularización de la enseñanza, afianzándose la libertad de cátedra que ya se encontraba regulada por una Real Orden de 1891. Protestaron ruidosamente los obispos, pero Canalejas sabía que su obra no afectaba a la religión, sino a los privilegios que la Iglesia había gozado desde siglos. En ocasiones Canalejas fue duro con la Iglesia: Yo tengo pruebas de la mala fe y de la ignorancia con que el Papa ha procedido respecto a España, para continuar en el caso de que fuese apartado del Gobierno, que buscaría para que me ayudasen a los radicales franceses, a judíos, protestantes...., a cuantos se hallasen dispuestos a llevar a cabo [una] campaña anticlerical. Provocaría una gran campaña de agitación en España y Europa...

En Portugal se había producido, en 1910, la caída de la monarquía, y su temor consistía en que una república laica trajese a España a muchos clérigos que no tuviesen cabida en el país vecino. Se mantuvo firme ante la interpretación del Concordado de 1851, alegando que, una vez dicho Concordado era ley en España, a sus instituciones civiles correspondía en exclusiva su interpretación. E hizo una interpretación liberalizadora del artículo 11 de la Constitución de 1876 en el sentido de que, si bien los miembros de otras confesiones no podían celebrar sus cultos públicamente, sí podían indicar con señales externas los lugares y edificios donde tenían sus reuniones religiosas. Protestaron también los obispos mientras Canalejas hizo que si alguna congregación religiosa ejercía alguna "industria", debía de contribuir como el resto.

El anticlericalismo que se ha atribuido a los republicanos y partidos de izquierda durante la II República española venía de lejos y se remonta, por lo menos, al siglo XIX (y aún podemos reconocer en el regalismo ilustrado un cieerto anticlaricalismo, sobre todo cuando se denuncia la ociosidad del clero regular en la mayor parte de los casos). Por la misma época en que Canalejas legislaba con las Cortes las leyes que hemos comentado, Melquiades Álvarez, fundador del Partido Reformista y personaje sinuoso en política, decía: Destruiremos los privilegios de los institutos monacales, impediremos la injerencia de la Iglesia en el Estado... [estableceremos] el matrimonio civil, secularización de los cementerios, escuela neutra, libertad de cultos, y después, con la supresión del presupuesto de culto y clero... separación de la Iglesia y el Estado.

Y ya en otro tono que dice mucho de la catadura del personaje, Lerroux unos años antes (1906) decía: Jóvenes bárbaros de hoy, entrad a saco en la civilización decadente y miserable de éste país sin ventura; destruid sus templos, acabad con sus dioses, alzad el velo a las novicias y elevadlas a la categoría de madres para civilizar la especie... No os detengais ni ante los altares ni ante los sepulcros... Cuando durante la II República se quemen conventos e iglesias (lo que ya se había dado en el siglo XIX) los incendiarios no tuvieron que inventar nada: Lerroux lo había predicado mejor que nadie.

Pero Canalejas está en las antípodas del "emperador del Paralelo", y no osciló de un lado a otro como Melquiades Álvarez. Dentro de las limitaciones de su política y de su tiempo, ha sido una muestra de honestidad y de coherencia. Leer sus discursos parlamentarios y percibir su templanza, a veces saltada por la viveza con la que el clero criticó su obra, muestran a un hombre de estado.
L. de Guereñu Polán.